La Policía Científica analiza los impactos de bala en la fachada del inmueble
Sin rastro del subfusil
Dos detenidos por disparar 14 veces con arma de guerra contra una casa en Málaga
Uno de ellos se escondió en la casa de su expareja, con la que tenía una orden de alejamiento por malos tratos. La Guardia Civil los localizó en Torremolinos con documentación falsa y 11.000 euros
La madrugada del 31 de mayo, el silencio de Cuevas Bajas se rompió con un estruendo que dejó petrificado a más de un vecino. Una vivienda de la calle Miguel Hernández amaneció con su fachada acribillada a balazos. Los agentes, al llegar, contaron hasta catorce impactos en la pared y las ventanas. Algunos proyectiles, además, lograron atravesar el interior del domicilio. Lo cierto es que la escena no dejaba lugar a dudas: aquello no era un simple altercado vecinal.
Los peritos determinaron que los disparos se efectuaron con un arma del calibre 7,62 mm. Esa munición, explican fuentes de la investigación, es la que utilizan los subfusiles de guerra tipo AK-47. Y es que la potencia de fuego desplegada aquella madrugada era propia de un campo de batalla, no de un pueblo tranquilo del interior de Málaga. Por ahora, el arma empleada todavía no ha sido encontrada.
Horas antes de este episodio violento, otro similar había ocurrido en la cercana Cuevas de San Marcos, a menos de diez kilómetros de distancia. Allí, según varios testigos, otra persona realizó varios disparos contra otra vivienda. Los investigadores han conseguido demostrar que una de esas detonaciones fue efectuada por uno de los ahora detenidos. La conexión entre ambos sucesos no tardó en saltar a la vista, encendiendo todas las alarmas en la comarca norte de la provincia.
La huida a la Costa del Sol
Tras cometer los hechos, los sospechosos huyeron hasta Torremolinos para ocultarse en la Costa del Sol, un destino que quizás creyeron les daría el anonimato necesario. Uno de ellos se hospedó en un establecimiento utilizando un documento de identidad falso. El otro, en una decisión que agravaba aún más su situación, se escondió en la vivienda de su expareja. Una mujer sobre la que, además, tenía en vigor una orden de alejamiento por malos tratos.
Debido a la peligrosidad de ambos, la Guardia Civil montó un amplio dispositivo que culminó con su detención. En el momento del arresto, los agentes les intervinieron 11.000 euros en metálico, documentación falsa y las llaves del vehículo utilizado para cometer el asalto. La operación, bautizada como 'Bartol', no se detuvo ahí. Acto seguido, se realizaron cuatro registros domiciliarios y varias inspecciones en naves de aperos que frecuentaban en localidades de Málaga y Córdoba.
Registros con drogas y múltiples delitos
Ambos detenidos fueron puestos a disposición del titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Archidona. El juez decretó para ellos prisión sin fianza por la supuesta comisión de una decena de delitos. Entre ellos figuran amenazas, desórdenes públicos, tentativa de homicidio, tenencia ilícita de armas, tráfico de drogas o quebrantamiento de medidas cautelares. La investigación, no obstante, sigue abierta para localizar el arma de fuego utilizada y determinar si hay más personas implicadas en esta trama violenta que mantuvo en vilo a toda la comarca norte.