Lanzamiento del satélite BlueBird 6 el pasado 23 de diciembre

Lanzamiento del satélite BlueBird 6 el pasado 23 de diciembreAST SpaceMobile

Málaga

Investigadores malagueños desarrollarán robots capaces de inspeccionar estructuras en la órbita de la Tierra

La Universidad de Málaga cooperará con la Agencia Espacial Europea para crear sistemas de visión avanzada y planificación de movimientos para alargar la vida de los satélites en el espacio

Málaga mira hacia arriba, al cielo. La Universidad de Málaga ha acordado cooperar con la Agencia Espacial Europea y la empresa suiza Sirin Orbital Systems A.G. para estudiar cómo inspeccionar grandes estructuras suspendidas en la órbita terrestre por sí mismas. La misión es crear robots que puedan revisar, mantener y supervisar infraestructuras esenciales sin que las personas interfieran.

Como lo ha descrito la UMA, «El uso de estructuras en el espacio es cada vez más común y está ganando interés de una variedad de agencias espaciales». Para proyectos como la Estación Espacial Internacional, o futuros proyectos para capturar desechos espaciales, se necesitan tecnologías tanto para construirlas como para su mantenimiento y supervisión. De hecho, el desarrollo de plantas solares en el espacio multiplicaría la carga de brazos robóticos actuando en el vacío.

Dos objetivos claros para la misma misión. El acuerdo, sobre el cual esta asociación que consistirá primero en dos años de duración inicial, sirve a dos objetivos principales. Un primer objetivo es detectar una anomalía utilizando un sistema de visión avanzada y detección de anomalías. Las cámaras tradicionales no serán suficientes: los investigadores de Málaga trabajarán en conjunto con sensores térmicos y láseres para que los robots puedan detectar grietas, desgaste o irregularidades observadas en cuerpos orbitales.

El segundo objetivo es el más afinado. Planean los movimientos de los robots durante la inspección, buscando puntos de agarre estables en superficies que no están diseñadas para agarrar. Sin embargo, mucho más importante es que esos movimientos deben calcularse para minimizar el consumo de combustible. «Algo básico para extender la vida de estos robots en el espacio exterior», informa la Universidad.

Laboratorio en una piscina

Todo este trabajo se llevará a cabo en el Laboratorio de Robótica Espacial de la UMA, donde trabajarán los investigadores David Rodríguez Martínez y Carlos Pérez del Pulgar. Pero lo más interesante, es que parte del trabajo será completado por estudiantes de maestría y doctorado. «Creemos que se especializarán en robótica espacial», dicen sus impulsores.

Recreación pictórica de modelos robóticos en órbita

Recreación pictórica de modelos robóticos en órbitaUMA

No es de extrañar. La iniciativa, llamada ECHO2, es parte del impulso de la ESA para la construcción de instalaciones de inspección sin marcadores. Lo que significa que los robots tendrán que hacer la difícil tarea de reconocer y manipular formas y tamaños de componentes y necesitarán menos códigos preprogramados y pistas visuales. La tecnología se ejecutará en un entorno que emula la ingravidez, como lo son las piscinas, utilizando modelos a escala de estructuras espaciales.

La carrera por mantener vivos los satélites. La realidad es que Málaga no es la única en esta carrera espacial. PIAP Space, una empresa con sede en Polonia, ha producido el brazo robótico TITAN, que está diseñado para inspeccionar, reparar y actualizar satélites en órbita con una precisión milimétrica. El sistema financiado por la ESA ya ha sido validado en un entorno simulado; ahora está en camino de integrarse en lanzamientos adicionales aún en desarrollo. La diferencia es que el proyecto de la UMA tiene como objetivo probar cuán inteligente es el robot, o qué tan bien puede aprender a elegir dónde agarrar para ir, mientras usa la menor cantidad de combustible posible.

Los desechos espaciales también son un problema significativo. Hay decenas de miles de objetos (muchos de ellos inactivos) orbitando la Tierra a velocidades vertiginosas. El riesgo de colisiones aumenta todo el tiempo, incrementando la necesidad de que los robots realicen inspecciones, reparaciones o eliminen satélites dañados antes de que se conviertan en un problema mayor.

Un avance para la investigación de Málaga. Este acuerdo es un salto cualitativo en la proyección internacional de la UMA. No todos los días una universidad andaluza aparece en la mesa de la Agencia Espacial Europea para desarrollar tecnología de vanguardia. El contrato (para ejecución hasta septiembre de 2027) también se basará en la industria suiza y creará fuentes de ingresos adicionales para futuros proyectos.

David Rodríguez y Carlos Pérez del Pulgar ya están en este territorio. Trabajos previos que han realizado incluyeron exploración planetaria y navegación de robots en Marte. Ahora, el dilema está más cerca: en la órbita baja de la Tierra, donde están en juego componentes críticos del futuro cercano de la exploración espacial.

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