Inmigrantes de Marruecos con ramas para construirse una choza en la playa del Trampolín, en Ceuta
El plan del Gobierno para que los inmigrantes marroquíes resuelvan la crisis por su propio pie
El asentamiento al que han sido desplazados los inmigrantes magrebíes que estaban en la playa del Trampolín se encuentra muy cerca de la frontera del Tarajal, a tan solo 800 metros, unos 12 minutos andando
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, compareció en Ceuta el 13 de agosto tras el asalto masivo y fue preguntado por la prensa «qué va a hacer el Gobierno con los inmigrantes adultos para que regresen a su país». El miembro del Ejecutivo destacó que «el que no tiene derecho a residir aquí, y es la inmensa mayoría, va a regresar a Marruecos a la mayor inmediatez». «Los que se encuentren en situación ilegal, aquellos que estén, si están escondidos, serán localizados, serán identificados y, evidentemente, se tramitará el expediente administrativo donde se concretará su situación de irregularidad, de estancia irregular, y, en ese sentido, se procederá a su expulsión», añadió Marlaska.
El Ejecutivo ha dejado claro que su intención es que todos los que entraron de forma irregular en Ceuta retornen a Marruecos cuanto antes. Esta postura también es compartida por la Unión Europea. El portavoz de Asuntos Internos de la Comisión Europea, Markus Lammert, ha expresado que la UE tiene la «clara expectativa» de que «todos los inmigrantes que han entrado de forma ilegal a Ceuta sean devueltos a Marruecos».
No obstante, tal y como explicó El Debate, el proceso de devolución no es inmediato, ya que, antes de llevarlo a cabo, las autoridades deben identificar a la persona, determinar su nacionalidad y gestionar el correspondiente expediente administrativo. Todo ello supone un alto coste administrativo, tanto a nivel de tiempo como de gestión.
El desalojo del Trampolín y los emplazamientos
En este contexto, a primera hora del jueves el Gobierno puso en marcha un dispositivo para que la Policía Nacional desalojara la ceutí playa del Trampolín, donde se encontraban, según estimaciones del Ejecutivo, alrededor de 3.500 extranjeros. Los agentes decidieron crear dos grupos diferentes, uno con los inmigrantes subsaharianos y otro con los de origen magrebí. Según la Delegación del Gobierno, que encabeza el socialista Miguel Ángel Pérez Triano, el objetivo de esta división es evitar las peleas entre los inmigrantes de distintos orígenes.
El Ejecutivo ha decidido enviar a los inmigrantes magrebíes –la inmensa mayoría son marroquíes– al campamento situado en el Embolsamiento de Loma Colmenar, mientras que los subsaharianos se han quedado en Loma Margarita, un emplazamiento nuevo que anunció ayer el Gobierno y que se encuentra relativamente cerca de la playa del Trampolín.
Por su parte, el asentamiento al que han sido desplazados los magrebíes se localiza muy cerca de la frontera del Tarajal, a tan solo 800 metros, unos 12 minutos andando. Este periódico ha podido saber que, con este desplazamiento, el Gobierno de Pedro Sánchez pretende dejar a los marroquíes lo más cerca posible de la frontera para que decidan caminar hasta la frontera y retornar a su país de origen.
De esta forma, el Ejecutivo –tras comprometerse a devolver a los extranjeros que asaltaron España el 30 de julio «a la mayor inmediatez»– ha optado por que la crisis la resuelvan los marroquíes por su propio pie y regresen al país alauita sin que tengan que ser expulsados, evitando así numerosos trámites administrativos.
Un marroquí ayudando a otro a salir del agua para entrar en Ceuta
A pesar de esta estrategia, pocas horas después del desalojo del Trampolín, 500 inmigrantes –casi todos norafricanos– volvieron a esta playa para volver a establecerse allí, llevando con ellos mantas y otros enseres. Desde el Gobierno de la ciudad autónoma destacaron que no había presencia de efectivos de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil en la zona cuando regresaron los inmigrantes.