Un castillo con mucha historia

Un castillo con mucha historiaDeputación de Orense

El castillo que querrás visitar en Galicia: un pasado marcado por la historia de una traición

Estas construcciones son testigos silenciosos de la identidad gallega, reflejando siglos de tradición, cultura y poder feudal

Galicia conserva un notable patrimonio fortificado que permite reconstruir algunos de los episodios más significativos de su historia medieval. Sus castillos, situados en enclaves estratégicos, fueron puntos clave en la defensa del territorio y también escenarios donde se desarrollaron tensiones políticas, alianzas entre linajes nobles y conflictos sociales que marcaron la evolución de la región.

Estas construcciones actúan como testigos silenciosos de la identidad gallega, reflejando siglos de tradición, cultura y poder feudal. Entre ellas destaca una fortaleza cuyo pasado, especialmente intenso, conserva entre sus muros el relato de una traición.

Entre ríos, viñedos y siglos de historia

Nos referimos al Castillo de Ribadavia, también conocido como Castillo de los Dioses Sarmiento, que se alza sobre un promontorio que domina la confluencia de los ríos Avia y Miño. Su ubicación estratégica lo convirtió en un punto clave para controlar la zona y proteger las tierras fértiles del Ribeiro.

En 1164, el rey Fernando II otorgó a Ribadavia el fuero de villa, y en 1375 Enrique II de Castilla concedió el señorío a don Pedro Ruiz Sarmiento, iniciándose la construcción de la fortaleza tal como la conocemos.

A lo largo de los siglos, sus muros se reforzaron con torres de vigilancia, cubos defensivos y puertas como la Puerta de la Cerca, la Puerta Nueva y la Puerta Falsa.

Durante siglos, la fortaleza fue residencia de la familia Sarmiento, los Condes de Ribadavia, hasta el siglo XVII. Sus interiores albergaban patios, columnas, escalinatas y escudos heráldicos que narraban las alianzas y matrimonios de la nobleza gallega. Aunque con el tiempo los Condes se trasladaron a un palacio urbano en la Plaza Mayor, el castillo nunca dejó de ser un símbolo de poder y presencia cultural.

Hoy, su patio se ha transformado en un auditorio al aire libre que acoge la Muestra Internacional de Teatro de Ribadavia y la Festa da Istoria, dos citas que recuperan el esplendor medieval mediante trajes de época, mercados y recreaciones históricas.

Además, la fortaleza funciona como un auténtico mirador, desde sus alturas se divisan los viñedos del Ribeiro, el casco histórico de Ribadavia y el paisaje natural del valle del Avia.

Una historia de injusticia y valentía

Entre las leyendas más recordadas del castillo está la de María Pimentel de Castro, una noble del siglo XV que fue injustamente confinada en sus torres. Se casó con Bernardino Pérez Sarmiento, primer Conde de Ribadavia, quien más tarde alegó estar comprometido con Teresa de Zúñiga, hermana del duque de Béjar.

María se enfrentó a esta injusticia llevando su caso ante los Reyes Católicos, logrando que el matrimonio fuera declarado nulo por coacción. Su historia es un símbolo de resistencia, justicia y coraje, recordando que incluso en tiempos de opresión, hubo quienes defendieron sus derechos frente al poder.

Actualmente, el Castillo de Ribadavia forma parte destacada de la oferta cultural y turística del Ribeiro, integrando patrimonio, divulgación y actividades culturales. Su visita ofrece una aproximación clara al papel que desempeñaron estas fortalezas en la historia gallega y a su relevancia en la identidad del territorio.

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