Tratamiento lengua azul (Foto de archivo)

Tratamiento lengua azul (Foto de archivo)ASAJA

Los ganaderos de Córdoba temen un repunte de la lengua azul en los próximos meses

El sector denuncia que el paso de la vacunación de obligatoria a voluntaria dejó a muchas explotaciones sin protección, mientras la Junta anuncia subvenciones y pide activar la PAC para articular ayudas

La lengua azul ha golpeado con dureza a la provincia de Córdoba y mantiene la inquietud en el campo ante los repuntes previstos para septiembre y octubre, meses de condiciones idóneas para la propagación del mosquito. En la comarca de Los Pedroches, la mortalidad alcanza en algunos rebaños hasta un 15 %, con un impacto añadido de abortos y fetos inviables que aún está por cuantificar.

Uno de los factores que explican la extensión de la enfermedad es el cambio normativo que convirtió la vacunación en voluntaria. Manuel Rubio, delegado de Asaja en Los Pedroches, considera que «ha sido negativo, porque la gente se olvida un poco de vacunar. Aquí estábamos protegidos contra el 1, 3 y 4, pero no había vacunas disponibles del 8 y muchas explotaciones se quedaron desprotegidas». En la misma línea, el presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, fue tajante en una entrevista reciente en este periódico: «Durante años, la vacunación era obligatoria y los ganaderos lo asumieron. De la noche a la mañana pasó a ser voluntaria y, cuando algunos quisieron vacunar, no había dosis disponibles. La Administración culpó a los ganaderos por no haber vacunado, pero la realidad es que nunca se explicó que el cambio respondía a que dejaba de subvencionarse, no a que hubiera dejado de ser necesaria».

El delegado territorial de Agricultura, Francisco Acosta, reconoce que el serotipo 8 es el que «ha entrado fuerte este año y ha pillado a la ganadería sin vacunar», aunque asegura que en la actualidad sí hay dosis disponibles a través de las asociaciones de defensa sanitaria ganadera. La Junta subvenciona el 50 % tanto del coste de la vacuna como de la aplicación veterinaria y anima a los ganaderos a aprovechar la calma de las últimas semanas para inmunizar a sus rebaños.

La información a los profesionales es otro de los reproches. Rubio cree que «no tanto una falta de coordinación, pero sí de información más constante y repetitiva» hubiera evitado cierta relajación. Acosta defiende, en cambio, que desde marzo se celebraron jornadas técnicas en Los Pedroches y en la feria agroganadera de Pozoblanco, además de encuentros con ADS y oficinas comarcales para insistir en la importancia de la prevención.

En cuanto a las pérdidas, Rubio subraya que la mortalidad se suma a los abortos y a posibles malformaciones que se detectarán en la paridera de otoño. Acosta confirma que la Consejería ha pedido al Ministerio la activación del plan de emergencia de la PAC, como ya se hizo en 2024, para habilitar fondos extraordinarios que permitan compensar al sector. «Cuando tengamos la foto real de la campaña podremos concretar las medidas reales junto al sector», asegura.

Mientras tanto, los ganaderos refuerzan la prevención con desinsectación y tratamientos paliativos en los animales afectados. El temor a un repunte en las próximas semanas se combina con una sensación de desamparo. Como resume Adell, «hemos tenido un problema sanitario muy grave y no se puede responsabilizar a los ganaderos cuando las reglas del juego cambiaron de un día para otro».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas