Joan Rodríguez, durante un tour por el Barrio Gótico de Barcelona

Joan Rodríguez, durante un tour por el Barrio Gótico de BarcelonaSanta Creu BCN

Entrevista

El guía que explica Barcelona desde sus raíces: «Cataluña fue el primer lugar del mundo en llamarse Hispania»

El joven historiador Joan Rodríguez organiza rutas por la Ciudad Condal en los que reivindica la profunda raigambre católica de la ciudad

La fachada de la Catedral de Barcelona es un festín de arcos, pináculos y rosetones coronado por un cimborrio cuyo cénit domina santa Elena: un festival arquitectónico que remite al gótico más espectacular… pero que se finalizó en 1913. «Un guía positivista te dirá que la fachada es falsa porque es neogótica, y se quedará allí, pero, ¿por qué escogieron este estilo? ¿Tal vez porque querían reivindicar sus raíces?», se pregunta el historiador Joan Rodríguez.

Este tipo de cuestiones son las que llevaron a este joven barcelonés a caer en la cuenta de que el modo en el que explican Barcelona muchos guías turísticos está cojo. «Ver la historia sin atender al espíritu te lleva a perderte lo esencial: la fe católica es la piedra angular de toda la historia de Barcelona, de Cataluña y de España», asegura Rodríguez, que atiende a El Debate para hablar del proyecto que ha puesto en marcha junto al sacerdote Francesc Xavier Vila, Santa Creu BCN.

«Queremos ofrecer a todo tipo de visitantes la posibilidad de ver la ciudad con otros ojos alejados de la mirada turística convencional», aseguran en la web de este proyecto, que ofrece recorridos turísticos por el Barrio Gótico, el Paseo de Gracia o el macizo de Montserrat atendiendo al hecho singular que ha marcado profundamente su historia: la fe cristiana. «Estamos en un mundo completamente vacío de espíritu, y creo que la gente está muy necesitada de espiritualidad», reflexiona Rodríguez.

Historia a pie de calle

Graduado en Historia y actualmente doctorando en historia moderna, con una investigación centrada en la Cataluña de los siglos XVI y XVII, Rodríguez descubrió el mundo de los tours turísticos en Italia. Durante un Erasmus en Siena, vivió un free tour en Roma que le marcó, y le abrió la mente a la posibilidad de hacerlo él también en su ciudad natal, como un modo de transmitir su pasión por la historia «a pie de calle», dice.

Tras dos años trabajando para una empresa como guía de free tours, este curso se ha lanzado a emprender por sí mismo, seguro de que hay hueco en el mercado barcelonés para un modo de explicar la historia que huya del materialismo histórico –la visión atea, heredada de Marx, de la historia como un relato trágico entre oprimidos y opresores– y del positivismo, que Rodríguez entiende también como la acumulación de datos inertes.

Joan Rodríguez, en uno de sus tours, frente a la Catedral de Barcelona

Joan Rodríguez, en uno de sus tours, frente a la Sagrada FamiliaSanta Creu BCN

Todo ello para explicar una Barcelona que, a juicio de Rodríguez, no se entiende sin su vinculación con la fe ni con el resto de España. «La gente –explica– se sorprende de que en Barcelona haya comunidades cristianas desde el siglo I, pero es que el litoral mediterráneo fue la primera zona de la península a la que llegaron los romanos… Cataluña, por tanto, fue el primer lugar del mundo en ser llamado ‘Hispania’»

Cataluña hispana

Para Rodríguez, tanto los independentistas como los nacionalistas españoles centristas cometen el mismo error cuando intentan mantener a Barcelona al margen de los acontecimientos más gloriosos de la historia de España. Un ejemplo, que usa en sus tours: «El primer encuentro oficial entre el Viejo Mundo y el Nuevo fue en Barcelona, ya que los primeros cinco indígenas americanos en bautizarse lo hicieron aquí, en la catedral», dice.

De hecho, considera que el pensamiento nacionalista imperante en Cataluña es una desviación del regionalismo catalanista de profunda raíz cristiana que llevó a Barcelona a vivir su tercera época dorada, en el siglo XIX –las dos anteriores serían la era romana y la Edad Media–. «La fe era el eje vertebrador de la diversidad regional de España: si la sacas y alimentas el regionalismo con marxismo y nacionalismo… se vuelve independentismo», explica.

Todo ello entre anécdotas de lo más revelador, como la célebre vela de armas inversa de san Ignacio de Loyola en Montserrat. En la propuesta de Rodríguez, el genial Antonio Gaudí merece un capítulo propio: «Él es un elemento muy importante para recuperar la fe, porque a Gaudí se acercan desde turistas o amantes del arte hasta estudiantes», señala, lamentando que a menudo se traslada una visión tergiversada del arquitecto.

«Hay guías oficiales diciendo que para los balcones de la Casa Batlló Gaudí se inspiró en las máscaras venecianas… pero él se inspiraba en tres cosas muy concretas: la liturgia, la Palabra y la naturaleza, y en la Casa Batlló se inspiró en Sant Jordi, que es el patrón de Cataluña», señala.

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