Xavi Sintes pierde el duelo con Miguel de la Fuente que termina en el 1-0

Xavi Sintes pierde el duelo con Miguel de la Fuente que termina en el 1-0La Liga

La fragilidad defensiva vuelve a escena a la hora de la verdad

En las últimas dos salidas, el Córdoba encajó cinco goles

«De los últimos cinco goles, cuatro eran evitables». Este análisis tan corto al igual que tajante fue el que hizo Iván Ania tras el partido en Ceuta. La sensación que queda, además de haber perdido dos partidos y la posibilidad de pisar el play off, es la fragilidad defensiva que ha sostenido el equipo en el crecimiento continuo expuesto en los últimos meses, donde se llegó a sumar 6 victorias en 7 partidos.

En ese análisis, es cierto que las derrotas han llegado en, quizá, dos de los campos más difíciles de la categoría, como son el UD Almería Stadium y el Alfonso Murube, además, con cuatro días de margen. Dos contextos de máxima exigencia, ante rivales diseñados para pelear por lo mismo y en escenarios donde cualquier error se paga. Pero más allá del potencial del adversario, lo que ha dolido en el seno blanquiverde no es tanto el resultado como la forma. Porque los goles encajados no fueron fruto de un vendaval incontrolable, sino de acciones puntuales mal defendidas: pérdidas evitables, desajustes en centros laterales y falta de contundencia en el área propia.

El Córdoba había construido su escalada desde la fiabilidad atrás. No necesitaba dominar todos los registros para competir; le bastaba con ser sólido, minimizar concesiones y aprovechar su talento en tres cuartos. Durante ese tramo de seis victorias en siete encuentros, el equipo supo madurar los partidos, jugar con el marcador y mostrarse firme en los momentos de sufrimiento. Esa identidad, reconocible y eficaz, es la que se ha visto resquebrajada en las dos últimas jornadas lejos de El Arcángel.

Además, el calendario no ha dado tregua. Dos desplazamientos consecutivos, escaso margen de recuperación y un peaje físico evidente en varios tramos de ambos encuentros. Sin embargo, el propio técnico incidía en que la cuestión no era de piernas, sino de concentración y toma de decisiones. Cuando la temporada entra en su recta decisiva, cada detalle adquiere un peso específico mayor. Y el Córdoba, que había hecho de la atención competitiva una bandera, ha concedido demasiado en momentos clave.

Con todo, el margen sigue existiendo. La clasificación continúa apretada y el equipo ha demostrado durante meses que tiene argumentos para mirar arriba. La duda ahora es si será capaz de recuperar esa fiabilidad defensiva que le permitió crecer sin hacer ruido. Porque en la hora de la verdad, cuando el play off deja de ser una ilusión para convertirse en un objetivo tangible, la diferencia entre estar dentro o quedarse a las puertas suele estar en el área propia. Y ahí, el Córdoba necesita volver a ser el de hace apenas unas semanas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas