Detalle de las pinturas murales del Monasterio de Sijena expuestas en el MNAC, en Barcelona.

Detalle de las pinturas murales del Monasterio de Sijena expuestas en el MNAC, en Barcelona.Kike Rincón / Europa Press

Pulso por Sijena

Abogados separatistas recogen donaciones para acudir al Constitucional y frenar el traslado a Sijena

El pulso por el retorno de los murales del monasterio aragonés de Santa María de Sijena tiene en pie de guerra a buena parte del independentismo catalán. De ahí la vehemencia con la que se han pronunciado, entre otros, nueve exconsejeros de Cultura de la Generalitat de Cataluña o el exabogado de Carles Puigdemont, que amenaza con la vía penal. A ellos se les suma ahora otro actor: el lobby de juristas separatistas Acció Cassandra.

Esta iniciativa, liderada por dos abogados con un largo pedigrí independentista como son Josep Rosell y Lluís Gibert, ha decidido dar un paso adelante, al ver cómo el traslado de los murales a Huesca desde su ubicación actual –el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), en Barcelona– se va materializando.

Los abogados Lluís Gibert i Josep Rosell, impulsores de Acció Cassandra

Los abogados Lluís Gibert i Josep Rosell, impulsores de Acció CassandraAcció Cassandra

Su estrategia se basa en una campaña de crowdfunding, o micromecenazgo, con la que han recaudado más de 10.000 euros –en concreto, 10.365 euros, a la hora de escribir estas líneas– con los que financiar las acciones legales que piensan emprender, y que empezarán con un inminente recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, paso previo a saltar a instancias internacionales, como el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (TEDH).

«El caso Sijena no es sólo una disputa sobre unas pinturas: es un símbolo de la desprotección y el menosprecio sistemático hacia la minoría nacional catalana», explican desde Acció Cassandra, considernado la sentencia del Tribunal Supremo que obliga a devolver los murales románicos «un ataque directo» a Cataluña.

Inacción de la Generalitat

Lo hacen, además, ante lo que consideran inacción por parte del gobierno de Salvador Illa –«la Generalitat no tiene ninguna intención de defender el patrimonio», advierte en X Josep Rosell– como del MNAC, pese a que el museo advirtió de su «incapacidad técnica» para realizar el traslado. Esta semana, técnicos del gobierno de Aragón se han trasladado al museo barcelonés para examinar las pinturas.

Además, según recoge El Periódico de Aragón, la primera reunión del grupo de trabajo que integran los técnicos aragoneses junto a los del MNAC se ha saldado con la retirada por parte de la Generalitat catalana de un punto del acta que defendía que el traslado «no se puede ejecutar sin riesgo y daños irreparables» de los murales. Los aragoneses, además, dicen que el plazo de nueve meses previsto podría acortarse en lo referente a los trámites administrativos.

Además, esta semana el pleno del Parlament de Cataluña instó al gobierno de Illa a «interponer una incidencia de ejecución, y si es necesario, explorar y tomar otras acciones legales disponibles» para evitar el traslado de las pinturas. Fue una moción de Junts votada a favor por todos los grupos excepto PP y Vox y que pide interponer esta incidencia "a raíz de argumentaciones técnicas”.

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