El líder de Junts, Carles Puigdemont, durante su mitin en Barcelona el pasado 8 de agosto

El líder de Junts, Carles Puigdemont, durante su mitin en Barcelona el pasado 8 de agostoDavid Zorrakino / Europa Press

Los Reyes en Montserrat

El dato que Puigdemont omite en su ataque al Rey: el municipio donde está Montserrat lo gobierna el PP

El líder de Junts ve «una provocación» la presencia de los Reyes en Montserrat

El líder de Junts y expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha roto su silencio en X después de doce días, pero no lo ha hecho para abordar la profunda crisis de Gobierno abierta por los casos de corrupción, sino para criticar la visita del Rey Felipe VI a Montserrat para celebrar el milenario de la fundación de la abadía.

Para Puigdemont, la presencia del Rey Felipe VI y la Reina Letizia en la montaña, que los nacionalistas han querido apropiarse, es «una provocación» y forma parte de un «plan» para «españolizar» Cataluña. Así lo ha dicho en una publicación en la que asegura que «tanto en Madrid como a ambos lados de la plaza de Sant Jaume» son «conscientes» de este supuesto plan y «colaboran con entusiasmo».

Sin embargo, en su ataque a los Reyes Puigdemont omite intencionadamente un dato, como trae a colación el analista y colaborador de El Debate Joan López. En una respuesta a la publicación del expresidente catalán, López critica que «Puigdemont dice que la presencia de los Reyes en Montserrat es una provocación, otorgándose una representatividad que no tiene».

El motivo de esta falta de representación es que Puigdemont olvida, u omite, que Núria Carreras, la alcaldesa del municipio al cual pertenece la abadía, Monistrol de Montserrat, pertenece al Partido Popular. López recuerda que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales un 32% del voto, mientras que Junts apenas rascó el 7% de los apoyos en la localidad.

Invitado por el abad

No es la única manipulación que contiene el mensaje de Puigdemont. En él se asegura que la presencia del Rey Felipe VI en el monasterio responde a una «autoinvitación», cuando en realidad fue una invitación del propio abad de Montserrat. Desde la Casa Real se tanteó al monasterio y se les hizo llegar la voluntad del monarca de participar en los actos del milenario, pero fue el abad quien cursó la invitación formal.

Así lo reconocía, de hecho, alguien tan poco sospechoso como Lluís Llach, presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Este lunes, antes de la llegada del monarca, Llach ha criticado precisamente la invitación del abad. «Que España se lo quede», ha añadido, en referencia al Rey.

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