Pedro Sánchez saluda a Su Majestad el Rey minutos antes de su huida de Paiporta el pasado 3 de noviembre
De la huida del barro de Sánchez a la reconstrucción de Mazón: ocho meses de relato distorsionado de la izquierda
La inacción de un Gobierno central sin Presupuestos y un presidente que no ha vuelto a pisar la zona cero de la dana contrastan con el plan de 2.300 millones de una Generalitat presente en las localidades más afectadas
Desde que el pasado 3 de noviembre el presidente del Gobierno huyó de Paiporta y dejó tirados a Sus Majestades los Reyes ante cientos de vecinos indignados por la ausencia de ayudas por la devastadora riada que arrasó la localidad valenciana, Pedro Sánchez ha evitado, literal y políticamente, el barro de la peor catástrofe natural que ha sufrido España en las últimas décadas, con un trágico balance de 228 muertos y unas pérdidas económicas multimillonarias.
En el relato distorsionado de la izquierda se obvia que el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, aguantó estoicamente el tipo, y ni abandonó a Don Felipe y a Doña Letizia en el momento más duro se su mandato ni a los valencianos, y por ende españoles, que estaban sufriendo las consecuencias de una trágica riada.
El PSOE trató de justificar la espantada de Sánchez en una suerte de contubernio de la extrema derecha que no fue tal. En Paiporta los que se manifestaron de forma espontánea ante las máximas autoridades del Estado eran muchos vecinos indignados, con la Generalitat y con el Gobierno. Sánchez optó por el coche oficial.
El jefe del Ejecutivo tampoco encontró hueco en su agenda para trasladarse a Valencia a dar el pésame a los familiar de las víctimas de la dana. Nadie le podía asegurar al cien por cien que no fuera a escuchar los improperios que sí acató Mazón, quien estuvo, como en Paiporta, al lado de los damnificados y de los Reyes.
En el relato de la izquierda nada importa la ausencia de Sánchez, como también carece de relevancia que el Gobierno socialista haya sido incapaz de presentar en una situación de emergencia un Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado que incluya inversiones específicas para la reconstrucción de la provincia de Valencia. Sánchez ha preferido evitar una derrota parlamentaria antes que poner negro sobre blanco los proyectos para la recuperación de la zona afectada.
El mismo día que Mazón aprobó los Presupuestos de la Generalitat, que incluyen una inversión superior a los 2.300 millones de euros destinados a proyectos para la recuperación tras la dana, Sánchez recurrió a la vieja treta política de la contraprogramación. Envió a la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, para que, a varios kilómetros de la zona cero de la dana y con unas víctimas previamente seleccionadas, anunciar un plan sin presupuestos y en algunos casos con obras con proyectos 'reciclados' de hace quince años.
Por contra, este viernes 27 de octubre, la Generalitat puso en marcha el cien por cien de la las líneas de Metrovalencia y la nueva estación de la localidad de Paiporta tras una inversión de 140 millones de euros. Cuando el pasado 18 de junio el propio Mazón realizó el viaje en pruebas para comprobar el buen estado de las infraestructuras recuperadas, la 'noticia' para medios de toda línea editorial fueron las 'protestas' contra el presidente del Gobierno valenciano, que se limitaron, conforme publicó El Debate, que se limitaron a ocho personas tras una pancarta encabezadas por un antiguo socialista enrolado en la actualidad en las filas de Podemos. Relato politizado de la izquierda que compra parte de la derecha.
El relato sobre la tragedia también pasa por alto que el PP ha citado a las asociaciones de víctimas a la comisión de investigación de la dana en las Cortes Valencianas y que Mazón se reunirá con las víctimas en la misma zona cero de la riada. Por contra, Sánchez se citó con los damnificados en la Delegación del Gobierno, no atendió a preguntas de los medios de comunicación y tampoco comparecerá en la comisión del Congreso gracias a los votos del PSOE y de Sumar, que le han exonerado de dar explicaciones sobre el papel desempeñado en la tragedia por el Ejecutivo, lo que ha provocado una crisis sin precedentes con sus socios parlamentarios de Compromís.
Nueva manifestación este domingo
Este domingo se cumplen nueve meses de la dana y el relato de la izquierda no cambia. Pese a que la última convocatoria para reclamar la dimisión de Mazón cayó hasta los niveles más bajos de asistencia con apenas 15.000 manifestantes, de acuerdo con los datos de la Delegación del Gobierno, y se convocó una huelga general que resultó fallida contra el presidente de la Generalitat, la historia volverá a repetirse este 29 de octubre.
Imagen de Mazón junto a Su Majestad el Rey tomada tras la huida de Sánchez de Paiporta
La izquierda que opte por no irse a la playa volverá a salir a las calles de Valencia por octava vez en busca de su minuto de gloria en los informativos y de un hueco en las portadas de la prensa afín. Al día siguiente, mientras Sánchez seguirá tratando de tramar el lunes la fórmula de esquivar los casos de corrupción que acorralan al PSOE y su Gobierno, Mazón presentará al detalle el plan de recuperación de Valencia. El relato de la izquierda, en caída libre en las encuestas, estará escrito de antemano diga lo que diga.