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Sucesos en Baleares
La vuelta a casa tendrá que esperar: los daños del incendio de Magaluf obligan a prolongar el desalojo
Los técnicos han detectado daños en vigas, forjados y en la instalación eléctrica del inmueble, lo que obliga a prolongar el desalojo de los residentes mientras continúan las inspecciones de seguridad
Los vecinos del edificio de Magaluf devastado por el incendio que la semana pasada costó la vida a dos personas tendrán que seguir esperando para regresar a sus viviendas. Las últimas inspecciones técnicas realizadas en el inmueble han confirmado la existencia de daños tanto en elementos estructurales como en los suministros básicos, especialmente en la instalación eléctrica, una situación que obliga a prolongar el desalojo y que aleja la posibilidad de una vuelta inmediata a los hogares.
Esta es la principal conclusión de la reunión de la comisión de seguimiento celebrada este lunes por el Ayuntamiento de Calvià, en la que participaron el alcalde, Juan Antonio Amengual, miembros del equipo de gobierno municipal, técnicos y representantes de la Guardia Civil. El encuentro sirvió para hacer balance de la situación y definir los próximos pasos que deberán darse antes de que los residentes puedan acceder nuevamente al inmueble.
La tragedia se produjo la pasada semana cuando un incendio se declaró en una de las viviendas del edificio. Según las primeras investigaciones, el fuego se originó por un chispazo en una nevera. El inquilino del piso donde comenzó el siniestro intentó apagar las llamas por sus propios medios en un primer momento, pero la rápida propagación del fuego hizo imposible cualquier intento de controlarlo.
Las circunstancias del edificio favorecieron además una expansión extremadamente rápida de las llamas. El incendio avanzó con un potente efecto chimenea a través de las zonas comunes, ascendiendo desde las plantas inferiores hasta alcanzar los pisos más altos del inmueble en cuestión de minutos. La intensidad y velocidad de propagación sorprendieron a numerosos residentes, que apenas tuvieron tiempo de reaccionar.
Como consecuencia del siniestro fallecieron dos personas: un ciudadano argentino de 58 años y una mujer británica de edad avanzada. Ambos intentaban abandonar el edificio cuando fueron sorprendidos por una densa acumulación de humo en la escalera. Según las investigaciones, quedaron atrapados durante la evacuación y murieron antes de poder alcanzar una salida segura.
En hoteles
Aunque los daños observados tras el incendio son importantes, el Ayuntamiento ha querido trasladar un mensaje de relativa tranquilidad respecto a la estabilidad general del inmueble. El concejal de Urbanismo, Jaime Bujosa, explicó que las primeras inspecciones visuales han permitido constatar daños en vigas y forjados, pero también apuntan a que la estructura no ha sufrido un deterioro tan grave como cabría esperar dada la enorme virulencia del incendio.
No obstante, los técnicos insisten en la necesidad de actuar con la máxima prudencia. Durante los próximos días se llevarán a cabo catas y pruebas adicionales destinadas a descartar por completo cualquier riesgo significativo para la seguridad de los residentes. Hasta que estos análisis concluyan y sus resultados sean evaluados, no se tomarán decisiones definitivas sobre la habitabilidad del edificio.
A las dudas sobre el estado de la estructura se suman los problemas detectados en los suministros. La instalación eléctrica ha resultado especialmente afectada por el fuego y su revisión se considera ahora uno de los principales obstáculos para el regreso de los vecinos. De hecho, el Ayuntamiento reconoce que esta circunstancia podría prolongar considerablemente los plazos inicialmente previstos.
La semana pasada se había estimado que algunos residentes podrían empezar a volver a sus viviendas a partir de este lunes. Sin embargo, los nuevos informes obligan a modificar ese calendario. Antes será necesario completar la evaluación de los sistemas eléctricos y determinar el alcance exacto de los trabajos de reparación que deberán ejecutarse.
Mientras tanto, continúa el dispositivo de atención a los afectados. Actualmente, 41 personas permanecen alojadas en tres hoteles habilitados para dar respuesta a la emergencia. El alcalde ha garantizado que ningún vecino quedará desatendido y que las soluciones habitacionales provisionales se mantendrán mientras sea necesario, ya sea mediante alojamiento hotelero o apartamentos turísticos. Además, ha asegurado que cada situación será estudiada de forma individual para ofrecer la respuesta más adecuada.
Uno de los próximos pasos será la designación, en un plazo máximo de 48 horas, de un equipo técnico por parte de la comunidad de propietarios a través de su administrador. Estos especialistas deberán establecer las medidas cautelares necesarias para permitir un acceso seguro al edificio. Solo después de completar este procedimiento los vecinos podrán entrar de manera controlada en sus viviendas para recuperar pertenencias personales, documentación y otros objetos de primera necesidad.
Posteriormente podrán iniciarse las tareas de limpieza y una evaluación más precisa de los daños ocasionados por el incendio, trabajos que resultarán fundamentales para determinar el alcance de las reparaciones necesarias y estimar cuándo podrá producirse el regreso definitivo de los residentes.
La herida más grave recibe el alta
La buena noticia es que la herida más grave del incendio, una mujer de unos 77 años, ha recibido el alta tras pasar cinco días ingresada en el Hospital Universitario Son Llàtzer. La paciente, quien sufrió una intoxicación derivada de la inhalación de humo, fue trasladada a Son Llàtzer, aunque el mismo jueves fue derivada a la Clínica Juaneda, donde disponen de una cámara hiberbárica que los médicos creyeron necesaria para su tratamiento.
Su estado fue evolucionado de forma favorable y la mujer fue trasladada de nuevo al Hospital Universitario Son Llàtzer, donde ha recibido el alta.