Pedro Sánchez junto al resto de sus ministros en el Congreso de los Diputados
Las cortinas de humo de Sánchez para tapar su corrupción: desde llamar «racista a Rajoy» a su perfil de TikTok
Desde el Ejecutivo se han puesto en práctica varias distracciones para evitar hablar de los escándalos que afectan al entorno del presidente y a las filas del PSOE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encuentra cercado por la corrupción. Su mujer, Begoña Gómez, se encuentra imputada por hasta cuatro delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación de caudales públicos. Su hermano, David Sánchez, ha sido condenado a 9 años de inhabilitación por lucrarse con una plaza de la Diputación de Badajoz que se creó a su medida. La sentencia la hizo pública la Audiencia de Badajoz hace tan solo unos días.
A esto hay que sumar la sentencia a José Luis Ábalos, el que fuera mano derecha de Sánchez dentro del Ejecutivo y del PSOE: el Tribunal Supremo le condenó a 24 años y 3 meses de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias en el caso mascarillas. Y es que en el PSOE también se encuentran preocupados por otras posibles sentencias que podrían salir en los próximos meses por la cantidad de casos de corrupción que les afecta, como es el caso de Leire Díez: una presunta trama que se organizó desde la sede de Ferraz con el objetivo de obstaculizar y desacreditar las causas judiciales que cercan al entorno de Sánchez y a las filas socialistas.
A pesar de todo esto, desde el Gobierno de Sánchez intentan tapar todos estos escándalos lanzando varias cortinas de humo que resultan más o menos eficaces. Estas cortinas de humo son luego utilizadas por los miembros del Ejecutivo y por las terminales mediáticas que secundan al Gobierno del PSOE y de Sumar con el fin de que sean amplificadas en redes sociales y demás canales para que así puedan perdurar lo máximo posible en el tiempo.
La última distracción que ha usado el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido la columna publicada por el expresidente del Ejecutivo Mariano Rajoy tras la victoria en cuartos del Mundial de España contra Bélgica. En ella, el exdirigente del PP destacó la calidad de la selección de Francia, el que fuera nuestro rival en semifinales, con el siguiente comentario: «Francia ha sido dos veces campeona del mundo y finalista en la última edición. Ha ganado todos los partidos en los que participó en este Mundial y ocupa la primera posición del ranking FIFA. Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses. Y está jugando muy bien. Serán un adversario formidable».
Estas palabras causaron indignación en la izquierda. El propio Sánchez quiso aprovechar la polémica para tachar de «xenófobo» al que fuera jefe del Ejecutivo hasta 2018. «España es de quien la ama y la trabaja. No sé de quién la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo», afirmó Sánchez en un mensaje colgado en su perfil de X, sin llegar a pedir de forma explícita la victoria de la selección española en las semifinales del Mundial que finalmente sucedió.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también sumó estos ataques contra Mariano Rajoy: «Es hiriente y peligroso. Todo lo que encubra racismo y xenofobia es despreciable. No es España». Este mismo lunes ha pedido al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice las palabras de Rajoy sobre la selección francesa. «El racismo y la xenofobia son enfermedades graves del alma. No vamos a permitir que nadie introduzca ese veneno en nuestro país», alegó en declaraciones en los medios tras participar en un cumbre europea en Bruselas.
Ataques a Feijóo por denunciar el absentismo laboral
Alberto Núñez Feijóo propuso hace unos días abordar el «cáncer» del absentismo laboral, debido a las grandes pérdidas que genera a la Seguridad Social y abogando por reducirlo con o sin acuerdo sindical. El líder del PP cuestionó también que un trabajador cobre lo mismo y tenga las mismas prestaciones cuando va a trabajar que cuando no lo hace. «El absentismo laboral que padece España no se sostiene y supone que un cáncer que no podemos pagar, ya que cuesta más de 30.000 millones de euros y el déficit de la Seguridad Social son 70.000 millones de euros», defendió Feijóo.
«¿Qué ocurre con un absentismo como este? Es fácil: Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga? Si además la Administración pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación y sigue teniendo el mismo sueldo y prestaciones pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene», añadió el líder del PP durante un foto ante empresarios vascos.
Pedro Sánchez no desaprovechó la oportunidad para atacar a Alberto Núñez Feijóo por tratar este tema y por llamar «cáncer» al absentismo laboral. «Quien llama 'cáncer' a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla. Los derechos no se recortan. Se defienden», apuntó el presidente del Gobierno.
Cabe recordar que la cuarta acepción del término cáncer que aparece en el diccionario de la RAE podría aplicarse a aquello que denuncia Feijóo: «Proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos», señala, poniendo como ejemplo lo siguiente: «La droga es el cáncer de nuestra sociedad».
Su «carta a la ciudadanía»
La primera gran cortina de humo que Pedro Sánchez puso a prueba para intentar proteger a su mujer fue cuando colgó en sus redes sociales la «carta a la ciudadanía» en abril de 2024. Se trata de una misiva en la que se dirigía a los españoles para anunciar un «tiempo de reflexión» de cinco días para valorar si dimitía o no después de que se hiciese pública la imputación de su mujer. El dirigente socialista despejó su agenda para aquellos días, para luego anunciar en una comparecencia ante los medios que seguía al frente del Ejecutivo.
En aquellos días que Sánchez se tomó de descanso, se iniciaron las llamadas cloacas del PSOE, es decir, el entramado liderado por Santos Cerdán, entonces secretario de Organización de los socialistas, y coordinado por la exmilitante socialista Leire Díez desde la sede de Ferraz para tratar de desacreditar las causas judiciales contra los socialistas y contra el entorno del presidente del Gobierno. Así lo defendió el informe de la UCO que posteriormente fue entregado al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, el encargado de investigar esta operación.
Pedro Sánchez se abraza a Santos Cerdán tras ser investido presidente, en noviembre de 2023
La Ley de Memoria Democrática
Otra de las grandes distracciones que usan los socialistas para intentar tapar cualquier asunto que no les beneficie es utilizar la denominada Ley de Memoria Democrática. El Ejecutivo de Sánchez suele apelar a esta norma con el fin de ahondar en la división de españoles e intentar abrir viejas heridas, una estrategia que ya inició el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con su llamada Ley de Memoria Histórica.
El Gobierno de Sánchez se ha empeñado en los últimos meses en reivindicar la democracia que llegó tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975 bajo el lema «50 años de España en libertad» y con una campaña promovida por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática de Ángel Víctor Torres. Lo ha hecho con varios actos y acciones a cargo del contribuyente, como la proyección de varias películas sobre la Guerra Civil en la televisión pública. TVE llegó a emitir hasta cinco largometrajes sobre esta temática el pasado domingo.
Ilustración de Sánchez con Franco generada con IA
En este plan de acción también se ha incluido la financiación de una encuesta que dice que los españoles prefieren la República a una Monarquía, todo ello bajo la premisa de menospreciar la figura del Rey Felipe VI. Se trata de un sondeo realizado por el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Murcia, según el cual la mayoría de los españoles, el 51,5 %, son partidarios de instaurar una República frente al 48,5 % que prefiere la Monarquía. El trabajo, que se basa en alrededor de 800 encuestas en España, también asegura que la Monarquía española es la menos popular de las ocho analizadas: España, Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica y Países Bajos.
La campaña de la 'Rivers'
Pero la iniciativa de la campaña «50 años de España en libertad» que más polémica ha creado ha sido la de contratar a la influencer 'Rivers' para la campaña de DMOCRACIA, una marca de ropa creada por el propio Ejecutivo central con la intención de expandir entre la población joven los valores democráticos. La creadora de contenido anunció, tras la polémica creada, donar los 20.000 euros que recibió de dinero público para participar en esta campaña orquestada por el Ministerio de Memoria Democrática de Ángel Víctor Torres.
Las influencers 'Rivers' y Sara Fructuoso
La regularización masiva de inmigrantes
Otra distracción que ha usado el Ejecutivo de Sánchez para desviar el foco ha sido la regularización masiva de inmigrantes ilegales, cuyas consecuencias todavía son difíciles de calibrar a corto plazo debido a las cifras dispares que se han ofrecido hasta el momento.
El PSOE anunció este plan extraordinario tras llegar a un acuerdo con Podemos para seguir contando en el Congreso con el apoyo de la formación morada, concretamente con los cuatro parlamentarios podemitas que hay en el hemiciclo. A pesar de esta representación tan limitada, los socialistas no dudaron en sacar adelante esta iniciativa.
Desde un principio se aseguró que la regularización afectaría a 500.000 personas que se encuentran en situación irregular. Sin embargo, esta cifra no ha hecho más que aumentar una vez que finalizó el proceso el pasado 30 de junio. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, liderado por Elma Saiz, asegura que ha habido un total de 1.174.978 peticiones. Y los sindicatos policiales alertan de que hasta 3 millones de personas se podrían haber beneficiado de esta medida.
Decenas de extranjeros hacen cola en Barcelona en la «segunda fase» de la regularización masiva.
El Ejecutivo de Sánchez tampoco quiere dar la cifra exacta del Presupuesto que se habría destinado para esta regularización extraordinaria. Pero sí que ha aprovechado para cargar contra PP y Vox por mostrarse en contra de esta medida, asegurando que no apoyar esta medida «es racista».
Ataques a Ayuso
Los socialistas también suelen recurrir a otra estrategia con la que intentan camuflar los casos de corrupción que les acechan: Isabel Díaz Ayuso. Y es que el Gobierno de Sánchez no duda en atacar a la presidenta de la Comunidad de Madrid al ser uno de los principales rostros de la oposición, junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
El jefe del Ejecutivo siempre ha aprovechado la ocasión para recordar que el empresario Alberto González Amador, la pareja de Ayuso, está en proceso por dos delitos de fraude fiscal y uno de falsedad documental. Pero cabe recordar que Álvaro García Ortiz, el que fuera fiscal general del Estado, fue condenado el pasado mes de noviembre por el Tribunal Supremo a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos sobre la pareja de Ayuso. Sánchez y el resto de ministros nunca han dejado de defender la supuesta inocencia de García Ortiz, pese a la condena del Supremo.
El exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, el pasado mes de marzo
El más claro ejemplo de Sánchez y del resto de su Ejecutivo ocurrió el 24 de junio, cuando en el Congreso de los Diputados se celebró un debate para que el presidente del Gobierno rindiera cuentas sobre la corrupción que le afecta. Este debate tuvo lugar días después de que el Tribunal Supremo a José Luis Ábalos condenara a 24 años y 3 meses de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias en el caso mascarillas.
Pedro Sánchez se dedicó a minimizar y rechazó asumir cualquier responsabilidad a pesar de la alta condena que recibió el que fuera uno de sus principales hombres de confianza en el Gobierno y en el PSOE. El dirigente socialista llegó a sacar la causa penal que afecta a la pareja de Ayuso. «¿Por qué con Ábalos ustedes son tan contundentes y con la señora Ayuso tan conniventes, señor Feijóo?», le preguntó Sánchez desde el estrado a Feijóo.
El jefe del Ejecutivo acusó directamente a Alberto González Amador de «hacerse millonaria» a costa de la «privatización de la sanidad». «Un ciudadano particular que ha multiplicado por siete sus ingresos una vez empezó su relación afectiva con la señora Ayuso. Ustedes hostigan a mi mujer por llevarse 0 euros en su trabajo y protegen a un tipo que se está haciendo millonario a costa de la privatización de la salud de los ciudadanos españoles. ¿Pero qué valentía y qué integridad es la que tiene el señor Feijóo?», apostilló Sánchez.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no tardó en contestar a Sánchez tras estos ataques vertidos desde la tribuna de la Cámara Baja. «¡Sánchez, eres un sinvergüenza!», aseguró Isabel Díaz Ayuso en una entrevista concedida a El Programa de Ana Rosa de Telecinco. «Él está desquiciado y pretende desquiciarlo todo. Y, sin embargo, lo que se va demostrando es lo que se va viendo día a día: tiene las horas contadas y, por más que lo intente, este proyecto nunca debió nacer», afirmó.
«Tiene la cara dura de decir que esto no es ni siquiera parecido a cualquiera de los casos de corrupción que están llevando a la cárcel a todo lo que le rodea, como le va a acabar pasando a él por lo mismo, porque España está en manos de una mafia», lamentó la presidenta madrileña.
El TikTok de Sánchez
Hace unos meses, el múltiple equipo de asesores que tiene Pedro Sánchez a su disposición en el Palacio de La Moncloa logró convencer al dirigente socialista para que se abriese un perfil de TikTok. En este canal, el jefe del Ejecutivo busca acercarse e intentar conectar con los jóvenes y así poder contar con su voto de cara a las próximas elecciones.
El líder del PSOE, a través de este canal, hace recomendaciones literarias, explica sus preferencias musicales e, incluso, se atreve a mostrar el interior de las dependencias de La Moncloa para que la gente sepa cómo vive su día a día.
Sin embargo, Sánchez también aprovecha este perfil en redes sociales para hablar de temas totalmente ajenos a la política y para que se hable un poco menos de los escándalos y de los casos de corrupción que le acechan a su entorno.
Un claro ejemplo de intento de distracción fue cuando se produjo la condena a 24 años de prisión a José Luis Ábalos en el Tribunal Supremo por el caso mascarillas. La primera reacción de Sánchez no fue comentar esta sentencia, sino subir un vídeo a su perfil de TikTok para hacer una serie de recomendaciones para hacer frente al calor que se suele registrar en esta época del año. «Beber agua, ponerse crema solar y evitar el deporte», señalaba el presidente del Gobierno en este mensaje, que recibió múltiples críticas por intentar desviar el foco.
«No a la guerra»
Otro de los frentes que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha intentado explotar para intentar distraer a los españoles de sus problemas graves de corrupción ha sido su enfrentamiento con el Gobierno de Estados Unidos liderado por Donald Trump.
El punto de más tensión en estas relaciones ocurrió cuando Estados Unidos decidió, junto a Israel, atacar a Irán. El Ejecutivo de Trump pidió ayudar al resto de socios de la OTAN para participar en esta ofensiva contra la República Islámica. Muchos mostraron su negativa, pero España optó por posicionarse frontalmente a este conflicto bélico. El Gobierno de Sánchez se negó a ceder sus bases de Rota y Morón para que los norteamericanos pudiesen atacar Irán.
Pedro Sánchez y Donald Trump se dan la mano en Egipto el pasado 14 de octubre.
Esta negativa provocó la ira en la Administración de Trump, con varias descalificaciones e insultos hacia nuestro país. Incluso hubo un amago de expulsión de España de la OTAN. El Ejecutivo de Sánchez trató de sacar provecho y enarboló un viejo lema: «No a la guerra». Los socialistas quisieron de esta forma recordar el lema que ya usó José Luis Rodríguez Zapatero cuando estaba en Moncloa para mostrar su rechazo a la intervención en Irak.
El último desencuentro entre España y Estados Unidos se produjo durante la cumbre de la OTAN que se celebró la semana pasada en Ankara (Turquía). Donald Trump llegó a decir que en España éramos «mala gente» y una «causa perdida» por la negativa de Sánchez a participar en la guerra en Irán o a aumentar al 5 % su gasto militar.
La cumbre se cerró con un giro de Trump en su discurso, que pasó a halagar a España: «Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo. España fue muy generosa hoy... accedieron a una solicitud de pago importante, y si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado». De esta forma, Sánchez podría haberse finalmente doblegado a los norteamericanos para aumentar su gasto militar, aunque el dirigente socialista nunca lo haya admitido en público en España para no enfadar a sus socios.