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El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en la reunión extraordinaria convocada por la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo

Reunión con Bruselas

Vivas advierte de que la seguridad e integridad de Ceuta están en manos de Marruecos: «Somos extraordinariamente vulnerables»

  • El presidente ceutí señala que de producirse algo así de nuevo sería «el definitivo para la caída al abismo y para dejar de ser lo que somos, España y Europa»

  • Señala que quedan aún en el territorio entre 3.000 y 5.000 inmigrantes y los centros están colapsados

El presidente del Gobierno de Ceuta, el popular Juan Jesús Vivas, ha subrayado ante Bruselas que con esta invasión que de facto ha supuesto la entrada de unas 80.000 personas en una ciudad que tiene esa cifra aproximada de población se ha evidenciado ante el mundo que «somos extraordinariamente vulnerables» y ha advertido de que la seguridad e integridad de Ceuta «están en manos de una país tercero, Marruecos, que no reconoce nuestra soberanía».

Lo ha trasladado en su intervención en la reunión extraordinaria convocada este jueves por la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo que se ha celebrado de forma telemática y en la que han participado el comisario de inmigración, Magnus Brunner, el presidente de dicha comisión, Javier Zarzalejos, y eurodiputados de distintas fuerzas políticas, para abordar la crisis desatada tras esa invasión del pasado jueves. Estaban invitados a asistir también el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Migraciones, Elma Saiz, pero, según criticó ayer el PP, declinaron la invitación alegando que no disponen de tiempo.

Vivas ha señalado que no se puede afirmar que Ceuta haya vuelto a la normalidad. Ha indicado en este sentido que aún se encuentran en la ciudad entre 3.000 y 5.000 inmigrantes de los que entraron en la avalancha entre el jueves y el viernes y los centros de acogida, tanto de menores como de mayores, se encuentran colapsados. «La avalancha ha derivado en una emergencia humanitaria de enorme envergadura», ha indicado, a lo que se suma «alteraciones del orden y un alto riesgo de inseguridad ciudadana».

Además, ha alertado de que si esto se produce en otro momento «será el definitivo para la caída al abismo y para dejar de ser lo que somos, España y Europa». La inquietud de hecho crece estos días ante el llamamiento en redes sociales que ha trascendido en las últimas horas y que apunta a un nuevo posible asalto el 15 de agosto. Este mismo jueves el portavoz del Gobierno ceutí, Alejandro Ramírez, ha indicado, en declaraciones a La Sexta, que les consta que el Gobierno central «conoce esta posible situación» y que entiende que el Estado pondrá a disposición los medios para que no vuelva a darse la situación de la semana pasada. En este sentido, Vivas considera que esa posibilidad de una nueva invasión es «la prueba palmaria de que Ceuta vive angustiada». «No sabemos si esto se volverá a repetir porque lo ha quedado en evidencia es que nuestra frontera es absolutamente vulnerable», ha reiterado.

Expulsión inmediata, más recursos y el respaldo «explícito» de Europa

El presidente de Ceuta ha enumerado durante la reunión varias medidas que urge a aplicar para recuperar la normalidad: que se expulse de forma inmediata por la frontera del Tarajal a los marroquíes que han entrado ilegalmente, que se articule una «respuesta estructural» a la presión migratoria «crónica» que sufre Ceuta, que se blinden las fronteras con más medios y más infraestructuras, que se habiliten más recursos ante el colapso de los servicios de acogida, que se refuercen los efectivos, que haya un «respaldo explícito e inequívoco» de las instituciones europeas y la implicación «activa» de Frontex, Europol y la Agencia Europea de Asilo y que se desarrolle un plan para «paliar el impacto de la crisis en el tejido productivo» de la ciudad.

No se conocen las cifras

Juan Jesús Vivas ha trasladado que no puede concretar más los datos porque desconocen las cifras de los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta. Algo, ha señalado, que evidencia «la precariedad de medios con la que todavía se está actuando para abordar la situación». Considera que a estas alturas deberían haberse identificado a los que aún siguen en la ciudad para empezar a iniciar los expedientes de expulsión. Según ha indicado, el Gobierno ceutí desconoce que entre estas personas que permanecen en la ciudad haya yihadistas, un riesgo que ha trascendido en los últimos días.

En cuanto a los menores, sí ha apuntado que la acogida sobrepasa en un 2.600 % la capacidad y que, «con la legislación en la mano y según las convenciones internacionales el retorno de los menores es prácticamente imposible».

Avisos desde el 20 de julio sobre la presión migratoria

El presidente ceutí ha insistido en que desde su Gobierno alertaron a ministros y al Ejecutivo central sobre la situación «preocupante» por el incremento continuo de las llegadas ilegales a la ciudad por vía marítima desde el día 20 de julio, indicando que habían llegado a recibir en un día 500 personas. Según ha señalado, en Ceuta no disponían de información sobre lo que podría suceder pero sí trasladaron que «se estaban intensificando de manera preocupante los flujos de llegada».