Petacas de gasolina usadas por los narcos e incautadas por la Guardia Civil en la desembocadura del Guadalquivir.
Europol alerta de que el Guadalquivir se ha convertido en la nueva puerta de entrada de la cocaína en Europa
Advierte de la transformación que está viviendo el narcotráfico: más cantidad de droga y mejor ocultación de la mercancía
La agencia europea de colaboración policial, Europol, ha alertado de los cambios que están implementando los narcotraficantes a la hora de introducir la droga, especialmente la cocaína en el continente europeo. Y dentro de estos cambios, el río Guadalquivir se está convirtiendo en la nueva puerta de entrada de esta droga en el continente.
En su informe 'Diversificación del modelo operativo del tráfico marítimo de cocaína', Europol señala que ahora las organizaciones de narcotraficantes tratan de evitar los puertos comerciales y optan por introducir la droga a través de narcolanchas rápidas, mucho más difícil de detectar. «Estos métodos les permiten evadir la presencia y los controles de las fuerzas del orden, lo que dificulta la detección y la interceptación», explica Europol.
En el uso de esas narcolanchas, el río Guadalquivir se ha convertido en un punto fundamental puesto que de esta manera tienen más puntos de introducción de la droga sin centrarse en un punto tan concreto como puede ser un puerto marítimo.
Europol confirma que ahora los narcotraficantes sudamericanos transportan la droga en barcos nodriza bien sea hasta algún punto de alta mar o directamente a las costas occidentales de África. Desde allí la cocaína es repartida entre narcolanchas que cuentan con gran capacidad de carga además de una potencia que les permite alcanzar velocidades superiores a los 70 Km/h., lo que hace complicada su detección y, desde allí son llevadas bien a Canarias o bien a la península, cada vez más a través de la desembocadura del Guadalquivir.
Además, la agencia europea alerta también del incremento del uso de narcosubmarinos. «Los semisumergibles, construidos específicamente para el tráfico de cocaína, son cada vez más sofisticados y capaces de recorrer mayores distancias», advierten, y recuerdan los incautados que tenían como destino Galicia.
Y no solo se está produciendo una diversificación en los métodos de entrada de la cocaína. También en el «empaquetado» de la droga. «La cocaína se oculta cada vez más en equipos industriales, maquinaria y materiales de transporte como alimentos, plásticos y textiles. Estos métodos dificultan enormemente la detección mediante escáneres, perros rastreadores y pruebas forenses».
Incluso aprovechan también «Las tecnologías avanzadas, como sistemas de comunicación encriptados, embarcaciones autónomas y drones, para optimizar sus operaciones y evadir la detección».
Mejorar la vigilancia e investigación
Es por eso que la agencia europea concluye que existe una «necesidad de mejorar la vigilancia marítima, las investigaciones financieras y la pericia forense para descubrir compartimentos ocultos, drogas químicamente incorporadas y laboratorios de extracción. La colaboración entre las fuerzas del orden, las aduanas, las autoridades portuarias y el sector privado es esencial para asegurar las cadenas de suministro y compartir datos útiles en tiempo real».