Carles Puigdemont, en una imagen de archivo

Carles Puigdemont, en una imagen de archivoGlòria Sánchez / Europa Press

El laberinto catalán

Puigdemont desespera: no encuentra un candidato de primer nivel para la alcaldía de Barcelona

Mientras, Bob Pop, cliente confeso de las saunas del suegro de Pedro Sánchez, ha formalizado su candidatura a las primeras de los Comunes–Sumar

Corren malos tiempos para Junts. Todas las encuestas muestran a los de Carles Puigdemont el camino de los infiernos, engullidos en gran medida por Aliança Catalana (AC), ese partido que –según su líder, Sílvia Orriols– dice en el parlamento autonómico lo que los votantes del Junts verbalizan en la comida familiar del domingo.

La demoscopia es tan esquiva con Junts que, a poco más de un año para las municipales, los de Puigdemont no encuentran a ninguna figura de primer nivel que quiera encabezar la candidatura del partido en Barcelona. Cabe recordar que, en la última convocatoria y de la mano de Xavier Trias, Junts ganó las elecciones en la segunda ciudad de España.

Los problemas de Junts no solo son de casting, sino también por el enfrentamiento entre el actual portavoz municipal de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, avalado por Trias, y Josep Rius, vicepresidente del partido, que cuenta con el apoyo de Puigdemont.

Josep Rius y Jordi Martí, en sendas imágenes de archivo

Josep Rius y Jordi Martí, en sendas imágenes de archivoEuropa Press

El problema es que ninguno de los dos es un candidato carismático, ni cuenta con un nivel de conocimiento mínimo para afrontar con garantías un proceso electoral en el que, por ahora, los únicos candidatos confirmados son el socialista Jaume Collboni, el popular Daniel Sirera y la republicana Elisenda Alamany.

Baile de nombres

La tormenta perfecta se ciñe sobre Junts en Barcelona al mezclarse la disputa interna entre Martí y Rius con los globos sonda a personalidades que, una tras otra, han rechazado la oferta. Este baile de nombres crea, además, malestar en el grupo municipal de Junts en el Ayuntamiento, dado que se considera que la búsqueda de talento externo supone un desprecio al trabajo que el actual grupo de concejales viene realizando.

El último que reconoció que había recibido una oferta del partido, en el que no milita, fue el expresidente autonómico Artur Mas, quien ya fue concejal en los años 80 y 90. Mas no cerró la puerta del todo a su regreso a la política, pero tampoco dijo que sí.

Otro nombre que ha salido a la palestra ha sido el de Tatxo Benet, exdirectivo de la productora Mediapro, que si bien nunca ha escondido su independentismo también ha mantenido postulados cercanos a la extrema izquierda.

Artur Mas, Tatxo Benet y Quim Forn han sido sondeados por Junts

Artur Mas, Tatxo Benet y Quim Forn han sido sondeados por JuntsEuropa Press

Desde Junts también se ha llamado a la puerta de Quim Forn, exconcejal y exconseller, condenado en el juicio del procés y actualmente abogado también en Mediapro, donde afirma estar cómodo y feliz trabajando alejado de la política.

Otro de los nombres de relumbrón sondeados ha sido Jaume Giró, exdirector de la fundación La Caixa y exconseller, que viene mostrándose muy crítico con la dirección del partido, hasta el punto de que abandono hace unos meses la ejecutiva y renunció a su escaño.

Entre los nombres que han sido tanteados también hay dos economistas de perfil muy distinto, pero ambos muy vinculados al FC Barcelona. Uno es el exdirector general del Banco de Sabadell y expresidente del Círculo de Economía, Jaume Guardiola, y el otro es el mediático y polémico Xavier Sala-Martín.

Ambos no parecen entusiasmados con la idea de ser la foto del cartel electoral de un partido que puede llegar a perder la mitad de los 11 concejales con los que actualmente cuenta para volver a magnitudes más parecidas a las de las elecciones de 2019 cuando logró solo 5.

Bob Pop y Ada Colau

Otro partido con malas expectativas electorales es el de Ada Colau, Barcelona en Comú. En este caso, la formación está inmersa en unas pintorescas primarias a las que concurre Bob Pop, quien en una autobiografía titulada Mansos es, casi en singular, el único cliente confeso de las saunas del ya fallecido yerno de Pedro Sánchez.

En su libro, el ahora aspirante a candidato a la alcaldía de Barcelona por el partido de la líder de la frustrada flotilla a Gaza hablaba de la Sauna Adán como ese lugar «donde los chaperos te follan por cuarenta euros» (sic).

El otro candidato a las primarias es el actual secretario de la mesa del congreso, el hispano-argentino reconvertido a militante de la extrema izquierda e independentista, Gerardo Pisarello. El hoy diputado en el grupo de Sumar ya fue concejal en 2015 y fue desplazado al congreso por sus problemas con otras dirigentes del entorno de Colau. También forma parte de un selecto y peculiar grupo de argentino afincados en Cataluña que han abrazado al separatismo.

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