Recreación de la gesta de Martín Álvarez, el héroe español que dará nombre a un nuevo buque de la Armada

Recreación de la gesta de Martín Álvarez, el héroe español que dará nombre a un nuevo buque de la ArmadaEl Debate

Buque de Aprovisionamiento en Combate Martín Álvarez

La increíble historia del héroe que no se rindió y que da nombre al nuevo buque de la Armada

La Armada recuperará el nombre de Martín Álvarez para uno de sus buques. El nuevo Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC), que será construido por Navantia en Ferrol para sustituir al ‘Patiño’, llevará el nombre del granadero de Infantería de Marina cuya actuación durante el combate del cabo de San Vicente, en 1797, le convirtió en una de las figuras más reconocidas de la historia de la Armada.

La decisión responde a una petición que el senador del Partido Popular José Antonio Monago formuló en el Senado en 2021 para que se recuperase el nombre de Martín Álvarez en un buque de la Armada. Cinco años después, según ha comunicado el PP, la reivindicación se materializará con el futuro BAC.

La historia del militar extremeño se remonta a Montemolín (Badajoz), donde nació Martín Álvarez Galán. Según la reseña biográfica de la Real Academia de la Historia, era nieto por línea paterna de un sargento de Felipe V e hijo de Pedro Álvarez, carretero, y Benita Galán. Durante un tiempo ejerció el mismo oficio que su padre, pero quedó huérfano y se trasladó a Sevilla.

Allí, el 26 de abril de 1790, se alistó en el Real y Glorioso Cuerpo de Infantería de Marina. Fue destinado al 9.º Batallón y embarcó en el navío ‘Gallardo’, con el que participó en las operaciones de reconquista de las islas de San Pedro y San Antioco y en el bloqueo y toma de Tolón.

Su carrera continuó a bordo de distintos buques de la Armada. En 1794 pasó al ‘San Carlos’ y posteriormente embarcó en los navíos ‘Santa Ana’ y ‘Príncipe de Asturias’. El 1 de febrero de 1797 fue destinado al ‘San Nicolás de Bari’, un navío de 74 cañones mandado por el brigadier Tomás Geraldino. Fue a bordo de este buque donde protagonizó la acción que marcaría para siempre su nombre.

La última orden

El 14 de febrero de 1797, durante el combate del cabo de San Vicente contra la escuadra británica del almirante Jervis, el ‘San Nicolás de Bari’ quedó envuelto en el combate. Cuando su comandante se encontraba moribundo, Martín Álvarez recibió la última orden: no rendirse mientras quedara un hombre con vida.

La resistencia del granadero se concentró en torno a la bandera del buque. Cuando los británicos abordaron el navío, los hombres de la Royal Navy trataron de conseguir que entregara la enseña como señal de rendición. Álvarez se negó. La Real Academia de la Historia recoge que, rodeado de enemigos, el granadero dio el alto y desenvainó su sable para defender la bandera. El sargento mayor Norris intentó subir por la escalerilla y recibió un golpe de sable que le causó la muerte. El arma quedó clavada en uno de los mamparos y Álvarez, al no poder recuperarla, utilizó entonces su fusil como arma de combate.

La lucha continuó hasta que una descarga acabó con su resistencia. Cayó gravemente herido, en medio de un charco de sangre. Los británicos lo dieron por muerto y, cuando iban a arrojar su cuerpo por la borda, comprobaron que aún conservaba un hálito de vida. Fue entonces cuando intervino Horacio Nelson, que había participado en el abordaje. Según la reseña de la Real Academia de la Historia, ordenó que el herido fuese llevado al hospital de Lagos, en Portugal, envuelto en la misma bandera que había defendido.

Martín Álvarez sobrevivió. Una vez restablecido, fue liberado y regresó a España, donde volvió a presentarse en su batallón. Su actuación había llegado hasta la Corte y el Rey reconoció su comportamiento con el empleo de cabo primero, pese a que todavía era analfabeto, además de concederle una distinción y una pensión vitalicia.

Su historia, sin embargo, no terminó con aquella batalla. Posteriormente embarcó en el ‘Purísima Concepción’, con el que llegó al puerto francés de Brest. Allí murió como consecuencia de una mala caída.

El Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) Patiño (A-14) de la Armada española

El Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) Patiño (A-14) de la Armada españolaArmada

Su memoria quedó vinculada oficialmente a la Armada décadas después de su muerte. La Real Orden de 12 de diciembre de 1848 dispuso que hubiera permanentemente en la Marina de guerra un buque denominado ‘Martín Álvarez’. Desde entonces, varios buques han llevado ese nombre, aunque la tradición no se mantuvo de forma continuada.

Precisamente esa circunstancia fue la que motivó la iniciativa parlamentaria impulsada por el senador José Antonio Monago en 2021. El PP recuerda que cinco buques de la Armada habían llevado anteriormente el nombre de Martín Álvarez, pero que cuando se presentó la moción ninguno de ellos permanecía en servicio.

El senador 'popular' José Antonio Monago

El senador 'popular' José Antonio Monago

La propuesta instaba al Gobierno a designar un nuevo buque con el nombre del héroe extremeño. Ahora, según el anuncio del PP, esa petición será atendida mediante el nuevo Buque de Aprovisionamiento en Combate que construirá Navantia en Ferrol y que sustituirá al ‘Patiño’.

La recuperación del nombre tiene además una dimensión simbólica para la Infantería de Marina. Martín Álvarez se convirtió en un referente histórico de la defensa de la bandera y del comportamiento de las tropas españolas en combate, hasta el punto de que su figura ha permanecido vinculada a la tradición militar española durante más de dos siglos.

Su memoria también ha dejado huellas fuera de España. Su sable se conserva en el Museo Naval de Londres y en Gibraltar permanece un cañón con una placa que recuerda su actuación y la del ‘San Nicolás de Bari’. En 1936, además, su localidad natal erigió un monumento en su memoria utilizando el metal procedente de antiguos cañones navales.

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