Relinchos
«El sueño es ver a las Caballerizas Reales de nuevo convertidas en un exponente de su glorioso pasado, y en un motor de desarrollo de cara al futuro»
Los estudiantes de nuestra prestigiosa Facultad de Veterinaria cuando analizan las diversas formas de comunicarse los caballos, ven que el relincho es una de ellas. Lo emiten cuando se sienten separados y a modo de saludo, pareciendo que es importante para mantener la cohesión del grupo y el contacto de la yegua con su potro.
Ya en el 1995 y tras la agresión sufrida por el sector ecuestre, en el Patronato Municipal de Deportes al valorarse la gestión de sus primeros 100 días, publiqué un artículo cuyo encabezamiento era 'La Hípica al servicio de la ciudad'. En él, comenzaba pidiendo que el sector hípico, no fuera motivo de disputa partidista y que por el contrario colaborara al prestigio y engrandecimiento de nuestra ciudad.
Desde entonces y sin interrupción, la incipiente entonces Asociación Córdoba Ecuestre ha venido cumpliendo con creces, aquellas aspiraciones. ¡La Hípica al servicio de nuestra ciudad!
¡Gracias, Rafael Blanco! ¡Gracias, Javier Gómez! por demostrarnos que con tan solo «entreabiertas» las puertas de las Caballerizas Reales, y con un bonito espectáculo, continuador del de 'Caballos y Patios' de don Luis Mahíllo, de los de 'El esplendor de los Omeyas' y el de 'Desde la cara oculta de la luna' de don Javier Vilches, hasta el actual 'Pasión y duende del caballo Andaluz', dirigido por don Manuel Morejón, se puede mantener, parcialmente vivo, el grandioso legado ecuestre de nuestra ciudad.
Junto a ellos un nutrido e incansable grupo de investigadores e historiadores: don Juan Carlos Altamirano, don Eduardo Agüera Carmona, don Juan Aranda Doncel, don Juan Carpio Elías, don Ángel María Ruiz Gálvez, don Javier Rodríguez Alcaide o don José Luis López Rivero han venido rescatando de nuestros archivos y bibliotecas, el semioculto legado de Caballerizas Reales, en donde los caballos tienen «hasta una catedral».
Estos, unidos a las palabras pronunciadas, en el quizás primer acto celebrado con caballos, en las Caballerizas Reales allá por el año 1998, por un popular y cercano, concejal don Ricardo Rojas Peinado, de nuestro entonces, Excmo. Ayuntamiento, “El gran reto que tienen las Caballerizas Reales es darles contenido con los caballos". ¡Cuánta razón tenía! ¡Cuánta razón tiene!, han mantenido en mí la esperanza de ver instaladas en ellas un sueño. Y a modo de relinchos, he venido publicando artículos y conferencias, exponiendo en ellas la importancia del legado ecuestre y la forma de darle luz en ellas.
Pero, ¿qué luz, qué uso pueden tener estas Caballerizas Reales «nuestras», que no sea su propia luz, la que irradia su historia y la de los caballos para las que fueron creadas? Pues miren ustedes, decía en uno de esos artículos, «Depende». ¿De qué?, intuyo que vuestra curiosidad pregunta, pues de algo muy complicado y sencillo a la vez, en este caso de la cultura ecuestre que tengan los ciudadanos y los responsables de ponerlas en valor.
Las Caballerizas Reales. La gloria del caballo
En el último de esos artículos, publicado en el 2024 tras el anuncio de instalar en Caballerizas Reales un museo de arte contemporáneo, decía «un proyecto», el del museo de arte contemporáneo; «un sueño», el del legado cultural ecuestre que gravita sobre nuestra ciudad. Ambos dignos de llevarse a cabo y de hacerse realidad.
«Dos espacios», uno, entre otros, el C3A, espectacular edificio, creado específicamente para la creación y museo de arte contemporáneo. Otro, las Caballerizas Reales de Córdoba, espectacular edificio, también, creado específicamente por el Rey Felipe II como lugar de aposento para los caballos padres que formarían la «nueva raza», la del caballo español.
El sueño es ver a las Caballerizas Reales de nuevo convertidas en un exponente de su glorioso pasado, y en un motor de desarrollo de cara al futuro. Pongamos el Museo del Caballo Español, donde contar la historia del edificio, su origen, su construcción; las dehesas, su ubicación, planos. Donde mostrar en vivo el caballo conseguido, caballos y ganaderías emblemáticas con sus triunfos conseguidos, sus cuadras y donde mostrar su 'Pasión y duende', un espectáculo.
Pongamos también la Sala de los Caballerizos, donde celebrar conferencias, sesiones de congresos o donde las distintas facultades de la Universidad presenten, en un marco inigualable, el resultado de sus estudios o investigaciones sobre lo ecuestre.
Pongamos el Centro de documentación, archivos, bibliotecas y museos ecuestres, desde donde impulsar y coordinar todo el legado ecuestre de Córdoba y su provincia. Desde donde contemplar, a través de un panel informático, los espacios expositivos o documentos digitalizados, en los diversos archivos y que forman parte del corpus documental de nuestro legado ecuestre.
Visualicemos ¡Córdoba con el caballo! Una visión histórica donde mostrar su vinculación con el caballo en el arte, el cine, el deporte, la literatura, la joyería; en la cría caballar: Moratalla, remontas de Baena o La Rambla, en la doma de campo, en sus ferias y romerías. Todo ello, musealizado con la ayuda del departamento de transformación de la imagen y con realidad virtual.
Córdoba, luz de occidente
Ya lo fue. Por qué hoy no puede convertirse en la Capital Cultural del legado ecuestre del Euromediterráneo.
En él, han existido y se enfrentan con demasiada frecuencia diversas civilizaciones: grecorromana, judeocristiana, islámica. Y es el lugar de nacimiento y desarrollo de nuestra civilización occidental.
Hoy día son más las noticias que nos enfrentan, que las que nos unen. El caballo puede darnos la oportunidad de relacionarnos con algo común, con algo que forma parte del sentimiento profundo de sus gentes, de su cultura ecuestre.
¡El Museo Ecuestre del Euromediterráneo! ¡El pasado!
Mostremos la importancia que el complejo hípico tiene en el desarrollo de los pueblos, no solo económica, sino medioambiental y formativa, también.
Las facultades de nuestra Universidad organizando congresos, conferencias o publicaciones, harían que entre los países del área se intercambiaran experiencias y se enseñen lo que saben.
La asociaciones de ganaderos mostrándonos en pruebas morfológicas o en deportivas, el logro de sus sueños.
Mostrar y celebrar lo expuesto en el lugar creado para el caballo español, sería algo único y nuestro. Sería un proyecto de ciudad singular, algo que convertiría a Córdoba en la Capital del Euromediterráneo Ecuestre y verdadera capital mundial del caballo español.
Llevar a feliz término este sueño no es fácil. La Asociación Córdoba Ecuestre podría y debería hacerlo. No es una asociación cualquiera. En ella, de una manera desinteresada y altruista, están un puñado de clubes, asociaciones empresariales, como Confederación de Empresarios, Asaja, Hostecor, o instituciones públicas, Excmo. Ayuntamiento, Diputación Provincial, Universidad, que garantizarían un permanente servicio público del «sueño».
Si recobro, la fuerza que me daba la esperanza de ver cumplido el «sueño», y rompo el amargo, y doloroso y contenido silencio de la desilusión, producida ante el anuncio de otro proyecto para Caballerizas Reales, en próximos artículos desgranaré todo lo expuesto. Mientras tanto, quedo a disposición de cualquier interesado. Paz y amor.
Enrique San Miguel Eraso es director de la Yeguada Córdoba la Vieja