El presidente de la FCF, Joan Soteras, en una imagen de archivo
Caso FCF
Soteras convoca reuniones territoriales para amenazar a los clubes de fútbol catalanes que exigen su salida
Los clubes están preparados para resistir la presión del presidente de la FCF
La semana pasada tuvo lugar en el Parlamento de Cataluña una comisión dedicada a los problemas que giran alrededor de la Federación Catalana de Fútbol (FCF). En concreto sobre la falsificación de firmas, la presunta corrupción y la negativa a convocar una Asamblea Extraordinaria y nuevas elecciones.
Como ha venido explicando El Debate, el PSC tiene la intención de tomar la FCF y situar a su candidato, Antonio Escudero, e impedir que otros candidatos, como Juanjo Isern, el principal perjudicado por las acciones de la junta de Soteras, puedan tener alguna posibilidad de éxito.
El motivo parece claro: la FCF mueve 30 millones anuales e involucra a cuatro millones de personas, directa e indirectamente, que pueden ser cruciales en unas elecciones. Sin embargo, hay otra guerra fuera de la política.
El actual presidente de la FCF, Joan Soteras, desesperado por su gravísima situación penal, y abochornado por la gran derrota que ha supuesto, para él y su junta, que 441 clubes le hayan pedido que se vaya.
Frente a ello, Soteras ha puesto en marcha una serie de convocatorias, en las diferentes sedes territoriales, con un objetivo muy claro. Su intención es amenazar a los clubes que firmaron para que se realizara la Asamblea Extraordinaria.
El presidente de la FCF, Joan Soteras, este jueves.
Por ello tiene intención de poner en marcha iniciativas que les generen miedo, e iniciar los meses finales de su mandato con una serie de actos que son marca de la casa. Soteras quiere volver a la extorsión y la presión a los clubes que no se alineen con él, y una campaña de miedo a quien no vote a su candidato.
Los clubes no tienen miedo
Por suerte los clubes ya han perdido el miedo y las amenazas ya no afectan a un ejercito de equipos que, liderados por el Nàstic de Tarragona y el Olot, han enseñado a Soteras y su equipo la puerta de salida.
Nadie quiere un grupo de presuntos corruptos, que manipularon las anteriores elecciones, extorsionaron a los clubes para que firmaran una aceptación de la corrupción meses después de las elecciones, y que ahora con la lista de los 441 en la mano han dado ordenes a los delegados territoriales para que extorsionen sin piedad a los clubs no alineados.
La junta de Soteras ha convocado reuniones el 29 de enero en Gerona y el 2 de febrero en Barcelona. Quedan por convocar las de Tarragona y Lérida. La de Gerona se espera caliente, al participar el Olot. Lo mismo ocurrirá en Tarragona, con el Nàstic.
Llegan tarde
El problema es que Soteras y su junta llega tarde. La mayoría de los clubes de Cataluña ya no quieren a la que consideran la peor junta de la historia de la FCF, la que tiene más imputaciones penales, y cuenta con un mayor número de trabajadores imputados por corrupción, bajo las órdenes de Soteras y José Miguel Calle.
Las dos reuniones convocadas tienen el mismo orden del día y el mismo formato que las de años anteriores. Se iniciarán informando que han cumplido el programa electoral, que se inició hace unos años con el compromiso de Soteras de que no cobraría como presidente. Lo cual no es cierto, pues de la FCF cobra 125.000 € brutos anuales en concepto de alta dirección, y 35.000 € brutos anuales como vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El mismo importe está ganando José Miguel Calle, que ejerce de director general de la FCF.
En los puntos del orden del día no se habla ni darán cuenta de que están imputados por corrupción por el Tribunal Catalán del Deporte, que tiene juicio abierto en Sabadell por falsificar firmas, y que también tienen proceso abierto en el Juzgado de Barcelona. O que diferentes resoluciones del Parlamento de Cataluña pidieron la expulsión de Soteras y la convocatoria electoral. Todo esto no entra en el orden del día porque, como diría Jordi Pujol, este tema «no toca».
En los pocos meses que les quedan hasta las elecciones, Soteras seguirá embaucando a los clubes para que voten a su sustituto en su Junta, que no es otro que el candidato del PSC, Antonio Escudero. Este personaje estuvo en las candidaturas de Alejandro Talavera y Juanjo Isern y, al ver que el poder estaba al lado de Soteras, no le importó cambiar de camisa y entrar en la junta directiva de este, como delfín del PSC para tomar las riendas de la FCF.
Antonio Escudero, en una imagen de archivo
Esas son las pretensiones de Soteras y PSC. Ahora bien, en unas nuevas elecciones es poco probable que Escudero salga ganador. El motivo es claro: los clubes catalanes ya conocen perfectamente el funcionamiento de Soteras y los miembros de su junta. No se dejarán engañar. Es más, ya han demostrado su valentía firmando mayoritariamente la petición de avance electoral. De salir Escudero, sería más de lo mismo. Y los clubes ya están cansados de esta canción.
Los clubes que han firmado saben que están en la lista negra de Calle, y que la salida que para ellos es más segura es la de no votar una lista de continuidad. También saben que en campaña se presentarán como lobos con piel de cordero, que es una especialidad de Antonio Escudero.
Eso sí, Calle no respirará tranquilo hasta que no se consume su venganza. Por eso las reuniones que Soteras está organizando en el territorio no son más que trampas que solo servirán para engañar a los clubes, que están en una lista negra de las venganzas sin escrúpulos de Calle, con Antonio Escudero como delfín. Los clubes catalanes lo tienen claro y esta vez no se dejarán engañar.