Los pasajeros se van acumulando nuevamente en la estación
El servicio ferroviario en Córdoba acumula más de una decena de incidencias en lo que va de año
Junto al accidente de Adamuz, el más grave, en estos meses se acumulan averías de maquinaria, en los sistemas de desvíos o robos de cable
La estación de AVE de Córdoba no es ajena, en absoluto, a las incidencias ferroviarias de todo tipo, ya sea en alta velocidad, media distancia o cercanías. No hay nada nuevo. Los pasajeros que usan el tren a diario para ir a trabajar a Sevilla bien saben de retrasos, vagones a rebosar, fallos en el aire acondicionado o cambios de última hora. Están organizados en plataformas donde a través de las redes sociales dejan constancia de un calvario vivido prácticamente día a día y que deja su huella tanto en quien cae en depresión como en quien pierde el trabajo por retrasos acumulados.
Con este paisaje tan cotidiano para los pasajeros habituales ya había declarado el ministro de Transportes, Óscar Puente, que «el tren vive en España el mejor momento de su historia». Desde que la pronunció, en octubre de 2024, se la recordaron a menudo cada vez que surgía en la red ferroviaria un incidente de cualquier tipo.
Nadie esperaba que todo esto diera un giro trágico en la tarde del 18 de enero, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron en las inmediaciones de Adamuz con el trágico balance de 46 fallecidos. Este siniestro, del que aún no se han esclarecido las causas, era el primero de una docena de menor cuantía que se sucederían en el primer semestre de este año y que afectarían gravemente a las comunicaciones ferroviarias de la capital cordobesa.
Los perjuicios, según Exceltur
A partir del accidente de Adamuz se han ido encadenando percances no sólo en la provincia sino en otras limítrofes que afectan directamente a la línea por la que circulan los trenes que tienen parada en Córdoba. Más allá de los perjuicios causados individualmente, y de las percepciones de cada uno, el estudio de Exceltur refleja que Córdoba ha sido la ciudad más perjudicada de Andalucía por culpa de la situación ferroviaria, con una caída de la rentabilidad en el sector hotelero del 5,3 por ciento.
Córdoba, y el resto de Andalucía, estuvo incomunicada con el resto de España durante un mes a causa del accidente de Adamuz, con las consiguientes molestias para los viajeros y las graves consecuencias para distintos sectores económicos. El día en que se reanudaba el servicio, el 17 de febrero, la vía de alta velocidad volvía a hacer de las suyas. Ese día quedó parado un tren con 320 pasajeros en el mismo lugar del accidente mortal de un mes antes. La causa era unas piezas sueltas en la catenaria y el viaje, de nuevo, volvió a llegar con retraso a su destino.
Incomunicados con Málaga
A los pocos días del accidente de Adamuz se desencadenó un tren de borrascas que duró casi un mes. Estas fuertes y constantes lluvias produjeron daños en el trazado ferroviario en diferentes puntos. Un desprendimiento de tierras en Álora suspendió la circulación entre Málaga y Antequera, perjudicando también a Córdoba. Este tramo estuvo cortado del 4 de febrero al 20 abril en que se reanudó el servicio, justo en la víspera del inicio de la campaña electoral.
En estas fechas, la borrasca Leonardo también afecto a la comunicación ferroviaria con Jaén que se sustituyó por una conexión por carretera en autobús y que se espera que no vuelva la normalidad hasta final de 2027, ya que se están realizando diversas obras de mejora en el trazado.
Por si fuera poco, del 9 al 11 de febrero se vivió una huelga convocada por sindicatos ante la pasividad del Ministerio de Transportes para recuperar los estándares de calidad en el servicio. Aunque esta protesta ocasionó también perjuicios a los pasajeros, muchos de ellos se solidarizaron con los huelguistas al ver lógicas las razones por las que convocaron el paro.
Incidencias y robos de cable
La estación de Córdoba volvió a vivir en la mañana del 18 de marzo escenas de retrasos en la llegada o salida de los trenes. En esta ocasión, la causa era «una incidencias en los sistemas de señalización», como reconoció Adif, lo que de nuevo provocó colas de pasajeros para reclamar, anular o cambiar su billete.
Los retraso volvieron en abril. El día 20, en plena hora punta, a las 08:00, una maquinaria de vía averiada provocó que la circulación se demorara considerablemente, hasta los 40 minutos, en algunos casos, después de que en la víspera otra avería, en este caso en la provincia de Toledo, hiciera perder la puntualidad a varios trenes.
Cuando todo parecía aparentemente volver a la normalidad, otra incidencia volvía a causar considerables molestias a los pasajeros. En este caso, ocurrido el 26 de mayo, con la caída de un cable de media tensión en la vía, en la localidad sevillana de La Rinconada que afectó a 800 pasajeros y al día siguiente, a las 07:45, se volvía a suspender la circulación por una incidencia en los sistemas de desvíos a la altura de la localidad de Almodóvar del Río.
El pasado mes de junio tampoco ha quedado libre de percances. Un robo de cable entre la localidad toledana de Urda y la de Malagón en Ciudad Real ocurrido el día 24 afectó gravemente a la circulación en el corredor ferroviario que une Andalucía con la capital de España.