Imagen de archivo de Giorgia Meloni y Pedro Sánchez
Crisis migratoria
El Gobierno vuelve a cargar contra Meloni y le exige que levante ya los controles en las fronteras
Tras la invasión de Ceuta el Gobierno italiano decidió imponer controles a los viajeros procedentes de España
El Gobierno ha emplazado a Italia a que levante ya la suspensión del 'espacio Schengen' impuesta tras la crisis migratoria en Ceuta de hace más de una semana y le ha dado un plazo de dos días, hasta el domingo 9 de agosto, para que lo haga o, si no, «España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos».
El Ejecutivo ha respondido de esta manera a la decisión de Italia de reintroducir el pasado 1 de agosto controles en frontera con España tras la entrada masiva de 70.000 inmigrantes en Ceuta procedentes de Marruecos producida desde el pasado jueves 30 de julio.
En Moncloa han recordado que la medida se ha llevado a cabo «sin precedentes en la historia reciente», además de adoptarse «sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad». «Es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española», han reiterado sobre la iniciativa.
El Ejecutivo ha insistido en que la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, obvia que ninguno de los inmigrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada «pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma» tiene «un régimen especial en el mismo». También han subrayado que la «práctica totalidad» de los inmigrantes ilegales «ya han retornado a Marruecos».
Al igual que señaló el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las fuentes también han indicado que Italia es, según Frontex, el «Estado miembro que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que han llegado a duplicar las de España» y que su Gobierno, desde el año 2022, «no cumple el Reglamento de Dublín, generando una carga adicional de la presión migratoria al resto» de países europeos.
Pese a ello, el Gobierno español ha defendido que «nunca ha introducido controles para Italia y «siempre se ha mostrado solidario», acogiendo «parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central».
«Casos de amenaza grave»
Italia decidió recurrir a lo establecido en el Acuerdo Schengen sobre «casos de amenaza grave», reintroduciendo así los controles fronterizos con España, algo que el acuerdo no permite realizar de manera unilateral, pero que el Gobierno de Meloni ya lleva aplicando más de un año con respecto a Eslovenia.
Cualquier español que entre en Italia a través de sus fronteras marítimas o aéreas tendrá que pasar un control que normalmente no aplica a los ciudadanos de la Unión Europea, lo que les obligaría a presentar no solo el documento de identidad, único requisito hasta el momento, sino también el permiso de residencia o un visado.
Ante esta decisión, Pedro Sánchez envió una carta a la Comisión y al Consejo Europeo el pasado sábado, exponiendo su malestar ante iniciativas como las de Italia que estaban teniendo varios miembros de la UE.