Foto de archivo de Diana Morant y José Muñoz antes de un acto del PSPV-PSOE
El PSOE utiliza su personación en la causa de la dana para llevar ante la jueza al candidato a suceder a Mazón
Del ya tan famoso como trágico «si necesitan ayuda, que la pidan» al homenaje a las víctimas de la dana del 2024 de octubre han pasado un año y unos pocos días. Sin embargo, y aunque los acontecimientos han ido cambiando y sucediéndose, cuando no precipitándose, hay aspectos que no han cambiado ni un simple ápice. Una de ellas es la actitud del PSPV en particular y del PSOE en general, con Pedro Sánchez a la cabeza y principal muñidor de la estrategia política al respecto.
En este caso, la vertiente política derivada del propio relato fabricado entre el nexo inquebrantable entre la sede de Ferraz y el Palacio de La Moncloa también tiene conexión con la vía judicial, ya que los socialistas llevan explotando y pretenden seguir explotando su personación en la causa penal que se instruye sobre la gestión política de la riada para su cálculo político y electoral.
Así, la acusación popular que representan ha logrado que la jueza instructora, Nuria Ruiz Tobarra, haya citado como testigo no solo al núcleo duro de Presidencia de la Generalitat de Carlos Mazón, sino también al portavoz del Partido Popular en las Cortes Valencianas y a quien no pocos ven como sucesor del ahora mandatario en funciones, Juanfran Pérez Llorca.
Judicialmente, es previsible que su comparecencia, aún con fecha a poner, no tenga mayor recorrido. No obstante, lo concerniente a la política es harina de otro costal. Sabedores de que, como escribió en su día Giovanni Sartori en Homo Videns, lo audiovisual, si no todo, es buena parte de la narrativa. Y el PSOE en ese terreno se mueve como pez en el agua.
Socialismo e independentismo catalán
Es por ello que no van a dejar de aprovechar la imagen de que Pérez Llorca, probablemente ya como presidente de la Generalitat, tenga que hacer el paseíllo, por mucho que vaya como testigo y no como investigado, minutos antes de verse con la jueza de Catarroja. Una vez Mazón ya ha dimitido y la oposición ha agotado ese comodín para sus intereses, la izquierda queda como desasistida como un pájaro sin alas. Así pues, no es ni mucho menos nada descartable que los insultos y los reproches vayan en dirección a Pérez Llorca.
Para esa misión, como viene siendo tendencia y dinámica, los socialistas no están solos, del mismo modo que no lo llevan estando. Sus compañías son más que conocidas, pero no por ello no merece la pena ser destacables. En las manifestaciones, en lo judicial y en lo político, socialismo e independentismo catalán van de la mano. Solo así se entiende el compadreo con entidades como Acció Cultural del País Valencià (ACPV).
Unos y otros pidieron la dimisión de Mazón y ahora, en clara maniobra de opinión sincronizada y una vez dimitido, lo que hacen es reclamar la salir de todo el Consell y unas elecciones anticipadas que tendrían lugar el 22 de marzo, es decir, ya pasadas las Fallas.
Sea el PSPV-PSOE solo o acompañado de sus satélites sociales y callejeros, lo cierto es que la personación como acusación puede ser un arma a favor de los socialistas a la hora de tener información del sumario, pero, a la par, un riesgo. No solo por las encuestas, que ya de por sí les dan en contra a la izquierda, sino también porque cargar las tintas contra alguien que no se Mazón puede ser del todo contraproducente. Diana Morant puede ser el gran ejemplo de esa hoja de ruta.