Gertrudis, la secretaria de Zapatero, durante su comparecencia en el Senado
Comisión de Investigación
El último servicio de Gertrudis a Zapatero: la secretaria del ex presidente socialista guarda silencio en el Senado
Gertrudis Alcázar, imputada en el 'caso Plus Ultra' ha decidido no declarar en la Cámara Alta. El Partido Popular, con mayoría absoluta, advierte de que la volverá a citar tras su comparecencia en la Audiencia Nacional
Gertrudis Alcázar, la secretaria de José Luis Rodríguez Zapatero, ha cumplido con la última orden de su «jefe», imputado en el 'caso Plus Ultra', que investiga el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, guardando un silencio sepulcral en el Senado.
No en vano, esta mañana Alcázar se negaba a declarar a preguntas de los senadores en el marco de la comisión de investigación que la Cámara Alto tiene abierta sobre el polémico rescate de la aerolínea, tras alegar su imputación por los delitos de organización criminal, blanqueo de capitales y tráfico de influencias que, también, complican el futuro de Zapatero.
Así las cosas, Gertrudis ha perdido la ocasión de aclarar la reunión celebrada por Zapatero en Moncloa con hasta tres ministros, el domingo 30 de noviembre de 2025, días antes de la detención de Julito Martínez Martínez, considerado su testaferro, en lo que parecía un gabinete de crisis en la sede de la Presidencia del Gobierno ante lo que se venía encima.
Gertru, también, se ha amparado en el artículo 24 de la Constitución y en el «consejo legal» de su abogado para callar antes las cuestiones sobre las que Zapatero colaboró con recomendaciones y una serie de ideas para organizar la rueda de prensa de Leire Díez, la considerada 'fontanera' del PSOE; y, si éste estaba informado sobre los movimientos de las 'cloacas' socialistas, a través del entonces secretario de Organización de Ferraz Santos Cerdán.
Y ello, pese a que la señora Alcázar aplaudió, en diferentes mensajes cruzados con Zapatero, la intervención de Leire en el Senado y compartió la preocupación de su jefe por el «incendio» provocado tras los asentimientos de Julito en la al ser preguntado sobre si «todo el dinero de Plus Ultra» terminaba en la familia del veterano socialista de uno u otro modo.
Tampoco ha querido aclarar si ella acudía a Moncloa a entregarle sobres a Sánchez, como se desprende de las conversaciones intervenidas por los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y si en esos sobres había información sobre Plus Ultra.
Además, han quedado en el vacío las preguntas sobre: el viaje de Zapatero a Bolivia junto a Zurab Pololikashvili, el exsecretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT) al que Sánchez regaló una sede a cambio de contratar a Begoña Gómez; si alguna vez vio o existieron los estuches oficiales de las joyas de Zapatero; o, si la empresa de las hijas de su jefe tenía trabajadores.
Gertrudis ha decidido seguir fiel a Zapatero a pesar de que éste la señaló directamente como la gestora de su agenda y su correo, tras asegurar que no sabía manejar ni el e-mail, ni las hojas de cálculo de Excel. Si bien es cierto que nada de lo que hizo Zapatero pudo hacerlo sin la ayuda de su secretaria, no es menos cierto que ésta ha perdido una oportunidad de oro para colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de la verdad.
Una decisión posible que se ha llevado dos avisos: el primero, en relación con la sentencia dictada por el Supremo en el 'caso mascarillas' contra Koldo García y José Luis Ábalos, que dejó claro cómo a medida que avanzan las instrucciones judiciales, los socialistas se olvidan de los subordinados que les protegen. Pero, además, la advertencia de que todo el que se niegue a cooperar en una comisión de investigación, volverá a ser llamado por el Senado.