Vista de Torremolinos, en la malagueña Costa del Sol

Vista de Torremolinos, en la malagueña Costa del SolGetty Images/TONO BALAGUER

Málaga

La amenaza de Trump pone en jaque miles de millones en inversiones y exportaciones malagueñas

El presidente estadounidense anuncia la ruptura de relaciones con España y la agroalimentaria Dcoop paraliza la compra del 50 % de la marca Pompeian por la incertidumbre

«No queremos tener nada que ver con España». La frase, pronunciada ayer por Donald Trump, ha caído como un jarro de agua fría en el tejido económico malagueño. El presidente de Estados Unidos amenaza con cortar todo el comercio con nuestro país en represalia por no apoyarle en su ataque a Irán y por negarle el uso de las bases militares de Rota y Morón. Y Málaga, que tiene al país norteamericano como su cuarto mercado exterior, sigue con preocupación cada palabra que sale de la Casa Blanca.

Los lazos económicos que unen a Estados Unidos con la provincia van mucho más allá de las exportaciones. Según el informe sobre la Riqueza 2025 de la consultora Knight Frank, el máximo histórico de inversiones estadounidenses en la Costa del Sol se alcanzó en 2024, año en el que se superaron los 3.200 millones de euros. La inversión total en el llamado Triángulo de Oro —Marbella, Estepona y Benahavís— aumentó un 20 % respecto al año anterior. Solo en Marbella, el capital procedente de Estados Unidos creció un 34 %.

El aceite de oliva, en el punto de mira

Las exportaciones malagueñas a Estados Unidos alcanzaron los 262,3 millones de euros en 2025, según los datos de la Agencia Andaluza de Comercio Exterior. Más de 550 empresas de la provincia venden sus productos al otro lado del Atlántico, y 108 de ellas lo hacen de forma regular, concentrando el 90 % de las ventas. El principal producto es el aceite de oliva, con 186 millones de euros, el 71 % del total. Le siguen, a mucha distancia, los instrumentos de óptica y las máquinas eléctricas.

El sector agroalimentario concentra el 95 % de las ventas malagueñas a Estados Unidos, y el aceite es el rey indiscutible. En Dcoop, el mayor productor de aceite de oliva del mundo y principal exportador de la provincia al mercado americano, la palabra que más se repite estos días es «preocupación». «El hecho de que eso se pueda poner en riesgo, como comprenderás, nos preocupa», subraya Esteban Carneros, responsable de Relaciones Corporativas de la compañía.

La cooperativa antequerana, que facturó el año pasado 198 millones de euros en Estados Unidos, ha decidido dar un paso atrás. Las conversaciones para hacerse con el 100 % de Pompeian, la marca líder en aceite de oliva en el país norteamericano de la que ya posee el 50 %, han quedado «aplazadas» sine die. La incertidumbre generada por la amenaza de Trump ha frenado en seco una operación estratégica que llevaba meses negociándose.

El mercado inmobiliario de lujo, en vilo

Pero el pulso de Trump no solo pone en riesgo las exportaciones. El capital estadounidense se ha convertido en uno de los motores de la economía malagueña, especialmente en la Costa del Sol. Los extranjeros son los responsables del 82 % de las operaciones inmobiliarias de más de un millón de euros que se realizan en Marbella, la localidad española con mayor porcentaje de compradores internacionales en el sector de lujo, y los estadounidenses están entre los cinco primeros países compradores. Estos datos consolidan al americano como uno de los principales mercados inversores en Marbella, apodada en muchas ocasiones como la California de Europa. Solo están por delante Reino Unido y Alemania.

Málaga concentró el año pasado casi el 45 % de la inversión extranjera llegada a Andalucía, con 370 millones de euros, y se sitúa como la tercera provincia española en captación de proyectos que se desarrollan desde cero. Estados Unidos aportó el 23 % del importe total invertido en la comunidad autónoma, seguido de Reino Unido, Francia, Dinamarca y Alemania. La tecnológica Google, por ejemplo, eligió Málaga para instalar su primer centro de ciberseguridad en Europa. Ahora, todo ese entramado financiero tiembla ante la posibilidad de una ruptura.

«Pedimos diplomacia inteligente»

Por su parte, el secretario general de Asaja Málaga, Santiago Sánchez, reconoce que esto meterá «más inestabilidad en los mercados», aunque recuerda que España está «dentro del paraguas de la UE». Pese a todo, no descarta que Trump pueda utilizar «alguna artimaña que nos pueda perjudicar» y pide negociaciones que eviten males mayores.

Horizonte incierto para las empresas

En Dcoop intentan mantener la calma, pero la realidad es tozuda. «Ahora mismo son eso, amenazas, pero las recibimos con preocupación en el sentido de que está claro que pueden suponer, si se materializan, un problema grave», asegura Carneros. La compañía exporta a 80 países de todo el mundo, pero reorientar las ventas no es fácil. «Cualquier reorientación en las exportaciones no se hace de hoy para mañana, no es automático. Potencialmente se tardaría mucho tiempo en conseguir otros mercados», explica. Consolidar el mercado americano les llevó más de diez años, pasando de las 300 toneladas vendidas a más de 30.000.

Mientras tanto, el resto de sectores observan con atención. La Confederación de Empresarios advierte también de que hay mercancías malagueñas con destino a Oriente Medio que están «paradas y sin perspectiva de llegada» por el bloqueo del estrecho de Ormuz. El aceite de oliva y las aceitunas, pero también maquinaria, bienes de equipo o materiales de construcción, esperan en alta mar a que la tensión geopolítica se disipe. Nadie sabe cuánto durará esta tormenta perfecta.

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