Una pieza de imaginería de Luis Ortega Brú
Cádiz
San Roque dedica un museo a Ortega Brú, el preso republicano que acabó esculpiendo la Semana Santa andaluza
Tras salir de la cárcel, se convirtió en uno de los imagineros más importantes del siglo XX
Para los cientos de miles de apasionados y devotos de la Semana Santa andaluza, y en especial de la sevillana, el nombre de Luis Ortega Brú no es ni mucho menos desconocido. Es uno de los grandes referentes de la imaginería del siglo XX y su amplísima obra —cristos, vírgenes, misterios, etc.— procesiona cada año por las calles de Andalucía e incluso fuera de la región.
En Cádiz capital hay numerosas piezas de Ortega Brú, así como en Jerez, en El Puerto, en La Línea o en su San Roque natal. En Sevilla, donde murió, se encuentran algunas de sus obras más conocidas: por ejemplo, los Cristos del Baratillos, Santa Marta, Monte-Sion o San Gonzalo, entre otros.
En la localidad gaditana de San Roque no olvidan a uno de sus artistas más importantes. En 2001 abrieron una colección en el Museo municipal dedicada a este imaginero, gracias a una donación de casi 200 obras de Manuel González. Ahora, tras meses de trabajo, el Ayuntamiento reabre el espacio de la Colección Ortega Brú, en el museo del Palacio de los Gobernadores, con nuevas piezas del sanroqueño.
En las trincheras
Además de sus cualidades como escultor, la vida de Luis Ortega Brú es materia también legendaria. Nacido en 1916, la Guerra Civil fue un punto y aparte desde bien pronto. Su padre, ceramista y militante anarquista, fue fusilado el 22 de diciembre de 1939. De su madre, presuntamente asesinada, se había perdido el rastro duranta la contienda. El propio Luis, que comenzó en la cerámica por instigación paterna, acabó en la cárcel tras combatir en el bando republicano.
Antes de ser internado en la prisión de El Puerto de Santa María, pasó por campos de concentración en Málaga, Ronda y Rota. En 1941 salió a la calle, pero el patrimonio familiar había sido expropiado tras la causa penal abierta. Ya en 1943, logró su primer premio como escultor en un certamen de Cádiz y pudo trasladarse a Sevilla, donde se matriculó en la Escuela de Artes Aplicadas. En 1949 expuso por primera vez.
Talleres en Sevilla y Madrid
Entre los años 50 y 70 realizó una infinidad de piezas de imaginería, residió en Madrid, donde también trabajó tallando esculturas en los Estudios Cinematográficos Bronson y abrió su primer taller. Los encargos no tardarían en llegar, así como los premios. El hijo del anarquista tallaría para las hermandades más importantes de todo el país sus obras más icónicas.
La Colección del artista en San Roque aspira a mostrar la diversidad de estilos de un autor que «asimila y maneja los más diversos planteamientos y estilos plásticos, desde la imaginería barroca, hasta las nuevas tendencias abstractas y expresionistas». Una de las obras más importantes del museo es La Piedad, esculpida en madera policromada y restaurada por el hijo del artista, Luis Ángel Ortega León. La Resurrección es otra obra original que se expone en una de las salas. Está compuesta por cinco figuras representando la escena de la resurrección de Cristo.
La remodelación del espacio museístico, asegura el Ayuntamiento de San Roque, permite «ampliar la imagen y el conocimiento que se tiene de la obra de Luis Ortega Brú, haciéndola accesible al público general que visita el Museo».