Joyas por valor de 1,3 millones de euros encontradas en la caja fuerte de Ferraz 35 de José Luis Rodríguez Zapatero
Los datos que hay sobre la extraña marca de las joyas de Zapatero que los expertos no logran identificar
El magistrado ha pedido a los investigadores que averigüen quién se encuentra detrás de un punzón rectangular, con los extremos redondeados, en cuyo centro aparece una T mayúscula acompañada por el número 18 y una K
La investigación sobre las joyas intervenidas al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto una nueva línea de trabajo para esclarecer el origen de las piezas, después de que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama haya encargado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) identificar al fabricante de las joyas a partir de una extraña marca grabada en algunas de ellas, una pista que podría finalmente permitir reconstruir su procedencia real.
Joyas encontradas en la caja fuerte de Ferraz 35 de José Luis Rodríguez Zapatero
El magistrado ha pedido en este sentido a los investigadores que averigüen quién se encuentra detrás de un punzón rectangular, con los extremos redondeados, en cuyo centro aparece una T mayúscula acompañada por el número 18 y una K, y contempla que la Policía pueda recurrir a la colaboración internacional de Interpol y Europol si lo considera necesario para localizar al fabricante.
La diligencia llega después de que la joyería Yanes, encargada de realizar una segunda tasación de las piezas, advirtiera de que la marca podría aportar información relevante sobre su origen. El establecimiento valoró las joyas en 1.023.320 euros, mientras que el informe identifica un punzón común en piezas de los tres conjuntos de mayor valor sin lograr atribuirlo a un fabricante concreto.
Zapatero sostiene que tres de los conjuntos intervenidos fueron un regalo personal del fallecido rey de Arabia Saudí Abdalá Bin Abdulaziz Al-Saud, que se los habría entregado durante una visita oficial a España en junio de 2007.
Sin embargo, la pericial de Yanes plantea interrogantes sobre la fecha de fabricación, al considerar que las características de las aleaciones podrían apuntar a una elaboración posterior a 2007, aunque esta hipótesis no permite fijar una fecha exacta ni demuestra que las piezas no fueran un regalo del monarca.
Según ha publicado El Confidencial, esa misma marca de joyas que los expertos todavía no logran identificar apareció en unos pendientes de amatistas y diamantes subastados por la casa Noonans de Londres en marzo de 2023. Asimismo, ña casa de subastas Christie's vendió en noviembre de 2024 unos pendientes dorados con zafiros y diamantes que contenían una marca de punzón casi idéntica a la que figura en las joyas del expresidente.
Las joyas fueron intervenidas el pasado 19 de mayo durante el registro del despacho de Zapatero en Madrid, en el marco de la investigación del caso Plus Ultra, y la Policía trata ahora de determinar si el punzón puede conducir hasta el fabricante y aportar información sobre el lugar y el momento en que fueron elaboradas las piezas.
Hay que señalar que el expresidente del Gobierno ha reconocido esta semana ante el juez de la Audiencia Nacional que «no conserva en su poder ningún elemento periférico de las joyas» que asegura que fueron un regalo personal de Arabia Saudí, ni un recibo de aquella entrega ni tampoco documentación de esos objetos.
Cabe recordar que el juez de la Audiencia Nacional que investiga a Zapatero, José Luis Calama, abrió una pieza separada de la causa para esclarecer el origen de estas joyas. El magistrado imputó al expresidente dos delitos más al no tener la justificación de las mismas, uno de contrabando y otro de fraude fiscal.
Rubíes, esmeraldas y zafiros
La Fiscalía Anticorrupción ha descartado que esas joyas fuese un mero obsequio del rey saudí Abdalá bin Abdulaziz Al-Saud, como viene defendiendo Zapatero. Según su versión, el monarca le regaló tres conjuntos de joyería con rubíes, esmeraldas y zafiros, compuestos por collares, pulseras, sortijas y pendientes. Él habría aceptado las piezas por deferencia y las habría guardado en una caja fuerte junto a joyas familiares y regalos de amigos, sin darles uso ni ser consciente de su valor material.