Estadio de la Rosaleda lleno de público
Inversión récord
El copropietario del Málaga CF se deshace de parte de sus hoteles para reforzar al equipo tras el ascenso
La empresa BlueBay, copropietaria del club, venderá activos hoteleros y promete una inversión récord, aunque su socio Al-Thani no responde
Apenas dos días después del histórico ascenso a Primera, el Málaga CF ya tiene nuevo frente abierto. Y no es en el césped, sino en los despachos. Jamal Satli Iglesias, propietario del 49 % de NAS Spain 2000 a través de Management Empresarial Málaga (MEM), ha reaparecido para plantar cara. Lo ha hecho con un mensaje claro: quiere el control del club y tiene 600 millones para demostrarlo.
El empresario, al frente de la cadena BlueBay, ha dado luz verde a un proceso de desinversión hotelera. La operación, respaldada por KPMG, consiste en vender parte de sus activos en los principales destinos turísticos de España. Según Satli, los fondos obtenidos, unos 500 millones, irán destinados íntegramente al Málaga CF. «Es un proyecto serio y firme que le va a dar unos ingresos para ser autosuficiente por sí solo», aseguró durante su comparecencia.
El plan: estadio y 70 millones al año
El proyecto estratégico descansa sobre tres pilares. El primero es un modelo de club basado en patrimonio propio, que generaría entre 50 y 70 millones de euros anuales de forma recurrente. Esa inyección permitiría transformar La Rosaleda en un espacio multifuncional que combine zonas comerciales, hoteleras y espacios para eventos, sin perder su uso deportivo.
El segundo gran objetivo es la construcción de una residencia para más de 1.000 personas, orientada a atraer concentraciones de equipos internacionales. «Es viable por parte del aeropuerto y con Urbanismo ya se tanteó cuando nos hicieron la primera concesión», explicó Satli. El tercer pilar es la dimensión social e identitaria del proyecto, buscando conectar con la afición.
La sombra y silencio del jeque
Satli asegura que hace tres días envió un mensaje a Al-Thani ofreciéndole mantener la presidencia si se sumaban al proyecto. «Le dije que le guardaba su sitio en la presidencia y que no había problemas en poner en marcha un proyecto juntos, pero que tenía que ser este proyecto». Hasta ahora, el silencio ha sido la única respuesta.
Paciencia agotada y oferta de compra
La paciencia de la cadena hotelera parece haber llegado a su límite. MEM ya ha solicitado formalmente al administrador judicial la convocatoria de una junta para nombrar un nuevo órgano de administración, sin obtener respuesta. Ante esta situación, Satli ha lanzado un doble órdago.
Bluebay es una empresa especializada en gestión y comercializacion de hoteles
Por un lado, están dispuestos a comprar las acciones del jeque si las pone en venta. Por otro, son conscientes del hartazgo de la afición y han asegurado que venderán su parte si llega un comprador serio con un proyecto viable. «Si el problema somos nosotros, me salgo. Pero que venga alguien para mejorar, no alguien que venga con especulación. Si es así, no venderé jamás».
Un modelo que ya funciona
Satli ha recordado que en la temporada 2013-2014, cuando llegaron al club, ya planteaban este modelo. Pero se toparon con la deuda de 130 millones y las pérdidas de 60 millones que había dejado Al-Thani. Doce años después, siguen defendiendo la misma hoja de ruta.
«El modelo de club que decíamos, que es el único que puede tener futuro a nuestro criterio, lo han hecho ya otros clubes como el Atlético de Madrid o el Real Madrid. Tenemos que aspirar a los grandes porque creo que lo podemos hacer», sentenció el empresario. El Málaga acaba de regresar a la élite. Y ahora, en los despachos, se juega otro partido igual de decisivo.