Soraya Rodríguez en la redacción de El Debate
Entrevista | Exeurodiputada
Soraya Rodríguez: «Las declaraciones sobre Ceuta y Melilla y el ataque híbrido a nuestras fronteras responden a una estrategia de Marruecos que España no tiene»
«Nadie de ningún gobierno democrático de la Unión Europea es capaz de cambiar a su ministra de Exteriores a petición de Marruecos como hizo Pedro Sánchez»
Un mes antes de que se celebrasen elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2024, Soraya Rodríguez ejercía como eurodiputada por Ciudadanos cuando se aprobó el Pacto Europeo de Migración y Asilo que ha entrado en vigor en junio de este año sin que el Gobierno de Pedro Sánchez ni el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska realizase las reformas a las que se comprometió. «Nos ha estallado la peor crisis migratoria imaginable, y le ha pillado al Gobierno, fruto de su desidia, sin contar con la legislación de migración actualizada que contiene el Reglamento de Crisis y Fuerza Mayor que contempla un escenario de llegada masiva de personas como la vivida en Ceuta», denuncia quien trabajó en la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional cuando todavía pertenecía al Partido Socialista.
Tras la violación de la integridad de la frontera de Ceuta por Marruecos, el Gobierno de España llega tarde y mal, con un mando único para gestionar la crisis aprobado 26 días después de la llegada masiva de 80.000 personas, y con un presidente que no ha dado explicaciones en el Congreso hasta más de un mes después de la avalancha. Soraya Rodríguez conversa con El Debate sobre la crisis de la ciudad autónoma y otros temas de actualidad que han eclipsado el ataque híbrido marroquí.
–España ha sufrido un ataque a la integridad territorial del Estado, y el presidente Pedro Sánchez permaneció impasible de vacaciones en La Mareta, ¿es esto la normalidad? ¿claudicar de sus responsabilidades?
–La gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta ha sido claramente errática. Se ha declinado las responsabilidades del Estado. Cuando un presidente del Gobierno se presenta en Ceuta y dice que se ha producido un ataque a la integridad territorial del Estado, al día siguiente tendría que haber convocado un Consejo de Ministros en Ceuta, creado una célula de crisis con un mando único y haberse quedado en Ceuta.
A partir de ese momento se habría implicado directamente a la Unión Europea, porque la frontera de Ceuta es la frontera sur de Europa. Y hubiera exigido activar todos los mecanismos de respuesta comunitaria, de emergencia y solidaridad. Pero para decretar una emergencia tienes que reconocer que se ha producido un ataque a tu frontera y que ese ataque lo ha producido un tercer país que se llama Marruecos, cosa que el Gobierno no ha hecho en ningún momento.
–Vemos a los ceutís devastados y abandonados, mientras el ministro Óscar Puente declaró triunfal en redes el 1 de agosto: «Otra crisis más que resuelve Pedro Sánchez». ¿Qué le debe el Gobierno socialista a Marruecos para no reconocer la invasión de Ceuta?
–El sufrimiento de los ceutíes, que no solamente han visto paralizada su ciudad, sino sus vidas, no merecería que nos detuviéramos ni tan siquiera un minuto en un personaje como Óscar Puente. Esas declaraciones se suman a la campaña que ha iniciado un sector del Partido Socialista, porque nadie ha desautorizado sus palabras, en relación a las críticas abiertas a la Corona. O a esa campaña suya personal de declararse sucesor de Sánchez. Como alguien le ha calificado muy bien, es un troll con cartera.
Por otro lado, ¿por qué el Gobierno de España se ha negado desde el primer momento a llamar lo sucedido por su nombre? Ha sido un ataque híbrido a nuestras fronteras utilizando el Gobierno marroquí a sus propios ciudadanos y a los más vulnerables. Un ataque híbrido no se hace por la mafia, sino por otro Estado, en este caso por Marruecos. El Gobierno de Pedro Sánchez ha demostrado desde el primer momento una relación errática con nuestro país vecino. No nos olvidemos: Nadie de ningún gobierno democrático de la Unión Europea es capaz de cambiar a su ministra de Exteriores a petición de Marruecos como hizo Pedro Sánchez. Y sin contar el cambio de la noche a la mañana de nuestra posición histórica en relación al Sáhara sin el apoyo del Parlamento y sin el menor debate en la sociedad española al dictado del Gobierno marroquí. Con estos antecedentes, nada bueno podía pasar con Marruecos. Hay que tener buenas relaciones, pero hay que ser muy solvente y firme en nuestras convicciones.
Nadie cambia una ministra de Exteriores a petición de un tercer país ni claudica sobre la posición internacional de los territorios del Sáhara
–¿Quizá sean las grabaciones de Pegasus?
–Honestamente no sabemos si tienen alguna información comprometida del propio presidente o de miembros del Gobierno, sería especular sobre ello. Sí que tenemos convicción de que la posición de España frente a Marruecos en su política exterior no es normal. Los dos ejemplos mencionados son evidentes: Nadie cambia una ministra de Exteriores a petición de un tercer país ni claudica sobre la posición internacional de los territorios del Sáhara.
–¿Por qué no se reacciona cuando se escucha a ministros marroquíes reclamar las ciudades de Ceuta y Melilla como un «derecho histórico y geográfico»? El único movimiento del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha sido contra Italia.
–Creo que lo de Italia es una cortina de humo para que no se hablara de lo importante. Es una estrategia errónea que el ministro de Exteriores se reúna con la embajadora. Creo que el Gobierno pensó que consensuando el relato con Marruecos podía obtener una rápida devolución de todas las personas que habían entrado ilegalmente por la frontera.
Ahora mismo en Ceuta debería haber un ejército de funcionarios, tanto españoles como europeos, tramitando en frontera los procedimientos individuales de aquellas personas que no tuvieran derecho a la protección internacional y se pudiera proceder a una devolución dentro del ámbito legal. Es muy incomprensible que el Gobierno no haya movilizado todos los recursos humanos disponibles en España y haya solicitado el apoyo de Frontex un mes tarde para ayudar con estos expedientes de identificación.
Marlaska no debería estar un segundo más en el puesto que ocupa
–¿Ha sido una provocación por parte de Marruecos reclamar las dos ciudades autonómicas para ver hasta dónde puede llegar sin una respuesta contundente de España?
–Las declaraciones sobre Ceuta y Melilla como el ataque híbrido a nuestras fronteras responden a una estrategia de Marruecos, que España actualmente no tiene. Entre los múltiples objetivos de Marruecos con este ataque híbrido está desestabilizar políticamente el país, colapsar los servicios públicos en la ciudad civil y, a su vez, todos los instrumentos de la legislación de extranjería y de asilo no solamente de España sino de la Unión Europea. A la vista de nuestra negligencia, lo está consiguiendo.
–Escuchamos versiones contradictorias de los ministros Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles sobre si el CNI avisó o no al Gobierno de la invasión. ¿Debería ser motivo de dimisión este caos?
–Es una indecencia el espectáculo lamentable del ministro de Interior y la ministra de Defensa dando información contradictoria, jugando con la credibilidad de la inteligencia del Estado y poniendo en peligro la seguridad de todos los ciudadanos. Tanto Marlaska como Robles hablan en nombre del Gobierno. Como ambos dicen cosas contradictorias, quien miente realmente es el Gobierno.
Dentro de este desastre, quien ha tenido una actuación más digna es Robles que ha defendido a los servicios de inteligencia y ha pedido perdón públicamente. Ella debería irse porque está en un Gobierno que le ha desautorizado y llamado mentirosa. La dignidad del cargo a veces tiene que ir acompañada de una dosis de dignidad personal. Ha faltado una gestión diligente por parte de quien ha recibido la información del CNI, que no es otro que el Gobierno de España, y fundamentalmente el Ministerio del Interior. Marlaska no debería estar un segundo más en el puesto que ocupa, pero ya sabemos que va a seguir.
Ceuta ha sufrido una invasión por parte de Marruecos
–¿Es una invasión y no una crisis migratoria?
–Ceuta ha sufrido una invasión por parte de Marruecos. Da vergüenza ver ese chabolismo, ese hacinamiento. Ves las imágenes y parece un país que no puede ser España. ¿Cómo ha sido posible que hayamos tardado tantos días en poner unos mínimos servicios de saneamiento? He estado al frente de Cooperación Internacional de España y hemos ido a sitios con infraestructuras horribles y el Ejército español es capaz de montar un campamento con servicios de saneamiento y alojamientos provisionales en un plazo máximo de 48 horas. ¿Cómo es posible que hayan tardado casi 28 días en hacerlo?
–Los cinco días de reflexión de Pedro Sánchez fueron el punto de inflexión para activar las cloacas en Ferraz, según el auto del juez Santiago Pedraz, para desestabilizar procedimientos judiciales y presionar a la UCO, ¿se imaginaba que la sede del PSOE sería el centro de una guerra sucia contra el Estado de Derecho?
–Hace unos años no, pero ahora tienes al primer secretario de Organización de Pedro Sánchez en prisión cumpliendo 24 años de condena y al segundo que le sustituyó ha estado en prisión y está imputado por gravísimos delitos de corrupción. Si has puesto el Partido Socialista en manos de presuntos jefes de organizaciones criminales, no es tan difícil pensar que el Partido Socialista se pusiera a disposición de presuntas actividades criminales y delictivas para concertar acciones que obstruyeran el ejercicio normal de las instituciones del Estado.
Es muy difícil entender que a la vista de todos los miembros del Comité Federal alguien intentara esconder una urna para que se votara sin censo
–En este año hemos visto el vídeo inédito de la polémica urna del Comité Federal del PSOE, y cómo usted abandonaba la sala Ramón Rubial visiblemente afectada.
–Fue uno de los peores momentos que he vivido en el partido. Un punto de inflexión. Ahí comenzó una polarización y una política de odio entre compañeros, azuzada por algunos como el ministro Puente, porque recuerdo que en las primeras horas de la mañana algunos habían convocado militantes afectos para que fueran a las puertas de Ferraz a insultar a quienes no apoyábamos ni hemos estado nunca con Pedro Sánchez. Esa división entre socialistas porque apoyabas o no a un determinado candidato, nunca se había vivido en el partido.
–¿Le impactó verse en las imágenes?
–Sentí, entre comillas, un cierto alivio, porque lo he contado muchas veces, que salí llorando, que me senté en el suelo en el servicio… y muchas veces notaba cierta perplejidad, porque es muy difícil entender que a la vista de todos los miembros del Comité Federal alguien intentara esconder una urna para que se votara sin censo y sin ningún tipo de garantía. A pesar de ello, esa persona ha seguido siendo secretario general del partido, porque lo quiso la mayoría de la militancia con sus votos.
–¿Qué piensa de la llamada «ley de nietos»?
–Creo que se está exagerando y que el Partido Popular se equivoca en acompañar en su estrategia a la extrema derecha. La «ley de nietos» fue apoyada por el PP, no como una Ley de la Memoria Histórica, sino porque había que conceder la nacionalidad española a aquellas personas que de no haber tenido que huir sus abuelos durante la dictadura, hoy serían españoles. No traslademos a la ciudadanía con el argumento de quien esconde una urna en un Comité Federal puede hacer un pucherazo, que es posible vulnerar nuestro sistema electoral, que es sólido y tiene garantías, por la aplicación de esta ley. Es llevar el debate donde quiere Vox.
Se debería establecer un debate sereno de si todas aquellas personas que son nacionalizadas españolas por esta ley, pero no han residido nunca en España, tengan que tener alguna otra condición para votar como años de residencia o hacer circunscripciones en el exterior como sucede en Francia. En principio, el criterio general es que se les asigna la circunscripción donde ellos están justificando que fue el último lugar de residencia de sus abuelos.
Hay que regular el estatus del cónyuge del presidente y tener claridad en las incompatibilidades
–«No es su mujer, es Begoña Gómez», dice Pedro Sánchez, no son asociaciones de ultraderecha, sino la Universidad Complutense la que pide casi 114.000 euros por los daños causados si fuese condenada por malversación.
–Más allá de que pueda entenderse que sea delito o no la actividad de la mujer del presidente, lo que sí es evidente es que hubo una prevalencia de la posición que ocupaba para poder acceder a un determinado soporte y titulación académica que de no serlo nunca se habría producido. Es verdad que la cátedra que ella ostenta no es académica, sino institucional, pero indudablemente sirve para poner en marcha actividades de formación que le dan un prestigio y una solvencia que sin esa cátedra no tendría. Hay que regular el estatus del cónyuge del presidente o presidenta del Gobierno, pero también tener claridad en las incompatibilidades.
–Usted que ha sido eurodiputada por Ciudadanos en el Parlamento Europeo y creía que se podía parar allí la amnistía, ¿Qué piensa que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la avale?
–No nos vamos a engañar a nosotros mismos, es cierto que el Abogado General hizo un informe que elevó el Tribunal que dio por buenas todas y cada una de las palabras del preámbulo de la ley, que son todas ellas espurias, porque respondía a la necesidad de los siete votos de investidura y no a la convivencia. Ha sido una buena noticia para aquellos que han defendido la impunidad de todos los delincuentes condenados en el procés.
La dimensión y gravedad de los presuntos delitos que se recogen en el auto de imputación de Zapatero me dejó en shock
–¿Cómo recibió que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero pactase supuestas comisiones por su gestión en un rescate de fondos públicos?
–La dimensión y gravedad de los presuntos delitos que se recogen en el auto de imputación de Zapatero me dejó en shock. No te digo nada, como a todos los españoles, cuando se abrió el cajón de las joyas. Antes cuestionaba muchísimo por qué Zapatero tenía ese papel con el régimen de Venezuela, por qué blanqueaba a la que ha sido y es, porque sigue ahí Delcy, una de las peores dictaduras de América Latina.
En relación a Plus Ultra sostenía todas las dudas del mundo, por eso lo denunciamos en Bruselas, y a diferencia de lo que dice el presidente del Gobierno, sigo pensando que ese rescate es claramente ilegal. No era una empresa española ni en quiebra por la pandemia, arrastraba una falta de viabilidad económica desde hacía muchos años, y tenía puntos oscuros como ser utilizada como pantalla para blanquear operaciones prohibidas por las sanciones internacionales a personas venezolanas que no podían comercializar ni podían tener activos fuera de Venezuela.
–Un año más sin Presupuestos Generales del Estado y sin debate del Estado de la Nación…
–No se puede empezar y acabar una legislatura sin haber aprobado unos solos presupuestos, más allá del significado político, que no tienes apoyo político para seguir gobernando. Un país no puede estar tres para cuatro años sin Presupuestos Generales del Estado y decir que no pasa nada. Al final, ir tranqueando se resiente las cuentas públicas, las partidas, la inversión, y la ejecución. Lo estamos viendo, por ejemplo, con los Fondos Europeos destinados a la prevención de incendios y gestión forestal. De 401 millones que España ha recibido desde el 2022, el Gobierno solamente ha ejecutado una cuarta parte.
Imagínate a todos estos dirigentes que les parece maravilloso que no haya un debate sobre el Estado de la Nación o presupuestos. La izquierda va a tener que transitar un camino duro para recomponerse desde el punto de vista de los valores más fundamentales de la socialdemocracia, que se están viendo pulverizados durante los últimos cuatro años.