Imagen del acto celebrado este viernes en Valencia

Imagen del acto celebrado este viernes en ValenciaEl Debate

Una alianza impulsa la protección del 'petxinot' como depurador natural de La Albufera

El proyecto de la Fundación Oceanogràfic, la Fundación Aguas de Valencia y la Generalitat pone en valor el papel del molusco de agua dulce en el ecosistema desde la ciencia, la gestión del agua y el trabajo en red con el territorio

El 'petxinot' es un molusco de agua dulce que desempeña una labor «discreta» pero esencial como depurador natural de La Albufera de Valencia: solo un ejemplar adulto es capaz de filtrar 50 litros de agua al día, por lo que resultan esenciales para el equilibrio del ecosistema.

En el pasado, esta pequeña criatura abundaba en los humedales valencianos, e incluso las personas las transformaban en botones de nácar, pero la degradación del medio, la pérdida de calidad del agua y la presencia de especies invasoras ha ido mermando su población, de ciclo vital frágil, hasta ponerla en grave peligro de extinción. A ello se sumaron los daños de la dana en el parque y esta situación, por la importante tarea de esta náyade, supone una amenaza para toda La Albufera.

Por eso, la Fundación Oceanogràfic y la Fundación Aguas de Valencia, junto a la Generalitat, han firmado este viernes la Alianza por el 'petxinot' para la protección y recuperación de este animal, con líneas de actuación en colaboración con administraciones, agentes del territorio, asociaciones locales y el ámbito educativo.

Así lo han explicado este viernes el vicepresidente tercero y conseller de Merio Ambiente, Vicente Martínez Mus; la coordinadora de la Fundación Oceanogràfic, Beatriz Domínguez; la técnica de la Fundación Oceaogràfic Blanca Pérez y el experto del Centro Acuícola de El Palmar Jesús Hernández.

La presentación ha contado con la presencia de la presidenta de la Fundación Oceanogràfic, Celia Calabuig; la directora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Ana Ortell; directivos de la Fundación Aguas de Valencia encabezados por el CEO de Global Omnium, Dionisio García, así como representantes del Centro Acuícola de El Palmar, asociaciones locales del humedal, del sector educativo y agentes medioambientales.

Gracias a la nueva alianza, se darán más pasos en el trabajo de conservación de este animal. El Oceanogràfic albergará un laboratorio visible para que todas las personas visitantes puedan conocer a este importante molusco y ver con sus propios ojos los trabajos que se desarrollan para proteger la especie, ha explicado Domínguez.

Además, las fundaciones pondrán en marcha acciones de divulgación en los 13 municipios de La Albufera para que todos los vecinos del parque natural conozcan y protejan a este guardián de sus aguas.

La incorporación de la Fundación Aguas de Valencia al proyecto supone, según Martínez Mus, «un paso decisivo», al reforzar los recursos humanos y materiales y potenciar la divulgación y la concienciación social. «Conservar la biodiversidad no es solo una tarea técnica, es también una responsabilidad compartida», ha afirmado.

Martínez Mus ha subrayado que el 'petxinot' «es una especie pequeña y discreta, pero cumple una función esencial, ya que donde esta especie sobrevive, el ecosistema funciona, y donde desaparece, algo profundo se ha alterado». En definitiva, ha resaltado que «proteger una especie como el 'petxinot' es proteger una depuradora natural, la calidad del agua, la biodiversidad y el equilibrio de un espacio que es patrimonio de todos».

Martínez Mus ha explicado que, tras la dana del 29 de octubre, la Generalitat detectó un riesgo concreto para esta especie en el entorno de l'Albufera, uno de los pocos puntos de reproducción conocidos del 'petxinot' en la Comunitat Valenciana. «Nuestra respuesta fue inmediata y los técnicos del Centro Acuícola de El Palmar y de la Fundació Oceanogràfic actuaron con rapidez y coordinación», ha indicado.

Como resultado de esta actuación, se logró el rescate de más de 1.300 ejemplares, evitando la pérdida de una población esencial para la supervivencia de la especie. «Este rescate no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia de conservación del patrimonio natural basada en la anticipación, el rigor técnico y la cooperación entre instituciones», ha remarcado.

En palabras de la coordinadora de la Fundación Oceanogràfic, el 'petxinot' es de «las especies menos visibles, posiblemente menos carismáticas, pero de las más esenciales para el equilibrio de los ecosistemas».

Domínguez ha resaltado que este animal «es la posidonia de l'Albufera que sostiene el ecosistema desde abajo», pero ha advertido que el animal «prácticamente ha desaparecido del lago» y ahora su presencia se limita a zonas muy concretas de los canales y surgencias de agua (ullals).

Hace varias décadas, se documentaron densidades de entre 500 y 700 náyades por metro cuadrado en algunas zonas del humedal. Solo esa superficie era capaz de filtrar en un solo día un volumen de agua equivalente al de un camión cisterna. Además de esta labor, el 'petxinot' contribuye a estabilizar el sustrato, reduce la suspensión de sedimentos y facilita el asentamiento de otros organismos acuáticos, generando microhábitats que favorecen el aumento de la biodiversidad.

Domínguez ha explicado que, desde 2021, la Fundación Oceanogràfic trabaja de forma continuada con la Piscifactoría del Palmar, dependiente de la Generalitat, en programas de conservación de la especie. Una colaboración que ha permitido lograr con éxito su reproducción en condiciones controladas, y que abre la puerta a nuevas fases del proyecto.

El técnico del Centro Acuícola de El Palmar Jesús Hernández ha explicado que el 'petxinot' ha sido «históricamente muy importante en l'Albufera», pero cuya población también está presente en las marjales litorales desde el sur de Castellón y está muy ligada a los canales de riego tradicionales. Por este motivo, «es muy importante que los regantes estén presentes y se involucren en la conservación de esta especie».

Desde 2005, el Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000, a través del Centro Acuícola de El Palmar, realiza un seguimiento continuo de estas especies, un trabajo que desde 2017 se ha reforzado mediante el convenio con la Fundació Oceanogràfic.

Este esfuerzo se ha traducido en la creación de colonias 'ex situ' como medida de seguridad, el avance en la cría en cautividad y la mejora progresiva de los procesos científicos. Actualmente se mantienen alrededor de 200 juveniles de 'Unio mancus' con más de ocho meses de vida, lo cual es un gran logro si se tiene en cuenta la complejidad del ciclo reproductor de esta especie.

Así, la técnica Blanca Pérez ha detallado que uno de los mayores retos de toda esta labor de conservación es que el ciclo completo de reproducción de este animal es muy complejo. «Estas náyades necesitan de un hospedador intermediario para fijarse en sus aletas o bránqueas y realizar su primera metamorfosis antes de ser una almejita», ha explicado.

«Todos aquellos que vivimos y trabajamos alrededor de estas poblaciones tenemos que implicarnos en la protección de estas especies. Si una unidad de almeja adulta filtra 50 litros al día, ¿qué puede hacer una comunidad sana de cientos de individuos por nosotros? No solo protegemos una especie, al final estamos protegiendo un ecosistema completo», ha asegurado.

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