Tres inmigrantes en la playa de Trampolín, en Ceuta
Bruselas no reducirá la ayuda a Marruecos tras la crisis de Ceuta porque «es un socio estratégico»
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica, ha respondido así a una pregunta formulada por Vox
«Actualmente no hay planes para detener la cooperación técnica y financiera de la UE con Marruecos», ha afirmado la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica, en una respuesta por escrito a la pregunta planteada por el grupo español de Vox en el Parlamento Europeo.
Es más, incluso la representante europea ha insistido en que «la situación en Ceuta ha puesto de manifiesto lo esencial que es la cooperación de la UE con Marruecos y la necesidad de seguir reforzando dicha cooperación para evitar este tipo de crisis en el futuro».
Después de que el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, detallara el pasado mes de septiembre que Marruecos recibiría 160 millones de euros para «apoyar su estrategia nacional de inmigración y asilo», el jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, remitió una pregunta por escrito a la Comisión Europea para que explicase «qué mecanismos jurídicos puede invocar la Comisión para recuperar fondos ya entregados que claramente no cumplen los objetivos de financiación de la UE».
Independientemente de los informes policiales que afirman que la entrada de cerca de 80.000 inmigrantes procedentes de Marruecos a la ciudad autónoma de Ceuta el pasado 30 de julio, la sola entrada ya constata que la política de fronteras marroquí no fue demasiado eficiente. Sin embargo, lejos de tratar de recuperar el dinero por no cumplir el objetivo para el que fue entregado, la Comisión Europea se ha escudado en que «los programas financiados por la UE están sujetos a rigurosos mecanismos de rendición de cuentas».
Y demuestra ese cumplimiento con que «los cruces ilegales de fronteras a lo largo de la ruta del Mediterráneo Occidental y del Atlántico combinados disminuyeron un 42 % en 2025 y siguieron disminuyendo un 34 % en el primer semestre de este 2026», por lo que considera que Marruecos cumple con su cometido.
Es como si la entrada masiva de 80.000 personas en una sola jornada fuera «la excepción que cumple la regla». Y tampoco dice nada sobre los datos de inmigración de lo que llevamos de segundo semestre de este año que demuestran que la llegada irregular de inmigrantes ha crecido más de un 15 % en el Mediterráneo Occidental, y la entrada por tierra a Ceuta y Melilla, sin contar la invasión del 30 de julio, ha subido un 46,8 %, según datos del mismo Ministerio del Interior.
Por eso, la Comisión Europea concluye que no debe recortar las ayudas a Marruecos porque «es un socio estratégico clave para la Unión Europea, también en materia de migración» y los contactos que que mantienen las instituciones europeas con Marruecos son para «seguir desarrollando la asociación mediante la transformación de la relación es una asociación global y estratégica».