El excomisario José Manuel Villarejo, a su llegada a la Audiencia Nacional
Villarejo vincula en un libro el dinero de las saunas del suegro de Sánchez con su campaña para recuperar el PSOE
'Las saunas. La filmoteca secreta en poder de Pedro Sánchez' es el libro que revela los supuestos vínculos a través de informes policiales
La tramas y los entresijos de la familia de Pedro Sánchez con el propio presidente del Gobierno parecen ser más reveladores que nunca, o por lo menos eso es lo que muestra Las saunas. La filmoteca secreta en poder de Pedro Sánchez, el libro publicado por el excomisario José Villarejo.
El libro aborda diferentes situaciones, a través de una investigación realizada con supuestos informes policiales con los que Villarejo, entre otras cosas, habla de cómo el dinero de las conocidas saunas del suegro de Pedro Sánchez se usó para su campaña para recuperar el PSOE.
El excomisario se encuentra condenado en dos ocasiones por la Audiencia Nacional. La primera de ellas en el año 2023, cuando le es impuesta una condena de 19 años, posteriormente rebajada a 13, por los delitos de revelación de secretos y falsedad documental, relacionada con el denominado 'caso Tandem'.
La segunda condena ha llegado este mes de mayo, cuando se le impuso otra pena de tres años y seis meses de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos cometido siendo un funcionario público, relacionado con el 'caso Dina'.
Los vínculos económicos de las saunas y Pedro Sánchez
Uno de los episodios de este libro aborda de manera explícita el desembarco de la familia Gómez, allá por los años 80, en Madrid. Y cómo fueron capaces de tejer una red de «gimnasios con sauna» que acabaron sirviendo como lugares de reunión casi clandestinos en un momento en el que la homosexualidad estaba más estigmatizada.
Aunque los ojos se centran en la sauna cercana a Ferraz, donde, según cuenta Villarejo, los encuentros entre militantes socialistas, independentistas o sindicalistas llamaron la atención de la policía en aquel momento.
El incipiente negocio de los hermanos Gómez, procedentes de León, en concreto de Sabiniano, padre de Begoñá Gómez, mujer del actual presidente del Gobierno, serviría para la financiación de la campaña de Pedro Sánchez, para hacerse con el poder del PSOE y posteriormente con el Gobierno de la Nación. Así lo refleja el propio libro del excomisario.
Entre los años 2014 y 2017, cuando Pedro Sánchez vivía en 2016 su caída como secretario general del PSOE por 132 votos frente a 107; el Gobierno encargó la elaboración de informes de inteligencia sobre su perfil, tanto profesional como personal, «para analizar el riesgo que suponía su influencia negativa, dado el entorno familiar de su esposa».
Villarejo pone especial énfasis en la forma en la que, después de la dimisión en bloque de la ejecutiva, con el aparente amaño de la votación, logra finalmente, tras una intensa campaña de recogida de avales por toda España, volver a la Secretaría General y hacerse con el Gobierno de España.
Aquí entra a jugar la supuesta asociación sin ánimo de lucro, El bancal de las Rosas creada para la financiación de dicha campaña interna, aunque más tarde, refleja el libro que quedaba al descubierto, con la creación de una comisión de investigación en el Senado, que ha obligado a declarar al que manejaba los fondos de dicha asociación, Pedro Luis Egea.
El que fuera tesorero reconoció que su función era recoger las donaciones, declarando solo las que superaban los 3.000 euros, por lo que nadie sabía quién aportaba el resto del dinero, puesto que la mayoría, al ser en cantidades menores, era desconocido su origen. Por lo que la campaña interna de Sánchez en el 2017 «quedó silenciada en los aspectos fundamentales», afirma Villarejo en el libro.
Se desconoce, por lo tanto, el nombre de los que hicieron las donaciones. El propio Egea fingió desconocer que una parte muy significativa del dinero recaudado procedía de las saunas del suegro de Sánchez y contestaba a las preguntas que «yo eso no lo puedo afirmar ni negar».
El mismo Egea, junto a Francisco Martín, declararon que los gastos quedaron registrados y, por lo tanto, «fue inusual, pero transparente y por tanto totalmente legal».
Villarejo lo desmiente en el libro
Las informaciones recogidas por el excomisario a través de los informes policiales rechazan la versión de Egea e Iglesias. Puesto que parece que se ocultaron cifras. Según el balance oficial, se ingresaron 128.908 y se gastaron 131.911 euros, pero, al reconocer 27.568 donaciones totales, a una media a la baja de 50 euros por donante, el monto resultante superaría los 1,3 millones de euros.
Aquí están puestas las alarmas del libro, puesto que pretenden demostrar que habría cantidades que no se llegaron a contabilizar de manera oficial. De hecho, relatan que, supuestamente, para no dejar rastros, el libro cuenta que se destruyó esa contabilidad e incluso se anuló la titularidad del portal de la página web en el que se recibían las donaciones, que estaba a nombre de Pedro Sánchez.
«Esta no es la historia de una familia corriente. No es la historia de un político cualquiera», declaran en el libro sus autores, Joaquín Abad y el excomisario José Manuel Villarejo.
Sánchez y Gómez frecuentando las saunas
Relatan que, al parecer, Begoña frecuentaba «con normalidad algunos de los locales familiares incluso después de iniciar su vida con Sánchez».
Según una nota policial de la que se hacen eco, el matrimonio había frecuentado lo suficiente las saunas como para saber de primera mano cuál era el funcionamiento real del negocio de la familia de Begoña Gómez.
Dicha nota policial cuenta que el dinero en efectivo que se generaba en los locales de aparente explotación sexual se recogía a primera hora de la mañana por Sabiniano, por Begoña Gómez, o por el matrimonio «que hacía el recorrido rutinario de todos los locales en explotación».
«La presencia de Begoña en esas tareas aparece repetidamente en las informaciones policiales. La de Sánchez, aunque menos consistente, también se menciona en algunas de ellas, aunque de manera tangencial», cuentan en el libro. Por lo que el conocimiento del negocio familiar y su implicación era más que suficiente como para no negarlo.