Josu Zabarte, el 'carnicero de Mondragón' en el acto de desarme de ETA en Bayona (Francia) en 2017
Muere el histórico y cruel etarra, Josu Zabarte, el 'Carnicero de Mondragón', en su casa y sin arrepentimiento
El terrorista fue condenado por 17 asesinatos y una veintena de atentados
«Yo no he matado a nadie, he ejecutado». Ni arrepentimiento ni remordimiento por arrebatar 17 vidas inocentes. Esta frase pronunciada en una entrevista en el diario El Mundo en 2014 es el mejor reflejo de lo que fue el sanguinario terrorista Jesús María (Josu) Zabarte, más conocido como el Carnicero de Mondragón, que ha muerto este lunes a los 80 años de edad, según publica el periódico Gara.
A lo largo de su trayectoria criminal hay al menos 17 personas asesinadas por las que ha sido condenado, lo que le convierte en uno de los mayores asesinos de la historia de España. Además, fue condenado por una veintena de atentados. Todo ello después de la amnistía de 1977 de la que se benefició para salir de la cárcel en la que ya estaba por su pertenencia a ETA y que aprovechó para continuar su sanguinaria trayectoria.
Entre sus víctimas hay policías, militares, guardias civiles... Y también niños. El 'Carnicero de Mondragón' es quien recogió la información y entregó y ordenó colocar la bomba que en marzo de 1980 asesinó al pequeño José María Piris, el primer menor asesinado por ETA.
Desde que ingresó en la organización terrorista, allá por el año 1967, Josu Zabarte, que adquirió el alias de 'Garratz' que es como se llamaba la casa de su madre, el Carnicero de Mondragón se caracterizo por ser muy escurridizo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Huyó de varios tiroteos en los años 70 y 80, hasta que finalmente fue detenido en otro tiroteo cuando el piso en el que se ocultaba su comando fue localizado por la Guardia Civil en Hernani. Sus compañeros de comando decidieron enfrentarse con los agentes y resultaron muertos. Zabarte fue localizado escondido en un armario del piso franco. Se había defecado encima.
En total fue condenado a 614 años de prisión de los que cumplió 29 tras beneficiarse, una vez más, del llamado fin de la Doctrina Parot, y por la que salió de la cárcel en 2013.
Desde entonces, lejos de mostrar el más mínimo arrepentimiento, se dedicó a asistir a todos los homenajes a etarras que pudo. Su enorme bigote y llamativos pendientes le hacían visible en todo aquel acto al que acudía.
Josu Zabarte murió este lunes por la noche en su cama de Mondragón.