Javier Vich, presidente de la FEHM

Javier Vich, presidente de la FEHM

Entrevista a Javier Vich, presidente de la FEHM

«El verdadero problema de Baleares es que se dejó de construir vivienda e infraestructuras, no el turismo»

El presidente de la FEHM defiende que el sector hotelero ha reducido el volumen de turistas y aumentado el gasto medio, mientras el alquiler vacacional ha experimentado un fuerte crecimiento

La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) ha presentado esta semana una nueva campaña de comunicación dirigida a los turistas, pero con un mensaje que también interpela a los residentes como coprotagonistas día a día en Baleares: «Juntos cuidamos Mallorca». Porque lo cierto es que el archipiélago se lo debe todo al turismo y, sin embargo, ciertos sectores -avivados por la izquierda- llevan años señalándolo como la génesis de todos sus males. El presidente de los hoteleros, Javier Vich, reivindica la aportación del sector y relativiza esas voces críticas: «Son una minoría. El mundo entero mira con atención lo que hacemos aquí; por algo será», afirma en una entrevista con El Debate.

Pregunta. Antes de entrar de lleno en la campaña que han presentado, explique a un lector de fuera de Baleares cuál es la situación que ha vivido el sector hotelero en los últimos años. ¿Qué ataques o cuestionamientos ha sufrido?

R. Para empezar, creo que es importante matizar que los ataques no han sido tanto al sector hotelero como al sector turístico en general. Y para poner contexto, hay que recordar que el sector ha invertido más de 4.000 millones de euros en los últimos doce años. Hemos llevado a cabo una reconversión muy importante del producto hotelero en Mallorca Esa inversión ha permitido trabajar sobre la oferta y modular la demanda. Siempre hemos defendido que nos dejen trabajar en la oferta. Hubo una ley en 2012 que permitió ese gran cambio y que marcó la evolución del sector. A partir de ahí, una parte de la demanda dejó de venir o buscó otros destinos y nosotros apostamos por el valor y no por el volumen.

Mallorca era un destino tradicionalmente comercializado a través de la turoperación, un mercado de volumen. Esa transición hacia un mercado de valor, con otros canales de distribución como la venta directa o los canales digitales, nos ha permitido trabajar con un producto más diferenciado. En todos estos años el sector hotelero apenas ha crecido un 6%. Ya existía una regulación que limitaba el crecimiento. Para crecer había que comprar plazas de una bolsa existente. La excepción fue Palma, donde la Ley de Capitalidad permitió un desarrollo muy concreto de hoteles boutique en edificios históricos. Eso transformó la ciudad y creó un destino urbano de gran valor añadido.

Sin embargo, mientras el sector hotelero apenas ha crecido, el alquiler vacacional sí ha experimentado una expansión muy importante gracias a determinadas normativas que favorecieron su proliferación. Nosotros llevamos años advirtiendo de las consecuencias de mezclar usos residenciales y turísticos.

¿Qué ha ocurrido? Que parte de la oferta residencial ha desaparecido del mercado. Tenemos una fuerte demanda, un gran crecimiento demográfico y una parte de la vivienda ha pasado al alquiler turístico, tanto regulado como no regulado. Los datos son muy claros. Mientras nosotros hemos reducido un 2% el número de turistas alojados en hoteles, aumentando el gasto medio y apostando por un visitante de mayor valor, el alquiler vacacional ha crecido un 14,6% y el alojamiento de amigos y familiares un 10,4%.

Por tanto, la estrategia hotelera de valor y no volumen está funcionando. Tenemos menos turistas alojados en hoteles, pero con mayor gasto. Los datos demuestran que esa es la dirección correcta.

Pregunta. Los críticos sostienen que el turismo genera problemas de saturación, vivienda o movilidad.

R. Creo que ahora mismo los dos grandes retos de Baleares son la vivienda y la movilidad. En eso podemos estar todos de acuerdo. Pero afirmar que son problemas provocados por el turismo es rotundamente falso Llevamos más de veinte años sin inversiones suficientes en infraestructuras: carreteras, aparcamientos, depuradoras, plantas de residuos, hospitales, colegios... Un ejemplo muy palpable es que tenemos prácticamente las mismas carreteras que cuando la población era mucho menor. Hemos pasado de unos 700.000 habitantes a superar ampliamente el millón y seguimos con las mismas vías. Normal que la gente se queje. Pero basta recordar que las retenciones se producen también en noviembre, diciembre o enero, cuando apenas hay turistas. Eso demuestra que el problema no lo generan los turistas.

Con la vivienda ocurre algo parecido. Durante años se ha construido muy poco. No se han desarrollado suficientes viviendas de protección oficial ni de precio tasado. Al mismo tiempo, la población ha seguido creciendo. Si no se genera oferta y la demanda aumenta, los precios suben.

Además, parte del parque residencial se ha desplazado hacia el alquiler turístico. Todo ello ha provocado una situación muy complicada para muchos residentes.

Por eso considero que el verdadero origen de estos problemas es la falta de planificación e inversión durante décadas.

Pregunta. Hay convocadas nuevas manifestaciones contra el turismo para este verano. ¿Les preocupa?

Javier Vich. Digamos que lo relativizamos. Son una minoría muy radical que, eso sí, reciben una enorme difusión mediática en los mercados emisores. Y eso sí que nos preocupa y ocupa. Nosotros siempre hemos condenado cualquier ataque al turismo y especialmente cualquier acto de vandalismo o agresión contra visitantes. Lo más preocupante es el daño reputacional que generan estas acciones. Mallorca ha construido durante más de sesenta años una imagen de destino hospitalario y acogedor. Somos una tierra de acogida y la inmensa mayoría de la sociedad sigue siéndolo.

Por eso decía que nuestra inquietud no son tanto las manifestaciones, que son limitadas, sino que en ferias turísticas y reuniones con turoperadores nos pregunten qué está ocurriendo en Mallorca y si los turistas siguen siendo bienvenidos. Precisamente por eso nació nuestra campaña. No podemos permitir que una minoría monopolice el mensaje. La realidad es que millones de personas nos visitan cada año, podrían elegir otros destinos y nos eligen a nosotros.

Pregunta. Hablemos de la campaña. Según año y un mensaje evolucionado.

R. La campaña del año pasado daba las gracias a quienes nos visitan. Este año evoluciona hacia un mensaje compartido: agradecer la visita e invitar a todos a cuidar conjuntamente este destino extraordinario, que por cierto, es visitado cada vez más a lo largo de todo el año.

Pregunta. Déjame decirle que eso de la desestacionalización ahora tampoco les gusta a los ‘turismofóbicos’.

R. No deja de ser curioso. Esta comunidad (administraciones y sector) llevábamos décadas hablando de desestacionalización y ahora que se está avanzando en esa dirección, algunos la cuestionan. Quizás es que no son antiturismo, sino antitodo.

Por eso, nosotros seguimos por nuestra senda, convencidos que es la correcta: menos turistas, de mayor calidad y mayor gasto, y repartidos a lo largo del año. un 20% de los establecimientos abre todo el año. El 70% abre ya en marzo, el 90% en abril y prácticamente el 100% en mayo.

Que siete de cada diez hoteles estén abiertos en marzo es algo que nunca había ocurrido en Baleares. Muchas veces lo hacemos incluso con ocupaciones modestas porque es una apuesta empresarial por la estabilidad laboral y por la fidelización de los trabajadores. La desestacionalización significa más empleo estable, más actividad económica y mejores oportunidades para los trabajadores.

Pregunta. Precisamente, ¿qué balance hace de las condiciones laborales del sector?

R. La mejora laboral ha sido una consecuencia directa de la transformación del modelo. Los tres últimos convenios de hostelería han contemplado incrementos salariales por encima de la inflación. El último fue la mayor subida salarial de la historia del sector. No solo se mantuvo el poder adquisitivo de los trabajadores, sino que se mejoró significativamente. Hoy Baleares cuenta con el convenio de hostelería mejor remunerado de España. Además, hemos introducido mejoras laborales y hemos trabajado para reducir la temporalidad mediante la ampliación de temporadas.

Pregunta. ¿Qué aporta el turismo al conjunto de la sociedad balear?

R. Yo siempre planteo la misma pregunta: ¿quién sostendría el Estado del bienestar en Baleares si no existiera el turismo? Estamos hablando de cientos de miles de empleos directos e indirectos. Aproximadamente el 80% de la actividad económica de esta comunidad está vinculada de una forma u otra al turismo.

Esa actividad paga impuestos, una barbaridad, para financiar servicios públicos, educación, sanidad e infraestructuras. Por eso creo que es importante valorar la aportación real del turismo al bienestar colectivo.

Pregunta. ¿Cómo espera que sea la temporada turística de 2026?

R. Esperamos un verano estable, muy similar al de 2025. Seguimos apostando por un modelo basado en la calidad, en el incremento del gasto y en la mejora continua del producto.

Además, hay un factor especialmente importante: la seguridad. Mallorca es un destino seguro y esa es una de nuestras grandes fortalezas. Nosotros no dependemos de que a otros destinos les vaya mal para que nos vaya bien. Tenemos una demanda consolidada desde hace décadas gracias al trabajo realizado durante muchos años.

La seguridad, la calidad de la oferta y la fidelidad de nuestros visitantes siguen siendo nuestros principales activos.

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