El Rey Juan Carlos interviene en el Congreso de Estados Unidos en junio de 1976
Casa Real Hace 50 años el Rey habló por primera vez de democracia y 10 meses después se convocaron elecciones
Don Juan Carlos anunció su reforma en el Capitolio de Estados Unidos, para burlar el bloqueo al que le tenía sometido el presidente Arias Navarro
Aunque ahora resulte sorprendente, hace 50 años el Rey Juan Carlos no podía hablar libremente en España de su proyecto político para traer la democracia. Hacía siete meses que había sido proclamado Rey, pero el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, quería mantener el régimen franquista y obstaculizaba todas las iniciativas del Monarca.
Arias hacía lo contrario de lo que Don Juan Carlos le pedía, y el Rey sospechaba que le tenía pinchado el teléfono. Para Don Juan Carlos, el presidente era «un desastre sin paliativos», y así se lo había trasladado al periodista Arnaud de Borchgrave, que le hizo una entrevista publicada en Newsweek. El Monarca pensaba que al desautorizarle de esta forma, Arias se vería obligado a dimitir, según relata el propio Don Juan Carlos en sus memorias (Reconciliación). Pero Arias se mantuvo en el cargo.
El anuncio en el extranjero
En ese contexto, Don Juan Carlos aprovechó un viaje oficial a Estados Unidos -el primero de un Rey de España a América- para anunciar su intención de traer la democracia. El joven Monarca sabía que, si Estados Unidos le apoyaba, el resto de los países avalaría la apuesta de España por la democracia. Desde que murió Franco, los ojos del mundo estaban puestos en España, que se había convertido en la décima potencia del planeta pero seguía siendo una excepción entre los países demócratas.
El Rey fue recibido en la Casa Blanca por el presidente de Estados Unidos, Gerald Ford, y el secretario de Estado, Henry Kissinger, a quienes les adelantó su determinación de restaurar la democracia.
Don Juan Carlos y el presidente de Estados Unidos, Gerald Ford, en la Casa Blanca en 1976
Washington ofreció al Rey su mejor tribuna: el Capitolio, con las dos cámaras -Congreso y Senado- reunidas en sesión conjunta; una deferencia que se había otorgado a muy pocos jefes de Estado. También el cuerpo diplomático acreditado en Estados Unidos acudió ese 2 de junio de 1976 a oír al Monarca.
Las palabras del Rey
Con un perfecto inglés, Don Juan Carlos anunció su plan con toda claridad: «La Monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados».
El Rey fue interrumpido con aplausos en cinco ocasiones y, cuando terminó, recibió una ovación impresionante de un minuto y medio de duración, con todos los senadores y congresistas en pie.
Los Reyes, en una de las cenas de gala celebradas en Washington durante la visita de 1976
Casi 50 años después, Don Juan Carlos calificó aquel discurso como clave para la Transición en su libro de memorias: «Allí, ante aquella audiencia de dignatarios estadounidenses, hice una clara promesa de democracia al pueblo español. Era la primera vez que asumía ese compromiso públicamente. Sentí en mí el orgullo y la fuerza al hacer entonces esa promesa, porque sabía que iba a poder ponerla en práctica tan pronto como regresara a España».
Para el Rey, lo sucedido en Washington supuso un respaldo muy relevante: "Tenía un plan en mente y estaba decidido a pasar a la acción. Mi discurso fue recibido con una gran ovación. Los diputados se agolparon a mi alrededor para felicitarme y darme la mano. Me embargó la emoción, y me sentí reconfortado por tanto entusiasmo. Al día siguiente, el New York Times y el Washington Post me calificaron de 'fuerza impulsora del cambio'. Regresé a España fortalecido en mi determinación de pasar a la siguiente etapa.»
Qué paso después
A partir de ese momento, los hechos se sucedieron a un ritmo frenético y en menos de diez meses se convocaron las primeras elecciones generales democráticas:
1 de julio de 1976: Arias Navarro dimitió.
3 de julio de 1976: Adolfo Suárez es nombrado presidente del Gobierno.
18 de noviembre de 1976: las Cortes aprobaron la Ley de Reforma Política, que abría la puerta a la democracia.
15 de diciembre de 1976: los españoles aprueban en referéndum la Ley de Reforma Política.
15 de abril de 1977: se anuncia la convocatoria de elecciones generales.
15 de junio de 1977: se celebraron las primeras elecciones democráticas.