La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego
Enésimo choque en el Gobierno: Sumar exige repartir los menores por España y el PSOE prioriza la repatriación
El argumentario socialista se ha fundamentado en que «todos y cada uno» de los menores «regresaran a Marruecos», algo que parece lejos de convertirse en un hecho
La relación entre los socios de Gobierno ha vivido un sinfín de desencuentros durante esta legislatura en los que PSOE y Sumar no han dudado en mostrar públicamente sus discrepancias y en defender posturas opuestas. Algunos de los encontronazos más sonados han sido los relativos a la compra de armamento israelí, el aumento del gasto militar o la política de Vivienda del Ejecutivo.
También el SMI, la política fiscal o la reciente ampliación de la vida útil de la central nuclear de Almaraz han supuesto un conflicto interno que, hoy en día, vive su penúltimo episodio con la gestión de los menores que el pasado 30 de julio entraron en territorio ceutí y que aún se encuentran en la ciudad autónoma.
Desde las primeras comparecencias de los distintos miembros del Gobierno, la posición transmitida a la ciudadanía ha sido que «todos» los que habían entrado en territorio español serían devueltos a sus lugares de origen. Esto ha sido así hasta que le ha llegado el turno de comparecer y dar explicaciones al ala de Sumar del Ejecutivo.
Los ministros socialistas
El pasado 10 de agosto, en una rueda de prensa en la sede de la Delegación de Gobierno de Ceuta, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, explicó que «la primera de las medidas» para el tratamiento de los menores que habían entrado ilegalmente en la ciudad autónoma era «priorizar el reagrupamiento familiar» en Marruecos. Tanto es así que el ministro, que posteriormente sería designado como líder del mando único para la gestión de la crisis, reiteró hasta en cinco ocasiones que la «prioridad» era que los menores regresaran a su país.
Un día después de estas declaraciones del ministro de Política Territorial llegó el turno para el titular de las carteras de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes. Félix Bolaños esgrimió que el Ejecutivo estaba «trabajando con el gobierno marroquí sobre una línea, sobre un principio de trabajo que es fundamental y es que podamos lograr que todos los menores que están en Ceuta puedan reagruparse con sus familias en Marruecos». Mientras que el ministro Torres hablaba de «prioridad», pero dejando la puerta abierta a otras alternativas, Bolaños fue más tajante y aseveró que «todos y cada uno» de los menores «regresarían a Marruecos».
De manera paralela, el mismo día 11 el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, aseguró tras una reunión con el presidente de Ceuta, Juan Vivas, que «hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España volverá a Marruecos». En este caso, el titular de Exteriores no habló específicamente de los menores, sino que se limitó a reiterar que «entrar ilegalmente en Ceuta o Melilla no permite llegar a la Península ni al continente».
Esta línea argumental fue igualmente defendida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el día 13 de agosto de manera rotunda: «Ninguna persona que pretenda entrar en Ceuta o Melilla de manera irregular se va a quedar ni en Ceuta, ni va a ir a la Península, ni va a ser regularizado».
Sumar contradice al Gobierno
Al mismo tiempo que desde Moncloa se dio la orden a los ministros socialistas de manifestar la idea inquebrantable de que «todos» los inmigrantes que cruzaron los días 30 y 31 de julio -menores incluidos- serían devueltos a Marruecos, en Sumar se ha defendido una tesis opuesta e incompatible, como ha dejado claro la titular de la cartera de Juventud e Infancia, Sira Rego.
A pesar de que en un primer momento, antes incluso de las declaraciones de los ministros socialistas aquí referidas tuvieran lugar, Rego ubicó la «reagrupación familiar» de los menores como la «primera solución». No obstante ya avisó de que, en los casos que no fuera posible la repatriación, estos menores serían «integrados en el sistema de acogida de nuestro país».
Con el paso de los días, y ante la falta de procedimientos de devolución de los inmigrantes a Marruecos, Rego ha modificado el discurso y ya no lo considera la «prioridad», sino que asevera que «se hará en la medida que sea posible». «Lo que tenemos que respondernos es si consideramos que es viable que esos más de 2.000 niños estén en Ceuta o si consideramos (...) que se puede plantear una acogida en la Península, como mínimo, de los perfiles más vulnerables», ha explicado la ministra durante su comparecencia este lunes en el Congreso de los Diputados.
Rego ha llegado a calificar como «imprescindible» que los menores que se encuentran actualmente en territorio ceutí sean repartidos por la Península bajo la premisa de «descongestionar» Ceuta. Eso sí, a pesar de que la ministra de Infancia proponga alternativas a esta situación, Rego ha reconocido que la tutela de los menores en Ceuta recae sobre el Gobierno local, por lo que, por ahora, la posibilidad de realizar un traslado de estos menores se debería de llevar a cabo tras un acuerdo bilateral entre comunidades autónomas.