Puerta del cine Fuenseca
El Ayuntamiento de Córdoba propone fórmulas para proteger los cines de verano con diversos usos
Torrico no descarta la actividad cinematográfica aunque sujeta a determinadas condiciones
El gobierno municipal ha decidido no tirar la toalla en la polémica que actualmente envuelve a los cines de verano. Para ello, ha decidido proponer al resto de grupos políticos que componen la Corporación municipal una declaración institucional que sale en defensa de estos recintos, aunque no desde su actividad tradicional, el cine, sino considerados como elementos con «un especial interés como potenciales espacios libres históricos, islas verdes urbanas y refugios climáticos de proximidad».
El portavoz del PP, Miguel Ángel Torrico, tampoco ha señalado una fórmula concreta para hacerse con los cines Fuenseca, Delicias y Olimpia. En esta declaración institucional no se decanta por ninguna en concreto y pone sobre la mesa «explorar soluciones de conservación, cesión, alquiler, compra, programación pública o gestión compartida», aunque no se descarta «estudiar la incorporación progresiva de los recintos prioritarios al patrimonio público municipal mediante negociación y adquisición voluntaria, cuando exista interés general, disponibilidad presupuestaria y viabilidad técnica».
El Ayuntamiento siempre tendrá en la manga la carta de la expropiación, que, por ahora, no es viable. Aunque los cines están protegidos en el PGOU desde 2001 como equipamiento deportivo, es necesario ahora, como ha comentado Torrico, que el futuro Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) los incorpore «dentro de una estrategia específica de espacios libres históricos, islas verdes y refugios climáticos de interés cultural y ambiental, integrada en el modelo de ciudad y en la infraestructura verde municipal». Entonces sería aplicable la expropiación «por razón de utilidad pública o interés social».
A día de hoy los cines Fuenseca, Delicias y Olimpia están cerrados al carecer de licencia de actividad. El único que está activo este verano es el Coliseo de San Andrés, que cumple con todos los requisitos y que está gestionado por una empresa de Baena.
¿Habrá cine? Sí, pero...
De una forma o de otra, lo que sí ha dejado claro el portavoz del gobierno municipal es que la actividad como cines de verano no volverá como se ha conocido hasta ahora. Si el Ayuntamiento, de un modo u otro, se hace con la gestión de estos recintos, la proyección cinematográfica será un «uso cultural compatible, estacional y complementario, junto con otras actividades de interés general tales como teatro, música, exposiciones, actividades vecinales, programación educativa, deporte ligero, acciones sociales y eventos culturales».
El portavoz del gobierno local ha dejado claro que «no podemos garantizar desde lo público la rentabilidad de un negocio privado» y como ejemplo ha recordado el intento de Cecosam, bajo la presidencia de la socialista Mar Téllez, de construir un tanatorio municipal en el cementerio de San Rafael y que finalmente fue tumbado por los tribunales al entender que entraba en competencia con el sector privado.
Este documento, que Torrico espera que se enriquezca con las aportaciones de la oposición, contempla también la elaboración de un inventario y diagnóstico técnico de los antiguos cines de verano, que deberá estar antes de final de año, y que recoja su situación urbanística, titularidad y régimen de protección existente, su estado de conservación y los elementos característicos que deben ser preservados; su valor ambiental, climático, paisajístico, social y cultura, así como las posibilidades de incorporación de arbolado vegetación, sombra, pavimentos permeables, puntos de estancia y otras soluciones de adaptación climática. Por último, también figurarán «las posibles fórmulas de gestión, obtención pública o colaboración con la propiedad que resulven viables».