La empresa Edgewing, que une a Reino Unido, Italia y Japón, desarrolla un caza de combate de sexta generación
Ejército del Aire y del Espacio Tempest, el caza de sexta generación que tienta a Alemania: más furtivo y más conectado y control de drones
La posible incorporación de Alemania al Programa Global de Aviones de Combate (GCAP) ha vuelto a agitar el panorama de la aviación militar europea. El consejero delegado de la compañía italiana Leonardo, Lorenzo Mariani, ha señalado que Berlín podría integrarse en la iniciativa liderada por Italia, Reino Unido y Japón para desarrollar el futuro avión de combate de sexta generación conocido como Tempest.
Las declaraciones, recogidas por el Financial Times, llegan pocas semanas después del pinchazo del programa FCAS (Future Combat Air System), impulsado por Francia, Alemania y España. Según Mariani, la entrada alemana podría ralentizar inicialmente el desarrollo del proyecto, aunque aportaría ventajas industriales y tecnológicas a largo plazo.
El directivo recordó además la experiencia previa de colaboración entre Leonardo, BAE Systems y Airbus Defence and Space en el programa Eurofighter Typhoon, uno de los mayores éxitos de la industria aeronáutica militar europea.
Mientras tanto, la industria española ha cerrado filas. Airbus Defence and Space, Indra, ITP Aero, GMV, Oesía y Sener defendieron recientemente en un comunicado conjunto que España dispone de las capacidades tecnológicas e industriales necesarias para continuar desarrollando el sistema de combate aéreo de nueva generación con una entrada en servicio prevista en torno a 2040.
A diferencia de los cazas tradicionales, el Tempest no está concebido únicamente como una aeronave. Los socios del GCAP lo definen como un auténtico «sistema de sistemas» capaz de operar simultáneamente en los dominios aéreo, terrestre, marítimo, espacial y cibernético. El avión será el núcleo de una red de plataformas tripuladas y no tripuladas conectadas digitalmente entre sí.
Gráfico avión Tempest (Parte 1)
Gráfico avión Tempest (Parte 2)
Según la documentación oficial del programa, el futuro caza estará integrado en una arquitectura de combate en red basada en inteligencia artificial, supercomputación, sistemas avanzados de mando y control y enlaces de datos de alta velocidad resistentes a ciberataques. Todo ello permitirá compartir enormes cantidades de información en tiempo real entre aeronaves, satélites, sensores terrestres, buques y drones.
Inteligencia artificial y control de drones
Uno de los elementos más innovadores del Tempest será su capacidad para operar junto a aeronaves no tripuladas. El concepto prevé que el piloto pueda coordinar y dirigir enjambres de drones de combate o plataformas autónomas que actuarán como multiplicadores de fuerza durante la misión.
La inteligencia artificial desempeñará un papel central en la gestión del combate, ayudando a procesar información procedente de múltiples sensores y reduciendo la carga de trabajo del piloto. Los desarrolladores británicos han llegado incluso a estudiar sistemas de «copiloto virtual» capaces de asistir al aviador en determinadas fases de la misión.
Más furtivo y más conectado
Las imágenes conceptuales difundidas por GCAP muestran un avión bimotor de baja observabilidad radar, diseñado para penetrar en entornos altamente defendidos. Su configuración incorpora entradas de aire y elementos estructurales destinados a reducir las firmas radar e infrarroja.
El nuevo modelo presentado en el Salón Aeronáutico de Farnborough en 2024 reveló además un ala de mayor envergadura respecto a los diseños iniciales, una modificación orientada a mejorar la aerodinámica, la autonomía y la capacidad de carga del aparato.
El nuevo diseño del caza Tempest de sexta generación se mostró en el Salón Aeronáutico de Farnborough
Otra de sus características diferenciales será la enorme generación de energía eléctrica a bordo. Los socios industriales trabajan en una planta motriz de nueva generación capaz de proporcionar mucha más potencia eléctrica que los cazas actuales, requisito indispensable para alimentar radares avanzados, sensores de nueva generación y futuros sistemas de armas.
Entrada en servicio prevista para 2035
El programa GCAP tiene como objetivo que el Tempest entre en servicio en 2035 para sustituir progresivamente a los Eurofighter Typhoon de las fuerzas aéreas británica e italiana, mientras que Japón reemplazará parte de su flota de F-2. Los principales contratistas son BAE Systems, Leonardo y Mitsubishi Heavy Industries, integrados desde 2025 en la empresa conjunta Edgewing, creada específicamente para dirigir el desarrollo del sistema.