Imagen de la denuncia que la mujer registró ante Consumo
Conflicto lingüístico
Denuncia a un restaurante de Palma por atenderla en español e insiste en hablar en catalán «más lento»
La clienta prefirió hacer señas, antes que usar el español, cuando el hostelero le dijo que no la entendía
Una mujer ha denunciado haber vivido un episodio de discriminación lingüística y amenazas en un restaurante de comida para llevar, situado en el barrio de La Vileta, en Mallorca. Según su testimonio, ocurrió al mediodía de este miércoles, cuando acudió al local con la intención de hacer un pedido. Se expresó en catalán y, según su relato, la persona que debía atenderla le respondió de forma tajante que, si no hablaba «en español no le entendía».
La clienta prosiguió en catalán, «hablando más lento» y señalando con el dedo el producto que quería pero aun así se negaron a atenderla por no comunicarse en castellano. Es más, continuando con su versión, la dependienta le espetó que el negocio «no era mallorquín» a lo que la denunciante le respondió que «estaba en Mallorca y tenemos derecho a expresarnos en nuestra lengua».
Ante esta situación, decidió solicitar una hoja de reclamaciones y dejó por escrito la narración de los hechos, denunciando la negativa a ser atendida en catalán.
Sin embargo, lo más preocupante llegaría después. La mujer ha asegurado en su cuenta de X que al salir del establecimiento, una motocicleta con dos personas —un hombre que conducía y una mujer que iba detrás— le cortó el paso en la calle.
«No me toques los c...»
A partir de ahí, asegura que comenzaron las intimidaciones y los insultos delante de varios testigos. Entre las palabras que recibió, menciona expresiones como «gilipollas» y «no me toques los cojones». La denunciante también ha contado que la mujer implicada afirmó entender perfectamente el catalán, e incluso ser capaz de hablarlo, pero que «no le daba la gana» hacerlo.
Tras el altercado, la afectada intentó volver al local para pedir una segunda hoja de reclamaciones, esta vez con el objetivo de denunciar la agresión verbal y la violencia intimidatoria. No obstante, afirma que también se lo negaron.
La mujer asevera en su red social que «si las instituciones no actúan para frenar este tipo de discriminaciones, la situación puede empeorar. Hoy, dice, han sido insultos y amenazas, pero mañana podrían convertirse en agresiones físicas». Además, ha escrito que es «profundamente injusto que en Mallorca hablar catalán en un comercio termine provocando vejaciones y miedo» y recuerda que nadie debería sufrir por ejercer un derecho básico.
La mujer lo ha denunciado ante el departamento de Consumo y también lo ha hecho público en la red social X, donde ha compartido un hilo en catalán relatando lo sucedido. Allí, entre otras respuestas, se puede leer la de la Plataforma per la Llengua: «Jero, ens sap molt greu la situació que has viscut. Compta amb el nostre servei de defensa dels drets lingüístics, t'assessorarem per a fer-los valer!» ("Jero, nos sabe muy mal la situación que has vivido. Cuenta con nuestro servicio de defensa de los derechos lingüísticos, ¡te asesoraremos para hacerlos valer!”