Supuesto muñeco de Pedro Sánchez en las protestas de la Nochevieja de 2023
Los investigados por apalear el muñeco que representaba a Sánchez aseguran que era una «piñata infantil»
La magistrada estudia si la actividad supone un delito de amenazas al presidente del Gobierno
Cinco de los seis investigados que se han presentado a declarar sobre el supuesto muñeco apaleado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han asegurado que simplemente se trataba de un «piñata» rellena de caramelos para amenizar las experiencia de los niños que acudieron a la concentración a las puertas de la sede del partido socialista.
La magistrada de la plaza 26 de la sección de instrucción del tribunal de instancia de Madrid, Concepción Jerez García, investiga a seis personas por el apaleamiento de una figura que supuestamente representaría al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante las protestas ocurridas en la Nochevieja de 2023 contra la ley de amnistía.
El caso ya había sido archivado en febrero de 2024, alegando la magistrada que lo más violento de la protesta había sido «golpear una piñata» que «en ningún caso» se parecía al presidente del Gobierno.
Pero su reapertura se produjo en septiembre de 2025, tras una orden de la Audiencia Provincial de Madrid emitida en julio por considerar que el hecho podría constituir un delito de amenazas contra el presidente del Gobierno, tipificado en los artículos 169 y siguientes del Código Penal, que regulan las amenazas graves. La propia Fiscalía General del Estado ha señalado que determinadas intimidaciones dirigidas contra una autoridad que no lleguen a constituir un delito de atentado pueden ser subsumidas en el delito de amenazas.
Los investigados, que ya se pronunciaron durante la reapertura del caso, alegan que la piñata no representa a Pedro Sánchez y que se acogen a la libertad de expresión y al derecho de manifestarse libremente.
Según han declarado, los otros días de concentración también organizaron cosas similares como barbacoas, asegurando que todo estuvo «bastante festivo, que tenía que haber estado como Belfast, ardiendo Ferraz».
Germán, uno de los investigados ha reconocido ser el autor de la piñata. «Ni representa a Pedro Sánchez, ni me inspiré en él, ni me acordé de él en todo el proceso», ha asegurado. También ha explicado que la preparó pensando que irían «bastantes niños».
Los letrados Julen Martínez y Román Ruiz Llorente, que representan a dos de los investigados, han avanzado que pedirán el archivo de la causa tras quedar demostrado que no hay delito, como ya decretó el juzgado.
En cuanto al papel de Pedro Sánchez en el caso, la jueza le solicitó una declaración escrita para conocer en detalle cómo le afectó a nivel personal lo ocurrido y fue el primero en ofrecer su versión de los hechos. El presidente alegó que lo ocurrido fue una «manifestación brutal de odio» y una «apelación directa» a su «muerte» que tiene repercusiones tanto en él, como en su familia, y en todos los socialistas.