Policía Judicial de Palma
Multa e imputación
Aparca en doble fila y acaba ante el juez por usar un carnet de conducir falso de Nicaragua
El conductor, de 33 años, denunció el extravío de un permiso inexistente para evitar la multa de la grúa pero la Guardia Civil descubrió que no tenía permiso de conducción
No todos los problemas empiezan siendo grandes. A veces basta un coche en doble fila y pasarse de listo para acabar imputado por la Guardia Civil. Así arranca el caso de un hombre de 33 años, de nacionalidad nicaragüense, en Palma.
Ocurrió el pasado 7 de febrero cuando una patrulla de la Policía Local detectó un vehículo mal estacionado. La intervención, en principio rutinaria, cambió de tono al comprobar que el coche carecía de seguro obligatorio. Los agentes procedieron al protocolo en estos casos, es decir, la retirada con grúa, inmovilización y traslado al depósito municipal.
En ese primer contacto, el conductor alegó que no llevaba el permiso de conducir encima. Una explicación frecuente en este tipo de controles y que, por sí sola, no suele ir más allá de una sanción administrativa si luego se acredita la licencia. El problema, en este caso, era otro.
Horas después, el hombre acudió a dependencias policiales para denunciar la pérdida de su carné. Con ese movimiento trataba de respaldar su versión inicial: no lo tenía encima porque lo había extraviado. Para reforzar el relato, aportó además un documento supuestamente emitido por la Policía Nacional de Nicaragua que, según él, acreditaba que estaba en posesión de un permiso válido en su país de origen.
Pero la Policía no es tonta. Iniciaron comprobaciones sobre la autenticidad de la documentación presentada -ayudados por la Guardia Civil- y concluyeron, junto con las autoridades de aquel país, que el documento era falso. No se trataba de un permiso extraviado ni de un trámite pendiente de validación en España. El conductor nunca había obtenido el carné de conducir, ni en Nicaragua ni en España.
A partir de ahí, el caso dejó de ser una cuestión administrativa. A la infracción inicial —el estacionamiento indebido— se sumaron otras de mayor peso: circular sin seguro y hacerlo sin haber obtenido nunca la licencia. Pero el elemento determinante fue la presentación de documentación falsa ante la Policía, lo que introduce el ámbito penal.
La Sala de Atestados recopiló todas las actuaciones y las remitió a los juzgados de guardia. El hombre ha quedado imputado por un presunto delito de falsedad documental y por conducir sin permiso. A ello se añaden las correspondientes sanciones económicas y los gastos derivados de la retirada y estancia del vehículo en el depósito.