Los Condes de Barcelona con sus hijos, Don Alfonsito, Don Juan Carlos, Doña Pilar y Doña Margarita
Casa Real El Rey Juan Carlos autoriza las consultas al Archivo de su padre, al que él no pudo acceder
Zarzuela pidió un dictamen jurídico sobre la propiedad de los documentos y la respuesta ha sido que pertenece a sus hijos
Dos expertos han catalogado el archivo personal e histórico, que llevaba años en un desván del Palacio Real
Cuando el Rey Juan Carlos empezó a escribir sus memorias, pidió a la Casa del Rey poder acceder al archivo de su padre, Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona (La Granja, 1913-Pamplona 1993). Sin embargo, la Casa del Rey no le permitió consultarlo en ese momento porque tenía dudas sobre la propiedad del archivo.
Con el fin de despejar esa incógnita, Zarzuela encargó un dictamen jurídico interno, cuyo fallo se ha conocido ahora: los propietarios del archivo son los hijos de Don Juan: Doña Pilar, que falleció en 2020; Doña Margarita y Don Juan Carlos.
Mientras se dilucidaba la propiedad del archivo, el Rey Juan Carlos publicó sus memorias y la Casa del Rey ordenó y catalogó el archivo, que ha estado durante muchos años guardado en unas cajas rotas en un desván del Palacio Real y cada vez se encontraba en peores condiciones como consecuencia del paso del tiempo.
Fue el propio Rey Juan Carlos quien trasladó a Camilo Villarino, jefe de la Casa del Rey, su preocupación por el estado del archivo de su padre. Y este diplomático se puso manos a la obra. Lo primero que hizo fue encargar a un oficial archivista de la Armada y a otro del Cuarto del Rey que ordenaran y catalogaran el archivo.
Lo que contenían las cajas
Cuando abrieron las cajas, los documentalistas encontraron los documentos que Don Juan quiso conservar. Había documentos familiares, que se han guardado en cajas particulares, y otros de carácter histórico. Ahora la Casa del Rey ha encargado a un experto que valore si el archivo del Conde de Barcelona podría tener interés histórico para los investigadores con el fin de depositarlo en alguna institución, como el Archivo General de Palacio, para que se pueda consultar. La Casa del Rey ha consultado esta decisión con Don Juan Carlos, que es el propietario, y el padre del Rey ha dado su autorización.
Entre los documentos encontrados en el archivo de Don Juan hay fotos de su abuelo, Alfonso XII, y de su padre, Alfonso XIII, así como imágenes del propio Conde de Barcelona, que llegó a guardar hasta los cupones con descuento para viajar en tren y facturas de su etapa en el exilio en Estoril.
La cartilla de guardiamarina
Uno de los documentos que el Conde de Barcelona conservó durante toda su vida, a pesar de las muchas mudanzas que tuvo que hacer, fue la Cartilla Naval de Guardiamarina que estuvo utilizando hasta que se proclamó la II República y tuvo que partir al exilio. Don Juan tenía una vocación irrefrenable de marino. Con 17 años, hizo los exámenes en el Ministerio de Marina e ingresó en la Escuela Naval de San Fernando (Cádiz), donde juró bandera ante su padre el 28 de octubre de 1930.
El Conde de Barcelona
Allí se encontraba, en clase de gimnasia, el 14 de abril de 1931 cuando sus profesores le interrumpieron para anunciarle que se había proclamado la República en España y que su padre partía hacia el exilio. Y desde allí zarpó en un buque de guerra hacia Gibraltar, para continuar viaje a Italia, Francia y finalmente a Londres, donde se incorporó a la Escuela Naval de Dartmouth (Reino Unido), que era la más exigente del mundo.
La carrera de marino de Don Juan se vio truncada en 1933. Durante una escala en Bombay, recibió un cable de su padre en el que le comunicaba la renuncia de sus dos hermanos mayores a la Corona: «Quedas tú como mi Heredero». Y en 1935, tras aprobar el examen de fin de carrera, se despidió de sus compañeros para asumir sus obligaciones como Heredero de la Corona en el exilio. A partir de ese momento, dedicó todos sus esfuerzos a restaurar una Monarquía Parlamentaria en una España reconciliada.