(Foto de ARHIVO) Los hechos, según la sentencia ahora confirmada y a la que ha tenido acceso EFE, ocurrieron en la noche del 1 al 2 de julio de 2023
Doce años de cárcel por violar a una mujer a la que persiguió hasta su casa en Sevilla
El acusado se encontraba en un bar y al ver que la mujer pasaba por la acera de enfrente y «llevado por un propósito lascivo», se puso a seguirla hasta su casa, donde cometió la agresión sexual
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena a 12 años de prisión que dictó la Audiencia de Sevilla para un hombre que violó a una mujer a la que persiguió de madrugada hasta su propia casa, donde la agredió sexualmente además de golpearla.
El Alto Tribunal andaluz ha desestimado el recurso de apelación que presentó el condenado, al considerar que la prueba de cargo fue «correctamente valorada» y es «perfectamente válida».
Además, el hombre condenado como autor de un delito consumado de violación agravada por intimidación y violencia en concurso con otro de lesiones tendrá prohibido acercarse o comunicarse con la víctima durante diez años.
También se le impone la medida de libertad vigilada durante otros seis años una vez que cumpla la pena de prisión, y que indemnice a la víctima con 16.400 euros en concepto de responsabilidad civil.
Los hechos, según la sentencia ahora confirmada y a la que ha tenido acceso EFE, ocurrieron en la noche del 1 al 2 de julio de 2023, cuando el acusado se encontraba en un bar y al ver que la mujer pasaba por la acera de enfrente, «llevado por un propósito lascivo», se puso a seguirla hasta su casa.
Reconocido por sus tatuajes
Según la sentencia, cuando la víctima ya tenía la puerta de su vivienda abierta, el acusado, que se había colocado detrás sin ella notarlo, la empujó violentamente al interior. Una vez dentro, la golpeó y la violó.
Tras la agresión, la mujer llamó a una amiga y le contó lo sucedido. Posteriormente, esta la llevó al hospital donde acudió también la Policía.
Ante el estado de 'shock y confusión' en el que quedó la víctima no pudo posteriormente secuenciar con exactitud lo ocurrido, pero le quedó grabado en la memoria los tatuajes que tiene el acusado.
A consecuencia de los hechos, la mujer sufrió desgarros y padece un trastorno por estrés postraumático que afecta gravemente a sus relaciones sociales