El actor malagueño Antonio Banderas,
Málaga
El destino de Málaga que Antonio Banderas ensalza como «visita obligada»
El actor malagueño desvela en un vídeo personal la faceta más espectacular y natural de su tierra, invitando a descubrir un monumento más allá de la costa
«Málaga es mucho más que sol y playa». Ese es el mensaje que lanza, con orgullo y pasión, su embajador más universal. Antonio Banderas ha compartido una experiencia íntima con sus seguidores. En un vídeo grabado durante una visita al Caminito del Rey, el actor define este paraje como un lugar de «obligada visita». No solo para los malagueños, sino para todo el que pise esta tierra.
La grabación la realizó junto al elenco de su obra 'Godspell', que se representa en el Teatro del Soho. Banderas reconoce que la imagen típica de la provincia son «las playas, Marbella, el pescaíto...». Sin embargo, él prefiere destacar ahora las obras de arte naturales. Para él, este camino es algo único: «un lugar insólito, insólito, que forma parte de la geografía de esta provincia».
Un balcón vertiginoso
¿Qué tiene este sitio que cautiva hasta a un ciudadano del mundo como Banderas? El actor lo tiene claro. Habla de «placeres muy sofisticados y al mismo tiempo muy simples». Los que regala una «naturaleza increíblemente bella». Su recomendación final es una consigna directa y clara: «Visítenlo, el Caminito del Rey». Una invitación difícil de rechazar cuando sale del corazón.
El recorrido es una aventura segura pero emocionante. Se trata de una pasarela peatonal anclada en la roca viva del Desfiladero de los Gaitanes. En algunos tramos, el camino se estrecha y queda suspendido a enorme altura sobre el río Guadalhorce. Las vistas del cañón desde allí son simplemente alucinantes, ofreciendo una perspectiva que pocos lugares en el mundo pueden igualar.
Viaje con la historia y la ingeniería
La ruta que transitó Banderas está llena de hitos fascinantes. Durante el paseo, de varias horas, se descubren joyas como la antigua Central Hidroeléctrica de Gaitanejo. También se cruza un imponente puente colgante de 105 metros de longitud que pondrá a prueba el vértigo de cada visitante. La verdad es que cada paso es una nueva fotografía.
Otros puntos de interés son el histórico Chalet del Ingeniero y el canal de agua que serpentea junto a la garganta. Este conjunto no es solo belleza natural; es un museo al aire libre de la ingeniería de principios del siglo XX. Cada elemento cuenta una historia de esfuerzo y superación para dominar este entorno agreste.
Para vivir esta experiencia, es esencial planificar. La entrada general tiene un coste de 10 euros, mientras que la visita guiada sube a 18 euros. Es obligatorio reservar con antelación a través de la página web oficial. La aventura completa, sumando pasarelas y senderos de acceso, puede llevarte entre tres y cuatro horas de asombro continuo. Un día entero para redescubrir Málaga.