Vista de la puesta del sol, a 8 de abril de 2024, en El Porriño, La Coruña, Galicia

La localidad gallega con la única boca de metro de GaliciaEuropa Press

Esta es la localidad gallega con la única boca de metro de toda Galicia: la conecta con Madrid

Entre dólmenes milenarios, castros celtas y pazos escondidos entre los bosques, la comunidad gallega también guarda un secreto que pocos conocen

Galicia es una tierra que no deja de sorprender. A veces por sus tradiciones milenarias y otras por curiosidades que la conectan con lugares insospechados.

En una comunidad donde los trenes siguen llegando tarde y las conexiones con Madrid son motivo de debate constante, hay una historia que parece escrita con ironía. Galicia, tierra de vías inacabadas y promesas ferroviarias que se eternizan, guarda en uno de sus rincones un símbolo insólito: la única boca de metro de toda la comunidad. Un vestigio tan sorprendente como real que, lejos de conducir a un suburbano gallego, conecta directamente con la capital de España.

Solo una villa gallega puede presumir de este privilegio: un lugar donde la piedra de su entorno acabó moldeando la imagen del transporte más emblemático de Madrid.

Una obra del porriñés Antonio Palacios

En el corazón de Porriño (Pontevedra) se encuentra el templete original del Metro de Gran Vía, diseñado por el arquitecto local Antonio Palacios, uno de los grandes nombres de la arquitectura española del siglo XX.

La estructura, construida en granito porriñés, presidió durante medio siglo la entrada a la estación madrileña antes de ser trasladada a Galicia, donde hoy se conserva como un símbolo de identidad y orgullo local.

El Templete de Porriño

El Templete de PorriñoArchivo imágenes Porriño

Palacios, nacido en esta villa del Louro, fue el responsable de dar forma a los primeros accesos, estaciones y al propio logotipo del Metro de Madrid, inaugurado en 1919 por el rey Alfonso XIII.

El prestigioso arquitecto supo combinar monumentalidad y funcionalidad en un momento en el que las ciudades se reinventaban. La modernización del transporte público trajo consigo nuevos retos estéticos, y el gallego fue clave para que el Metro de Madrid, el más antiguo de España, naciera con una identidad propia.

Entre todos destacó el templete de la Red de San Luis, en plena Gran Vía. Allí, la piedra gallega se alzó como símbolo de modernidad hasta 1970, cuando las obras de ampliación del suburbano obligaron a desmontarlo.

La Compañía del Metropolitano de Madrid decidió entonces donar el templete al Ayuntamiento de Porriño, la tierra natal de Palacios. Así, la monumental estructura de granito regresó al lugar del que había salido la piedra con la que fue tallada.

Desde entonces, el templete luce como un homenaje a su creador y como una curiosidad al ser la única boca de metro de toda Galicia.

Y así, en una comunidad sin metro, Galicia puede presumir de tener una boca original del suburbano madrileño. Un monumento que conecta dos mundos, el de la villa que vio nacer al arquitecto y el de la capital que lo consagró.

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