Pedro Sánchez y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani
Continúa en Nueva York
El álbum de Sánchez en la ONU: la foto de la que se borró, la que no pudo evitar y la que más buscó
El presidente está intentando sacar brillo a su perfil de líder internacional aprovechando la Asamblea General de las Naciones Unidas, aunque su agenda tiene altos y bajos
Tú a Ginebra, yo a Nueva York. Pedro Sánchez y Yolanda Díaz miran al exterior en este último curso de la legislatura. El presidente, para intentar sacar brillo a su perfil de líder internacional aprovechando la Asamblea General de las Naciones Unidas de este año. Su socia, en busca de votos para convertirse en la próxima directora general de la Organización Internacional del Trabajo, que celebrará elecciones en noviembre.
El viaje de Sánchez a Estados Unidos ya ha dejado varios momentos cumbre. El primero, uno que pudo ser y no fue, porque el presidente decidió no acudir a la recepción anual con la que el presidente norteamericano agasaja a los participantes. Según la Moncloa, por motivos de «agenda privada» de los que no quisieron dar ningún detalle.
El presidente evitó la foto con Donald Trump, que ha sido muy crítico con la política migratoria del Gobierno de España (a la que ha culpado del efecto llamada en Ceuta) y, en cambio, se topó con una con Delcy Rodríguez. La presidenta encargada de Venezuela recorrió medio plenario de la Asamblea General de la ONU para acercarse a Sánchez y pedirle -según la Moncloa- que mantenga el diálogo sobre su país, en unas imágenes que dieron la vuelta al mundo. Él se comprometió a ello.
La cuestión es que el Ejecutivo de Sánchez nunca ha especificado cuál es su plan, o su propuesta, para Venezuela. Si es acaso perpetuar el régimen chavista, ahora encarnado por la que fue vicepresidenta de Nicolás Maduro. En abril, el ministro José Manuel Albares invitó a Rodríguez a participar en la Cumbre Iberoamericana que acogerá Madrid los días 4 y 5 de noviembre. Las imágenes de la ONU permiten intuir que esta finalmente vendrá.
Después de una foto que Sánchez quiso evitar y otra que no pudo, llegó la que quería y buscó: una con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, elevado a los altares del progresismo mundial. El presidente español participó en un encuentro entre varios líderes de izquierdas organizado por Mamdani en el que ambos se halagaron mutuamente.
Mamdani defendió a Sánchez como un «defensor de la clase trabajadora» y un líder que «ha restaurado la fe en la democracia en todo el mundo», y elogió de él que haya subido el SMI un 61 % y prohibido los homenajes a Franco y las terapias de conversión. Y el presidente español se hinchó: «Los poderosos nos temen». En el diálogo participaron también la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, futurible rival electoral de Javier Milei.
La agenda de Sánchez hasta el momento ha incluido encuentros bilaterales con mandatarios que, salvo el británico Andy Burnham, no están en la primera línea de las decisiones mundiales. Se ha entrevistado con el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam; con el gobernador de California, Gavin Newsom; con la presidenta de Namibia, Netumbo Nandi-Ndaitwah; y con el de Panamá, José Raúl Mulino. También, con el secretario general saliente de la ONU, António Guterres.
Además, ha participado con Emmanuel Macron y otros progresistas en un diálogo sobre los derechos de la infancia frente a la inteligencia artificial y en un encuentro económico organizado por la Cámara de Comercio de España.
Su socia en el Gobierno, Yolanda Díaz, tampoco se ha quedado en casa. La vicepresidenta segunda viajó este miércoles a Ginebra para participar en un debate con los candidatos a la OIT. Como viene contando El Debate, la también ministra de Trabajo ya está del todo volcada en su campaña, dejando en un segundo plano los asuntos domésticos.