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Alberto Núñez Feijóo saluda a Santiago Abascal en una imagen de archivo en el CongresoEuropa Press

Un acuerdo histórico

El PP y Vox alcanzan un pacto ganador en el Senado aunque insuficiente para aspirar a los tres quintos

Feijóo y Abascal cierran el paso a la izquierda en la Cámara Alta sin necesidad de renunciar a sus siglas, como sí han hecho el PSOE y Frente Amplio al concurrir en coalición

El PP y Vox alcanzaron este lunes un acuerdo histórico y ganador en 23 candidaturas del Senado. Uno para contrarrestar la coalición con la que el PSOE y Frente Amplio pretendían achicar la previsible mayoría absoluta de la derecha en la Cámara Alta (ya la tenía esta legislatura) e, incluso, intentar impedirla.

El acuerdo servirá para que la derecha «maximice» sus votos, en palabras del secretario general de los populares, Miguel Tellado. No obstante, es insuficiente para que tenga opciones reales de conseguir la ansiada mayoría de tres quintos, según reconocen fuentes de la negociación; esa que, en el corto plazo, le permitiría cambiar la actual mayoría de izquierdas en el Tribunal Constitucional por una conservadora y, en 2029, repartirse el nombramiento de diez vocales del Consejo General del Poder Judicial.

La mayoría de tres quintos solo serían posible partiendo de un imposible, de algo que era del todo inasumible para Santiago Abascal y que Alberto Núñez Feijóo no estaba en disposición de pedirle: que renunciara a presentarse en todas las circunscripciones salvo en las dos en las que todo apunta a que Vox quedará por delante del PSOE y obtendrá escaños, que son Almería y Murcia (en el Senado, en cada circunscripción se reparten cuatro escaños entre los dos partidos más votados).

De la necesidad, virtud

El pacto, negociado con discreción y sobre la base de la confianza mutua tejida en los últimos meses, es fruto de la necesidad. No les quedaba otra que llegar a algún tipo de entendimiento frente a la coalición en el bloque contrario. Dicho de otra manera: el PP y Vox no lo habrían sellado si la izquierda no hubiera presentado listas conjuntas en la cámara de representación territorial; una cámara que los socialistas se han pasado toda la legislatura despreciando, boicoteando incluso, porque les molestaba la mayoría absoluta del PP. Y que repentinamente se ha convertido en su obsesión.

Así pues, como en la Tercera Ley de Newton, a la acción de la izquierda le siguió la reacción de la derecha. Aunque Pedro Sánchez y los socialistas ocultaran el orden de los factores por el bien de su relato. Todos ellos se apresuraron a reprochar al PP y a Vox que pacten listas únicas en el Senado hacia un «mismo proyecto político de involución»; obviando que el PSOE pactó antes listas conjuntas con Frente Amplio.

Listas conjuntas vs listas únicas

Es más. Listas conjuntas implica una coalición electoral y que el PSOE renuncie a presentarse con sus siglas. Por el contrario, listas únicas significa que Vox no se presentará en seis circunscripciones, el PP no se presentará en tres y en otras 14 Vox presentará un único candidato, de manera que sus votantes podrán elegir a ese y a dos del PP. Pero ni el partido de Alberto Núñez Feijóo ni el de Santiago Abascal perderán su identidad.

«Sánchez ha intentado alterar la voluntad de cambio por todas las vías. Esta tampoco le ha salido», se felicitó Tellado, muñidor de un acuerdo histórico, en tanto que supone el primero que suscriben el PP y Vox en el ámbito nacional. Ello descontando el acuerdo a ninguna parte entre Feijóo y Abascal de septiembre de 2023, por el que los 33 diputados de Vox votaron a favor de la investidura imposible del candidato del PP tras ganar las elecciones.

Con sus idas y venidas, los pactos entre ambas formaciones en los ayuntamientos y comunidades han sido parte del paisaje político desde 2023. Sin embargo, en Madrid a las direcciones nacionales les ha costado años entenderse y entender. Los de Feijóo, entender que Vox no va a desaparecer ni ellos lo van a absorber como hicieron con Ciudadanos. Los de Abascal, que por lo menos en el corto y medio plazo no van a sorpassar al PP. Y ambos, que o llegan juntos a la Moncloa o no llegan.

Es por ello que, ya antes del arreglo del Senado, existía un acuerdo tácito entre ambos partidos para no atacarse mutuamente de aquí al 29 de noviembre y centrarse en Sánchez. Con total seguridad, ese pacto de no agresión será más visible aún en el debate a cuatro que los partidos están negociando. Como también lo será que la política de bloques ha sustituido al bipartidismo imperfecto.

En la entrevista que Feijóo concedió a El Debate la semana pasada, el candidato del PP fue claro: «Después de la Transición, probablemente el momento más sensible que está pasando la democracia española es este, y necesitamos un presidente que tenga, si es posible, una mayoría absoluta en el Senado y un grupo parlamentario muy sólido en el Congreso. ¿Eso hay que completarlo con una coalición con Vox? Sí, probablemente», reconoció.

El crecimiento del bloque de la derecha en esta legislatura ha venido sobre todo del ascenso de Vox, al que las encuestas sitúan en disposición de doblar sus 33 escaños actuales. Mientras que el PP ha mantenido una intención de voto más lineal. No obstante, en Génova 13 afirman que es muy meritorio que el PP se mantenga por encima del 30 % estando Vox en torno al 18 %. Y que no hay partido de la derecha tradicional en Europa que esté resistiendo el embate de la nueva derecha mejor que el PP en España.

En cualquier caso, el pacto del Senado anticipa lo que ya a estas alturas todos los electores sabían: Feijóo y Abascal no especularán con el resultado y, si los números dan, habrá coalición.

El acuerdo en 23 circunscripciones

  • Vox renuncia a presentarse en seis circunscripciones: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En ellas, el PP incluirá en su candidatura a seis candidatos independientes a propuesta de Vox.
  • El PP, a su vez, renuncia a presentarse en tres circunscripciones: Guipúzcoa, Gerona y Tarragona.
  • Vox presentará un único candidato, y no tres, en 14 circunscripciones: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.