Vacas por el Tajo

Vacas por el TajoTrillo

El pueblo donde el Tajo se convierte en ruedo para una tradición única en España

Trillo celebra el 30 aniversario de sus Vacas por el Tajo, un festejo insólito en Guadalajara que reúne reses, mozos y público a orillas del río

Hay fiestas que se celebran en una plaza, otras que recorren las calles y algunas que terminan dentro de un río. En Trillo, un municipio de Guadalajara marcado por el paso del Tajo, la tradición tiene una imagen difícil de olvidar: vacas, mozos, agua, tensión y miles de personas siguiendo cada movimiento desde la orilla.

Las Vacas por el Tajo cumplen este sábado 30 años convertidas en una de las celebraciones más insólitas de Castilla-La Mancha. La cita tendrá lugar hoy, 20 de junio, a partir de las 18.00 horas, en el paraje de La Isla, aguas abajo del Puente de Trillo, donde el río se transforma durante unas horas en un ruedo natural.

Un festejo único junto al río

La escena no se parece a casi nada. No hay una plaza cerrada al uso ni un encierro convencional por calles estrechas. El festejo se desarrolla en un espacio acotado junto al Tajo, con talanqueras, burladeros y protecciones que permiten el paso del agua, pero impiden que las reses salgan del recinto.

Allí, los participantes tratan de quebrar, recortar y conducir a las vacas de nuevo hacia los chiqueros. El río, lejos de ser un simple decorado, forma parte del espectáculo. A veces es refugio, otras salida y, muchas veces, el elemento que convierte la tradición en una estampa casi imposible de olvidar.

Ocho reses para celebrar el aniversario

Este año, con motivo del 30 aniversario, el Ayuntamiento de Trillo ha preparado una edición especial con ocho reses, una más de lo habitual. La celebración comenzó en 1996, entonces con un formato mucho más modesto, y con el paso del tiempo fue creciendo hasta convertirse en el gran reclamo de la Feria Chica.

Desde 2008, las Vacas por el Tajo forman parte de esta cita festiva de junio, el fin de semana previo a San Juan. Tres décadas después, el festejo se ha convertido en una seña de identidad de Trillo y en una de esas imágenes que hacen que el nombre del pueblo viaje mucho más allá de Guadalajara.

Miles de personas en torno al Tajo

La expectación no es menor. En sus ediciones más multitudinarias, las Vacas por el Tajo han llegado a reunir cerca de 15.000 personas, una cifra que multiplica el pulso habitual del municipio. Vecinos, visitantes, curiosos y aficionados se concentran en torno a La Isla para ver una tradición que mezcla emoción, calor de inicio de verano y una escenografía natural muy poderosa.

Para garantizar el desarrollo del festejo, el Ayuntamiento ha previsto un dispositivo especial de seguridad y tráfico, con presencia municipal, Guardia Civil y seguridad privada. El objetivo es que una jornada tan multitudinaria transcurra con orden, respeto al entorno y seguridad para público y participantes.

Una tradición que busca reconocimiento regional

El aniversario llega también con una aspiración: que las Vacas por el Tajo sean declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional. Para Trillo, ese reconocimiento supondría dar un paso más en la protección y promoción de una tradición que ya forma parte de su identidad.

Porque la fuerza de esta fiesta no está solo en ver vacas junto al agua. Está en la espera en la ribera, en el murmullo del público, en los mozos midiendo cada movimiento y en el Tajo convertido en protagonista de una escena que solo puede entenderse allí.

La Feria Chica se celebrará del 19 al 21 de junio, con música, peñas, actividades familiares y ambiente en las calles. Pero el momento más esperado volverá a llegar el sábado por la tarde, cuando todas las miradas se dirijan hacia el río.

Treinta años después de su primera edición, Trillo vuelve a mirar al Tajo. Y el Tajo, por unas horas, volverá a convertirse en el ruedo más inesperado de Guadalajara.

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