Fundado en 1910
Pedro Sánchez junto al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo (a su derecha)

Pedro Sánchez junto al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo (a su derecha)EFE

Un silencio atronador

Sánchez enmudece ante la condena a su hermano que no creyó que llegaría

El martes por la tarde faltó a la votación en el Pleno, este miércoles ha limitado su intervención en Gibraltar a una declaración institucional sin preguntas y el jueves ha suspendido un acto previsto

Las imágenes del martes en las que Pedro Sánchez leía en su móvil la noticia sobre la condena a su hermano mientras asistía a los fastos por la Fiesta Nacional de Francia son la única reacción que los españoles van a conocer de él en los próximos días. Ello a pesar de la gravedad del momento, porque ésta es la primera sentencia contra un familiar suyo, aunque siempre creyera que no llegaría. Cuando en primavera se produjo el primer juicio a la corrupción económica del sanchismo, el que sentó en el banquillo a José Luis Ábalos, el presidente tardó cinco semanas en pronunciar dos frases. Todo un récord.

Ahora, el presidente ha decidido guardar silencio sobre la sentencia emitida por tres magistrados de la Audiencia Provincial de Badajoz, que consideran probado que David Sánchez se lucró con un cargo de alta dirección creado ad hoc para él. Incluso ha suspendido su participación en el acto de presentación de la nueva Estrategia de Diplomacia Pública de España 2026-2028, en el que iba a intervenir este jueves por la mañana.

Sánchez no estuvo el martes por la tarde en el Pleno extraordinario que tumbó la senda de estabilidad del Ministerio de Hacienda, sino que había votado telemáticamente porque, según su equipo, a esa hora iba a estar volviendo de París (la votación no se produjo hasta las ocho de la tarde). Dejó que hablaran los suyos en su lugar, para quejarse de que es «una condena injusta y sin pruebas a un inocente», «una persecución a la familia del presidente», «una causa política»…

El presidente viajó este miércoles a Gibraltar para presidir el acto de demolición de la Verja de la Línea de la Concepción. Allí leyó una declaración institucional en la que metió una «cuña» -así la denominó- sobre la victoria de España ante Francia en la semifinal del Mundial, pero nada sobre la condena a su hermano.

«Permítanme que meta la cuña de la ilusión que despertó la selección española de fútbol. Gracias por hacernos vibrar, por hacernos soñar. No solo en esta región, sino en todo el país, la ilusión de ser nuevamente campeones del mundo este domingo está al alcance de la mano. Gracias a nuestra Selección por hacernos vibrar, también por hacernos soñar, y esperemos, ojalá, que la segunda estrella esté al caer», afirmó. También presumió de haber resuelto un problema de tres siglos con «coraje»: «Los conflictos no están para ser administrados indefinidamente, sino para ser resueltos», sostuvo.

La declaración institucional, sin preguntas y generalmente con teleprónter, se ha convertido en la forma de comparecencia más habitual de Sánchez, su particular «plasma». Y este miércoles en Gibraltar no iba a ser distinto, con la sentencia de su hermano aún caliente y la prensa deseando preguntar. En lo que va de legislatura, el presidente lleva una veintena de declaraciones institucionales. La mayoría en la Moncloa, pero otras cuando ha salido del complejo presidencial. Solo esta semana ha hecho dos, hoy en Gibraltar y el lunes en Almería, cuando visitó el puesto de mando del incendio de Los Gallardos.

El martes por la tarde, horas después de que la Audiencia Provincial de Badajoz diera a conocer su veredicto, la Moncloa envió por correo electrónico una convocatoria a la prensa para cubrir una intervención del presidente en el acto de presentación de la nueva Estrategia de Diplomacia Pública de España 2026-2028, el jueves por la mañana en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Este miércoles, a las 10.30, la Moncloa envió otro correo electrónico informando de que se cancelaba la participación del presidente: «Se comunica la anulación de la convocatoria a medios enviada ayer para la cobertura de la intervención del presidente», rezaba.

El resto de la semana tampoco hay previsto ningún pronunciamiento de Sánchez. El domingo no estará en Nueva York para asistir a la final de la Mundial, porque el lunes tiene programada una visita oficial a Argelia. Tampoco se sabe aún si comparecerá ante los periodistas desde Argel o seguirá callando. En realidad, puede hacerlo hasta el martes 28 de julio, que es cuando está prevista la tradicional rueda de prensa de fin de curso en la Moncloa. Aunque cada vez ocupa más tiempo el discurso inicial del presidente y menos la ronda de preguntas posterior.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas