Pedro Sánchez, durante la clausura del acto Por un pacto de Estado frente a la emergencia climática, este lunes, en Madrid
Los datos de incendios forestales en Castilla y León desmienten a Sánchez: seis de cada diez son intencionados
El presidente del Gobierno achaca la crisis al cambio climático, pero las cifras de la última década en la región apuntan directamente a la mano del hombre
«no es fruto de la casualidad ni tampoco de una trama pirómana, como insinúan desde la bulosfera en las redes sociales», apuntaba este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para achacarle al cambio climático la grave crisis sufrida este verano en España por los incendios forestales, que han arrasado 330.000 hectáreas en 130 focos distintos. En el caso de Castilla y León, la superficie calcinada ha sido de unas 170.000 hectáreas, más de la mitad del total del país.
El líder del Ejecutivo presentó un pacto de Estado por la emergencia climática, que no deja de ser una declaración de intenciones, más que un acuerdo, a falta de que se confirme el apoyo o no del resto de fuerzas políticas. Por el momento, el también secretario general del PSOE ya apuntó a que «alguna de nuestra clase política» difunde bulos sobre «negacionismo climático» y aseveró que «el cambio climático mata». Todo ello cuando su propio Gobierno cifra en 56 los detenidos por incendios forestales en el conjunto de España durante este verano y Policía Nacional y Guardia Civil investigan a otras 142 personas por este tipo de delitos.
Las cifras de la última década en Castilla y León también apuntan a que, por mucho que este estío se haya producido una larga ola de calor, precedida de una primavera lluviosa que ha hecho crecer mucho la vegetación, detrás de los fuegos que arrasan los montes en la mayoría de casos está la firma de algún ciudadano detrás. Así, según los datos del portal de Medio Ambiente de la Junta, entre 2015 y 2024 se produjeron en la Comunidad 13.610 incendios forestales. De estos, 7.778, el 57,15 %, fueron intencionados. Además, otros 3.881 fueron originados por negligencias y causas accidentales fruto de la mano del hombre, el 28,52 %.
Datos de incendios forestales en la última década en Castilla y León
Como precisa el Ejecutivo autonómico en el mencionado portal estadístico, «únicamente el 8,32 % de los mismos son debidos a causas naturales». Aquí entran los acaecidos por la caída de rayos –1.133, el 8,32 %– o los reproducidos de otros fuegos –188, el 1,38 %–. Según el análisis realizado por Sánchez para dar cuentas de los fuegos, tras concluir sus vacaciones, que han coincidido con las peores semanas de la crisis, el presidente del Gobierno insistió en que los factores que han producido esta «terrible ola» de incendios han sido una «política de prevención claramente insuficiente», una «gestión del territorio inadecuada», y la citada «emergencia climática», que da nombre a ese posible pacto de Estado.
Un registro de pirómanos
El Partido Popular registró hace unos días en el Congreso de los Diputados una propuesta para crear una base de datos nacional de pirómanos que contempla que tengan que llevar pulseras telemáticas que permitan tener localizadas a las personas que han sido condenadas delitos relacionados con los incendios forestales. La idea es «mejorar la prevención, la vigilancia y la coordinación entre administraciones». Según el portavoz socialista en la Cámara Baja, Patxi López, esta medida no es más que una de las «ocurrencias» del PP.
«Pulsera deberían haber tenido algunos para saber dónde estaban», señalaba López hace varias jornadas, en alusión a los líderes autonómicos de Andalucía y Castilla y León, obviando que el castellanoleonés, Alfonso Fernández Mañueco, interrumpió sus vacaciones en Cádiz cuando el impacto de las llamas en la región comenzó a revestir gran gravedad, a diferencia de un Sánchez que ha reaparecido una vez apenas quedan humo y cenizas.