Carlos Fernández ante el juez en la Audiencia Nacional
Málaga
Condenan al edil de Marbella que estuvo fugado 20 años a pagar 260.000 euros al Ayuntamiento
Tras casi dos décadas evadiendo a la justicia desde Argentina, el exedil marbellí reconoció los delitos de malversación y falsedad ante la Audiencia Nacional
La larga huida de Carlos Fernández llegó a su fin. El exconcejal marbellí, fugado durante casi veinte años tras la Operación Malaya, ha sido condenado a una multa de 4.095 euros y a indemnizar al Ayuntamiento de Marbella con 258.678,31 euros. Este acuerdo se produjo en el marco del caso Saqueo II, después de que el exedil reconociera los hechos ante la Audiencia Nacional.
Durante la vista celebrada el pasado 5 de noviembre, el presidente del tribunal le interrogó directamente. Fernández admitió ser autor de los delitos de malversación de caudales públicos y falsedad documental continuada. Su respuesta fue un simple «Sí», aceptando también las penas solicitadas por las acusaciones. Con esta admisión, se evitó la celebración de un juicio.
De Argentina a la Audiencia Nacional
Su rendición no fue casual. Fernández se entregó el pasado 29 de octubre en el aeropuerto de Barajas, procedente de Argentina, donde residía desde hace años. Su situación legal en el país sudamericano era un limbo; detenido en 2017, la Corte Suprema argentina denegó su extradición en 2022. Esta decisión lo dejó sin documentación válida, allanando el camino para su regreso a España y su entrega a la justicia.
El acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción supuso un beneficio evidente. Las penas iniciales, que incluían prisión, se transformaron finalmente en multas. La condena se tradujo en cuotas diarias de tres euros, sumando un total de 4.050 euros por los delitos. Una solución que cierra judicialmente un capítulo de su pasado.
Su fuga comenzó en 2006, cuando se inició la segunda fase de la Operación Malaya. En aquel entonces, aseguró que se encontraba en Galicia haciendo el Camino de Santiago y prometió volver «de inmediato» si la justicia lo requería. Sin embargo, nunca cumplió su palabra y desapareció del mapa durante dieciocho largos años.
Trayectoria polémica
Antes de su huida, Fernández tuvo una intensa vida política en el Ayuntamiento de Marbella. Fue concejal de Deportes durante la era de Jesús Gil y luego se integró en el Partido Andalucista. Firmó la moción de censura que apartó a Julián Muñoz de la alcaldía y ocupó la tenencia de alcaldía y la concejalía de Turismo con Marisol Yagüe.
Su carrera se vio empañada por las acusaciones de mala gestión. Fue destituido de su cargo en Turismo tras denuncias sobre la economía de su área. Más tarde, dimitió como secretario local del PA al conocer una condena previa de dos años de prisión por malversación. Un historial que ahora culmina con esta sentencia firme.
El caso Saqueo II, donde se enmarca esta condena, investiga las graves irregularidades en la gestión municipal entre 1991 y 1999. Este macroproceso reveló un desvío de alrededor de 70 millones de euros a través de empresas públicas y privadas, además de un colosal fraude a la Seguridad Social estimado en 91 millones. Un agujero negro que define una época oscura.