Parque de Carbones de As Pontes
As Pontes se atrinchera en el Ayuntamiento para frenar el derribo de la antigua central térmica
La Asociación do Patrimonio Industrial de As Pontes inicia una protesta indefinida en la casa consistorial tras el inminente derribo de las torres de refrigeración
As Pontes fue durante décadas uno de los motores energéticos de España, haciéndose cargo de casi el 6 % de la demanda nacional gracias a la central térmica de Endesa. En funcionamiento desde 1976, la planta representó durante casi medio siglo el auge del potencial industrial gallego hasta que, en 2024, el Gobierno autorizó su cierre definitivo.
Hoy, el municipio de La Coruña lucha no solo por sobrevivir al impacto económico, social y laboral derivado del cierre —que ha golpeado con dureza a toda la comarca de Ferrolterra—, sino también por tratar de salvar unas algunas de las instalaciones de incalculable valor industrial, histórico y simbólico.
Después de que luchasen por salvar sin éxito el Parque de Carbones de la antigua central térmica, la Asociación do Patrimonio Industrial de As Pontes ha iniciado en la mañana de este miércoles un encierro indefinido en el Ayuntamiento para frenar la inminente demolición de las icónicas torres de refrigeración.
El colectivo exigie la paralización de los derribos en marcha y el cumplimiento estricto de los acuerdos institucionales fijados para la conservación del complejo.
A través de un manifiesto, la entidad ha recordado que los organismos expertos coincidieron en que la protección oficial debía ir más allá de la histórica chimenea del municipio —la más alta de España gracias a sus 356 metros de altura y 60.000 toneladas de hormigón—.
El propio Ayuntamiento asumió este compromiso en un acuerdo alcanzado el 23 de septiembre de 2024. Posteriormente, el 29 de julio de 2025, el pleno municipal aprobó por unanimidad impulsar una modificación puntual de la ordenanza de uso industrial, solicitar un estudio técnico sobre los posibles usos futuros del complejo y requerir a Endesa la adaptación de su calendario de desmantelamiento.
Sin embargo, pese a los acuerdos alcanzados, la Asociación do Patrimonio Industrial denuncia que se llevó a cabo el derribo del Parque de Carbones «sin previo aviso» y considera que esta actuación vulneró el acuerdo plenario aprobado por unanimidad, al tiempo que critica la falta de información durante el proceso.
Exigencias
La indignación social ha tocado techo ahora ante los planes de la eléctrica, que pretende demoler las emblemáticas torres de refrigeración a finales de este mismo mes de julio. Por esta razón, el colectivo ha decidido atrincherarse en el consistorio pontés.
Entre sus peticiones figura acelerar la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la chimenea y de su entorno protegido; elaborar de forma inmediata el estudio previo sobre el futuro de las instalaciones acordado por el pleno municipal y, en caso de no estar concluido, paralizar al menos el derribo de dos torres de refrigeración; y constituir un equipo científico multidisciplinar integrado por especialistas en patrimonio industrial, universidades y administraciones públicas.